El Pensante

Cómo se escribe ¿e, he o eh?

Idiomas y lenguaje - diciembre 21, 2015

Uno de los casos que más suele confundir a los hablantes al momento de registrar un texto por escrito son las palabras homófonas, es decir aquellas que fonéticamente se realizan de la misma forma, así cuenten con grafías y significados distintos.

Imagen 1. Cómo se escribe ¿e, he o eh?

En este caso, de acuerdo a lo expresado por los expertos en lenguaje, el hablante no cuenta con una referencia fonética que lo ayude a diferenciar cuál es la palabra correcta para el contexto ante el que se encuentra, por lo que la única herramienta que puede usar en ese momento en el Diccionario, en caso de que la memoria no ofrezca una fuente confiable.

De esta manera, el hablante –sobre todo si se encuentra en las primeras etapas del estudio de su Lengua- tiene como única opción usar constantemente el Diccionario como libro de apoyo, mientras va internalizando las reglas ortográficas. En el caso de las palabras homónimas, la mejor forma para no cometer errores a la hora de decidir por una o por otra, es fijar cognitivamente cuál forma va ligada a cuál significado, resultado que se consigue a través del uso constante de cada una de las distintas formas, es decir, leyendo y escribiendo la Lengua de forma cotidiana.

Un ejemplo de este tipo de casos lo constituyen las formas homófonas “E”, “He” y “Eh”, las cuales a pesar de tener la misma realización en el habla, es decir, pronunciarse de forma idéntica, pertenecen a categorías gramaticales diferentes, teniendo además sentidos y significados totalmente distintos.

A continuación se definirá cada una de estas formas, al tiempo que se detallarán algunos ejemplos de los posibles usos y contextos donde pueden ser empleadas cada una de ellas:

E

Al consultar el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, el hablante podrá encontrar dos entradas para la forma “E”. Seguidamente se especifica cada una de ellas.

Primera entrada de la forma “e”: con respecto a la primera entrada de la forma “e” la Academia detalla tres acepciones distintas, las cuales se explican a continuación:

  • En su primera acepción esta forma hace referencia a la quinta letra del alfabeto latino, usado por más de sesenta idiomas, incluido el español, la cual además representa el fonema /e/ llamado “fonema medio anterior” por la Fonología. Algunos ejemplos de su uso son los siguientes:

Con la e se escribe elefante, elegido, enorme, enamorado y energía

El Símbolo físico para la Energía es una E mayúscula

Los niños deben aprender las cinco vocales: a, e, i, o, u

Cuando la letra “g” está delante de una “e” se pronuncia como una “j”

En la carta que te envié escribí mal el número de referencia, pues coloqué un “i” donde va una “e”.

  • Por su parte la segunda acepción se refiere a la realización en el habla de la letra “e”. Por ejemplo:

El sonido de la letra e corresponde a un sonido vocálico

Te dije “e” no “o”

Transcripción de registro oral: Eeeeeeeso, y viene hasta contenta

  • En su tercera acepción, en cambio, esta forma se circunscribe en la Filosofía, en la cual representa “la proposición universal negativa”, según refiere la “lógica ecolástica´”.

Igualmente, la Academia distingue que la forma E es usada en la Ciencias Matemáticas, para representar el “número e”, el cual es definido como un número trascendente, equivalente a 2,7182, el cual se usa como base de los logaritmos neperianos.

Segunda entrada de la forma “e”: así mismo, la Academia distingue una segunda entrada para esta forma, en la cual se presenta una sola acepción, donde se señala que constituye una conjunción copulativa, la cual es usada en una acción de enumeración, entre dos formas, cuando la última de ellas comienza por “i” haciendo que no pueda usarse “y”, por razones de estética. Por ejemplo:

Juan e Ignacio irán juntos al juego

Las construcciones preferidas de María son los Templos e Iglesias

Siempre debe hacer una importante mezcla de pensamientos, creatividad e imaginación

He

Por su parte, la Academia distingue la forma “He” como la conjugación, en primera persona del singular, en tiempo Presente Simple del modo indicativo del verbo “haber” cuando éste se encuentra en función de verbo auxiliar. Por ejemplo:

He comido muchísimo por el día de hoy

He de viajar pronto para verle

He tenido la peor de mis pesadillas

He decidido que no puedo seguir con esta situación

Entrada en el diccionario para la forma He: en otro momento del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, se distingue una entrada para la forma “He”, en la cual cuenta con dos distintas acepciones, las cuales se reseñan a continuación:

  •  En su primera acepción, la Academia refiera a que la forma “he” puede cumplir funciones adverbiales, al unirse a los adverbios de lugar “aquí”, “ahí” o “allí”, dando origen a las formas “he aquí”, “he ahí” y “he allí”. Por ejemplo:

Hijo, he allí a tu padre; padre, he allí a tu hijo

  • Así mismo en esta acepción se detalla que la forma “he” también puede unirse a distintos pronombres como “me”, “te”, “la”, “le”, “lo”, “las”, “los”, usados por el hablante para señalarle algo específico  a su interlocutor. Por ejemplo:

Heme acá, que he llegado

Hela resuelta a acompañarte

Helos entregados a la lectura

Eh

En tercer lugar, la forma “Eh” también cuenta con una entrada en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, en la cual cuenta con una acepción, en la que indica que es una interjección, usada comúnmente por el hablante del Español para llamar la atención de su interlocutor, así como para expresar desprecio, advertencia, pregunta, o incluso para reprenderlo. Por ejemplo:

¡Eh! Eso no debería estar ahí en la puerta

¡Eh! ¡Perro! Fuera de aquí

¡Eh! Cuidado te caes de esa escalera, muchacho

 Fuente de imagen: elpensante.com