El Pensante

La connotación

Idiomas y lenguaje - octubre 23, 2018

Antes de abordar una explicación sobre la Connotación, puede que sea conveniente revisar algunas definiciones, que de seguro permitirán entender esta relación lingüística, dentro de su justo contexto paradigmático.

Imagen 1. La connotación

Definiciones fundamentales

Por consiguiente, puede que sea necesario delimitar esta explicación teórica a tres nociones específicas: Carácter dicotómico del Lenguaje, Significante y significado, Relaciones sintagmáticas y paradigmáticas, por ser estas cuestiones directamente relacionadas con la relación lingüística de la Connotación. Seguidamente, cada una de estas definiciones:

Carácter dicotómico del Lenguaje

En este sentido, se comenzará por decir que el Lenguaje puede ser definido, según la visión del padre de la Lingüística, Ferdinand de Saussure, como un conjunto de signos lingüísticos, que cuenta con carácter dicotómico, es decir, que se encuentra conformado por dos dimensiones opuestas, que sin embargo se solicitan y requieren mutuamente, y que han sido explicadas a su vez de la siguiente manera:

Lengua: en primer lugar, dentro del Lenguaje puede distinguirse la Lengua, dimensión intangible en donde residen la totalidad de reglas por las cuales se rige una lengua natural específica. Así mismo, la Lingüística ha señalado que esta dimensión cuenta con algunas características respectivas, las cuales han sido enumeradas tal como se muestra a continuación:

  • Es inmutable: en primer lugar, la Lingüística ha señalado que la Lengua puede ser concebida como una dimensión inmutable, debido a que en realidad casi no cambia. Es decir, los cambios que ocurren en ella lo hacen de forma tan lenta, que pareciera que casi no ocurren cambios. No obstante, es importante señalar esto, pues la Lengua realmente inmutable es aquella que ha muerto.
  • Es poco dinámica: así mismo, esa característica de casi no vivir cambios a lo largo de su historia, hace que la Lengua sea entendida también como una dimensión poco dinámica, puesto que casi no presenta movimientos en su estructura.
  • Es colectiva: por otro lado, siendo la Lengua una dimensión intangible que pertenece al consciente colectivo, es considerada entonces como un bien común y colectivo, por ende, la Lengua no pertenece a nadie en particular, sino la comunidad lingüística que la usa.
  • Es diacrónica: siendo también un bien colectivo, la Lengua tiene vida a lo largo de la historia, por lo que entonces evoluciona a lo largo de los años, lo que hace que pueda ser considerada como una entidad diacrónica.
  • Es intangible: por último, la Lingüística señala también que la Lengua constituye una dimensión que no se encuentra ubicada en ningún espacio físico, sino que hace vida en el intelecto de cada individuo que pertenece a una comunidad lingüística específica.

Habla: por su lado, el Habla constituye la otra cara del sistema lingüístico, y puede ser explicado como la realización física y material de una lengua, hecha por el hablante en el acto de hablar. Al igual que la Lengua, el Habla cuenta con sus propias características, las cuales casi siempre se contraponen a las que presente la Lengua, y que han sido descritas de la siguiente manera:

  • Es mutable: a diferencia de la Lengua, el Habla es una dimensión que se encuentra en constante cambio, por lo que entonces es considerada como mutable, pues un hablante cambia su forma de hablar a lo largo de su vida, e incluso según el escenario o la persona a la que se enfrente.
  • Es dinámica: en tal sentido, además de mutable, el Habla también surge como una dimensión dinámica, pues se encuentra en constante movimiento, siendo nutrida por el propio hablante. Los cambios que van sucediendo en esta dimensión de una comunidad lingüística tarde o temprano, si logran permanecer lo suficiente, pueden convertirse en cambios que se den a nivel de la lengua.
  • Es individual: por otro lado, siendo una realización particular de la Lengua, el Habla también surge como una entidad individual, pues cada hablante tiene su propia forma de hablar, por ende de materializar la Lengua. Empero, al regir su forma de hablar por medio de la Lengua, se hace posible que pese a las particularidades individuales los miembros de una comunidad lingüística puedan entenderse entre sí, y comunicarse.
  • Es sincrónica: así mismo, al realizarse en un momento específico de la historia, y no a lo largo de ella, el Habla es descrita por la Lingüística entonces como una dimensión sincrónica.
  • Es tangible: finalmente, cuando la Lengua se realiza por medio del Habla, se convierte en una realidad material, a través de la voz y las palabras, es decir, del sonido, el cual es una entidad física, medible y registrable, de ahí que se asuma que el Habla es tangible y material.

Significante y significado

Por otra parte, la Lingüística señala que el Lenguaje es un sistema de signos, en donde reina el Signo lingüístico, y así como el sistema es dicotómico, el signo que lo constituye también lo es. En consecuencia, la disciplina lingüística señala que el signo lingüístico se encuentra también conformado por dos entidades, que se oponen y se requieren mutuamente, y que han sido explicadas de la siguiente forma:

  • Significante: se trata de una huella lingüística, que reside en la lengua y es materializada por el hablante por medio del Habla.
  • Significado: por otro lado, en el signo lingüístico puede encontrarse también el significado, el cual puede ser interpretado como el concepto o referente al cual señala el Significante.

De esta forma, la Lingüística indica que la relación que establecen estas dos entidades en el signo lingüístico será la siguiente:

Imagen 2. La connotación

Así mismo, en este vínculo queda revelado el carácter arbitrario del signo lingüístico, puesto que en realidad, si se piensa bien, no existe algo natural que una a la forma “casa” con el concepto de “lugar de cuatro paredes y un techo, usado para vivir”, sino que simplemente la comunidad lingüística ha decidido, a lo largo de su evolución, y por medio de una convención social, que esa forma se una con este concepto.

Relaciones sintagmáticas y relaciones paradigmáticas

Finalmente, también será necesario lanzar luces sobre el concepto que ha señalado la Lingüística sobre las Relaciones sintagmáticas y paradigmáticas, las cuales han sido explicadas de la siguiente forma:

  • Relaciones sintagmáticas: básicamente se tratará de las relaciones, impuestas por la sintaxis, que una palabra establezca en relación con la palabra que le antecede, y con la palabra de se encuentra después de ella. Al tratarse de una realidad física, el Habla se inserta también en el tiempo, por lo que debe construirse de forma lineal, por lo que entonces cada palabra debe tener un orden y un momento.
  • Relaciones paradigmáticas: por otro lado, en una dimensión intangible, llamada dimensión paradigmática, se establecen estas relaciones homónimas, en donde una palabra, al tiempo en que significa el objeto literal para el cual ha sido escogido, es decir, denota, establece también de forma simultánea relaciones con otras palabras e ideas, por lo que de repente una persona puede decir “casa” y denotar una edificación de cuatro paredes y un techo, y al mismo tiempo, pero de forma paradigmática puede evocar ideas de “cobijo”, “hogar, “refugio”, etc.

Connotación

Una vez se han revisado cada una de estas definiciones, quizás ciertamente sea mucho más sencillo abordar una explicación sobre la Connotación, la cual ha sido descrita por la Lingüística como un tipo de relación paradigmática, en donde una palabra específica es usada para referir a un significado diferente al que tiene de forma original, significando otros conceptos, que se infieren a través del contexto.

Por ende, al contrario de la Connotación –el cual es descrito como un proceso objetivo, universal y literal- la connotación se encuentra relacionada más con procesos subjetivos, personales y metafóricos, en donde se apunta a la imagen que transmite la palabra, más que a su sentido concreto, es decir, la Connotación crea sentidos figurados. De acuerdo a lo que señalan los lingüistas esta situación –siendo entonces subjetiva y personal- está relacionada mucho más al plano o la dimensión del Habla, dependiendo entonces su producción de cada hablante.

Ejemplos sobre Connotación

Sin embargo, puede que la forma más idónea de completar una explicación sobre la Connotación sea a través de la exposición de algunos ejemplos, en donde se pueda ver de forma concreta cómo es usada la relación de connotación en el habla, tal como puede verse a continuación:

Mi mamá es un bombón

En esta frase, el hablante no se refiere a una realidad literal, es decir, no está declarando que es hijo de un dulce relleno de chocolate, sino que usa la palabra “bombón” que de forma literal referiría a este alimento dulce, para señalar el nivel de amor o ternura que expresa su madre. En consecuencia, la palabra “bombón” no es usada en su sentido literal, sino figurado, por lo que se puede asumir entonces que se trata de una relación de connotación.

Salió como un rayo de la oficina

Por su parte, en este otro ejemplo, el hablante tampoco está declarando que el sujeto del cual habla se convirtió en una descarga eléctrica que se desplazó fuera de la oficina, sino que usa la palabra “rayo” para reflejar la velocidad con la que el sujeto salió del recinto, es decir, que emplea esta forma en un sentido metafórico, por lo que entonces no se encuentra denotando, sino que usa la connotación, como recurso expresivo.

Imagen: pixabay.com