El Pensante

La Batalla de Kircholm (1605)

Historia - agosto 15, 2019

Imagen 1. La Batalla de Kircholm (1605)

Llevar un cuchillo a un duelo de pistolas

Hay una frase bastante recurrente en inglés: to bring a knife to a gun fight. Traduce algo así como “llevar un cuchillo a un duelo de pistolas”, y hace referencia a estar preparado para las condiciones reales de lo que va a suceder. Mejor dicho, establece que se tomó una muy mala decisión a la hora de planearse para la pelea.

La historia de la que hablaremos en este artículo se refiere a algo parecido. En 1605, ocurrió una importante batalla entre la entonces Mancomunidad de Polonia-Lituania y el Reino de Suecia. En este momento, los dos países llevaban 5 años de guerra, y lo que los polacos esperaban fuera una campaña corta y decisiva se había tornado en un serio problema. Los suecos habían demostrado que pese a tener apenas un 10% de la población de la Mancomunidad eran un enemigo peligroso y estaban en condiciones de triunfar en el campo de batalla.

Fue en este contexto que los dos ejércitos se encontraron cerca de la ciudad de Kircholm, en lo que hoy es Latvia, y donde los suecos se dieron cuenta de su error:

Habían traído pistolas a una pelea de lanzas y espadas.

Húsar Polaco

El Húsar es quizás el más legendario solado polaco: un soldado de caballería de élite, armado con una poderosa lanza y con sus alas, que generaban un silbido al cargar que desconcentraba y aterrorizaba a sus enemigos. En la batalla de Kircholm había 1.000 de estos soldados, junto con unos 1.600 soldados adicionales de caballería y un puñado de infantería, del lado polaco.

Imagen 2. La Batalla de Kircholm (1605)

El problema es que este ejército se enfrentaba a una fuerza sueca de casi 11.000 hombres, incluyendo 11 cañones, 2.500 soldados de caballería y más de 8 mil soldados de infantería.

Los suecos, sabiendo que tenían una clara superioridad numérica, no tuvieron problema en esperar. Se encontraban en una posición privilegiada, y sabían que los polacos no podrían hacer nada contra sus tropas bien acuarteladas. Y por eso mismo, los polacos estaban aprovechando la movilidad para forzar un combate en campo abierto.

Y tras varias horas de esfuerzos, los polacos consiguieron su objetivo. Una falsa retirada convenció a los suecos de que el ejército enemigo estaba en retirada, y de inmediato se lanzaron a perseguirlos. La formación avanzó en orden, pero el flanco derecho (protegido por la caballería alemana) se retrasó un poco, y fue aquí donde los polacos vieron su oportunidad.

La carga

De súbito, unos 1.000 húsares cargaron con sus lanzas sobre el sector del ejército sueco que se había desordenado. Simultáneamente, 650 húsares dirigidos por Jan Piotr Sapieha atacaron el flanco derecho, inmovilizando la caballería alemana (armada con pistolas) e impidiendo que el centro recibiese apoyo. En menos de media hora la caballería sueca había sido rodeada y había emprendido la retirada, y su infantería se encontraba peligrosamente expuesta.

En este momento, la batalla ya estaba ganada. La infantería, sin protección en los flancos, comenzó a retirarse de manera desordenada, viéndose en incapacidad de defenderse de los húsares. Como resultado los suecos tuvieron más de 8 mil muertos, mientras que las fuerzas polacas apenas si tuvieron 100. Sin embargo, los polacos sí perdieron más de mil caballos entrenados, y muchos de sus soldados quedaron a pie.

Y los suecos aprendieron que, cuando se lidia con húsares polacos, lo mejor es no traer una pistola a una pelea de cuchillos (bueno, de lanzas).

Fuentes:

  1. https://www.quora.com/What-is-a-classic-example-of-a-country-that-brought-a-knife-to-a-gun-fight/answer/Marco-Antonio-Mu%C3%B1oz
  2. https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Kircholm
  3. https://en.wikipedia.org/wiki/Polish%E2%80%93Swedish_War_(1600%E2%80%9311)

Imágenes: 1: youtube.com, 2: militaryimages.net