Asesinos en serie: La mataviejitas

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Su origen

Original de Epazoyucan, Hidalgo, la mexicana Juana Barraza Samperio nació el 27 de diciembre de 1957. Su infancia se vio interrumpida por los abusos de Justa, su madre alcohólica. Tenía una hermana llamada Angela que fue abandonada cuando la madre prefirió marcharse lejos con Juana.

Justa dejó a su esposo Trinidad, el padre de Juana. Él le pegaba a ella y a sus hijas. Además no ayudaba en la manutención de su familia. Cuando escapó se volvió prostituta y contrajo alcoholismo. Su nueva vida le traería muchos problemas

Con el tiempo se volvió muy popular en el antro que trabajaba hasta que su cliente predilecto Rogelio Samperio le pidió matrimonio y ella dejó su libertinaje para vivir una “vida normal”. El alcoholismo hizo que la vida de Juana se volviera un infierno.

Su nuevo padrastro era un amor con ella. Al inicio le enseñó a leer y escribir, pues Justa no la enviaba a la escuela y bueno, las negras intenciones salieron a la luz: Rogelio quería acostarse con Juana.

Ella se enamoró de su padrastro y le profesó mucho respeto hasta que su madre los encontró juntos. Entonces Rogelio tuvo que irse y Juana quedó en la merced de una madre rencorosa que no dudó en cambiarla sexualmente por unas cuantas cervezas.

Juana recibía contundentes golpizas de su madre. Su vida era la de una criada y poco amor hubo en su vida. Sólo Rogelio seguía frecuentándola a escondidas hasta que Justa murió de cirrosis.

Su vida en la Ciudad de México

A la muerte de su madre abandonó su pueblo natal para comenzar una nueva vida en la capital mexicana. Allá se dedicó a las ventas de ropa y comida pues tenía que mantener a su hijo bastardo producto de las constantes violaciones que recibió siendo muy joven.

Al inicio le fue muy mal. Muchas veces fue asaltada y no tenía grandes ganancias económicas de lo que vendía. Además un día su hijo fue asesinado a batazos en medio de la calle. Allí quedó sola y se volvió a casar para no enloquecer.

El nuevo marido era un alcohólico que no le ayudaba en nada; Miguel Angel Barrios. Con él vivió cuatro años, pues le nació la pequeña Erika. Fue por esa época que Juana dedicó su vida a la venta de palomitas en las peleas de lucha libre.

En su nuevo trabajo tuvo la suerte de ser visitada por un apostador que le ofreció trabajo en el cuadrilátero. Si ella accedía su vida económica podía estabilizarse. El pago de las deudas apremiaba y ella aceptó luchar.

Los que frecuentaban las luchas libres aseguran que Juana se hizo renombre sola. A la hora de pelear se ponía su máscara y contrario a las tradicionales luchadoras, ella permanecía en silencio. Su nombre profesional era “La dama del silencio”.

En las peleas ganaba. Podía tener un buen pago diario por dinero y además sacar la adrenalina que la mantenía a raya. Parte de su trabajo lo hacía por sus hijos pero ella sabía su responsabilidad a la hora de mantener a su familia.

No sólo le llegó dinero, sino también fama. Cada vez que peleaba era un momento donde ella podía sacar todo aquello que la atormentaba. Sus peleas tenían profesionalismo y calidad. Las personas empezaron aclamarla y seguramente hubiese ganado mucha más fama.

El revés que le dio la vida

Una tarde en cierta pelea, la dama del silencio sufrió un golpe en su cabeza. El empujón que recibió hizo que se diera contra una parte sensible que le impidió pelear más. El doctor le prohibió volver al cuadrilatero, pues eso le ocasionaría una inminente muerte.

Ante el tedio de volver a trabajar como vendedora, Juana Barraza decidió hacer algo que le cambio la vida: volverse asesina. Es muy complicado pensar si el asesino lo elige o simplemente es un resultado inconsciente, la verdad es que su vida de asesina opacaría todo lo que hizo.

Empezó de ladrona. Los transeuntes que pasaban por las colonias más pobres eran asaltados por ella, aunque no les hacía daño. Una vez asaltando a una anciana, prefirió ahogarla con una bolsa para asesinarla, su intención fue que pareciera un robo, aunque el interés era otro.

Su doble moral y su extrema fuerza hizo que sus crímenes a las ancianas no fueran detectados. Se hacía querer. Iba a las casas de las señoras de avanzada edad y las mataba para robarles. Su estrategia terminaba en estrangulamiento.

Se sabe que mató a más de 45 mujeres de avanzada edad. En un estudio psiquiátrico que hizo Feggy Ostrosky, directora del departamento de Neuropsicología de la Universidad Autónoma de México, concluyó que sus asesinatos eran producto de sus traumas infantiles.

Las señoras eran estranguladas con unas ligas que recordaban aquellas que usaba su violador cuando pequeña. El sueño frustrado de asesinar a su madre se vio evidente cuando las víctimas elegidas sobrepasaban la tercera edad.

El caso de la reconocida mataviejitas en México a sido investigado luego de que ella fuera atrapada por la policía federal. Luego del juicio se le dieron más de 700 años de cárcel. Actualmente vive tranquila entre rejas.

Fuentes:

  1. https://sombrasd1ciudad.wordpress.com/2011/01/06/sufsanyluchjuanabarraza/
  2. https://lasillarota.com/mataviejitas-entrevista-no-se-arrepiente-asesinatos-juana-barraza/186714
  3. https://www.clarin.com/policiales/increible-historia-mataviejitas-asesinatos-carcel_0_Sy5ZUHYPXx.html
  4. https://pagina3.mx/2017/11/entrevista-a-juana-barraza-samperio-la-mataviejitas-a-casi-12-anos-de-su-detencion/

Imágenes: 1: criminalia.es, 2: clarin.com, 3: youtube.com

Asesinos en serie: La mataviejitas

Bibliografía ►

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