El Pensante

Ejemplos de antónimos recíprocos

Ejemplos, Idiomas y lenguaje - agosto 28, 2018

Antes de abordar una exposición sobre los Antónimos recíprocos, puede que también sea recomendable revisar algunas definiciones, que de seguro permitirán entender este tipo de palabras, dentro de su justo contexto lingüístico.

Imagen 1. Ejemplos de antónimos recíprocos

Definiciones fundamentales

En este sentido, puede que también sea necesario delimitar esta revisión teórica a tres conceptos: la primera de ellas, el concepto de Palabra, pues esto permitirá entender en qué tipo de partículas puede ser incluido este tipo de antónimos. Igualmente, será necesario revisar los conceptos de Antónimos y de Antónimos recíprocos. A continuación, cada una de estas definiciones:

La palabra

De esta forma, se comenzará por decir que la Palabra es una partícula lingüística, que ha sido explicada desde tres distintas perspectivas. Por consiguiente, la Morfología ha definido por ejemplo la Palabra como una combinación de lexemas (unidad lingüística con significado) o de morfemas (unidad lingüística con significado, que permite aportar información léxico o gramatical).

Por otro lado, la Semántica, la cual ha sido explicada como la disciplina que se encarga de estudiar las palabras, desde su sentido o concepto. En consecuencia, la Palabra –desde el punto de vista semántico- será concebida como una mínima partícula lingüística, que se encuentra contenida entre dos silencios, que suceden dentro de un texto. En este punto es necesario señalar que en la Lingüística, siempre que se hable de un texto, se referirá a un texto oral, y de ninguna manera escrito, puesto que para esta disciplina la Escritura es un sistema de registro secundario, siendo el Lenguaje, existente en la Lengua y materializado en el Habla, lo realmente importante.

Con respecto a la visión que tiene la Sintaxis, esta materia señalará que la Palabra puede ser entendida como el núcleo de la oración, así como cada una de las partículas que la conforman. En este orden de ideas, si se quisiera tener una visión de micro a macro, se vería entonces cómo la combinación ordenada de lexemas y morfemas da como resultado palabras, mientras que la organización coherente de palabras produce oraciones, y la disposición coherente y cohesionada de oraciones da como resultado textos orales, que pueden registrarse, sí se desea, por escrito.

Antónimos

En segunda instancia, también será necesario pasar revista sobre el concepto de Antónimos, los cuales han de ser vistos de forma general por la Lingüística como un tipo de palabra, definido desde la Semántica. Así mismo, desde una perspectiva un poco más particular, los Antónimos serán comprendidos igualmente como aquellas palabras que se relacionan con otras, debido a la oposición que pueden establecer con ellas.

Sin embargo, la Semántica también refiere que en realidad no se podrá hablar de un solo tipo de Antónimos, sino que estos se clasificarán según el tipo de oposición que presenten, es decir, si esta presenta grados (Antónimos graduales), se excluyen (Antónimos complementarios) o se requieren semánticamente (Antónimos recíprocos).

Antónimos recíprocos

Por último, será también necesario lanzar luces sobre el concepto de este tipo de Antónimos, los cuales son entendidos como aquellas palabras, que se relacionan semánticamente con otras partículas lingüísticas, desde la oposición, pero que a la vez de oponerse se requieren, es decir, que al nombrar o considerar la existencia de una, de inmediato se cobra conciencia sobre la necesidad de que exista la otra, que se identifica como su antónimo.

Ejemplos de Antónimos recíprocos

Empero, puede que la forma más idónea de completar una explicación esta clase de antónimos, sea a través de una exposición de algunos ejemplos, que de seguro permitirán ver de forma concreta cómo se relacionan los pares de Antónimos recíprocos. A continuación, algunos de ellos:

  • Un primer ejemplo de antónimos recíprocos en el Español lo establecerá el par Dar / Recibir, puesto que aun cuando apuntan a conceptos claramente opuestos, en realidad terminan también requiriéndose semánticamente, ya que se entiende entonces que no se puede dar sin que alguien reciba, y viceversa.
  • Por otro lado, dentro del Español, se podrá considerar el par Enseñar / Aprender, ya que si bien, responden también a conceptos contrarios, estos también se requieren, en términos semánticos, pues se asume que no se puede enseñar algo si no existe nadie que aprenda.
  • Así también, el par Comprar / Vender es un ejemplo de Antónimos recíprocos en el Español, ya que estas palabras apuntan conceptualmente a ideas contrarias, pero se necesitan mutuamente, ya que un sujeto no podrá comprar si alguien más no está vendiendo, o nadie podrá vender si no existe otro que le compre.
  • Otro de los casos de Antonimia recíproca que puede ser identificada dentro del Español será también el par Cobrar / Pagar, puesto a que son acciones que se oponen, pero que deben suceder simultáneamente, y de manera opuesta y recíproca, para que entonces puedan ocurrir. Por lo tanto estas partículas son consideradas ejemplos de Antónimos recíprocos.
  • Por último, el par Tomar / Entregar es tomado también por la Semántica como una clase de Antónimos recíprocos, los cuales serán entendidos entonces como partículas lingüísticas, que apuntan hacia conceptos distintos y opuestos, pero que se requieren semánticamente, pues nadie puede tomar lo que otro no entrega, así como nadie puede entregar si no existe un sujeto que tome aquello que se entrega.

Imagen: pixabay.com