El Pensante

La I.A. conquista el último tablero de la Humanidad: Google enseña a una máquina a jugar Go

Curiosidades - enero 31, 2016

Imagen 1. La I.A. conquista el último tablero de la Humanidad: Google enseña a una máquina a jugar Go

El Go es un juego oriental extremadamente complejo

I.A.

Un debate común en estas páginas ha sido el posible alcance y las limitaciones de la Inteligencia Artificial en el futuro cercano. En la actualidad, en un contexto en el que la tecnología está evolucionando de manera muy acelerada, muchos esperan que en pocos años los seres humanos seamos capaces de crear una máquina pensante.

En esencia, una máquina con I.A. debe ser capaz de procesar información de manera semejante a un cerebro humano (a su manera, máquina también, increíblemente compleja). Aunque por ahora ninguna ha sido capaz de pasar la Prueba de Turing (que consiste esencialmente en la capacidad de mantener una conversación con un ser humano sin que este último note que su interlocutor no es humano), las máquinas en la actualidad son capaces de realizar infinidad de tareas que hace sólo unas décadas eran impensables.

Go

El 10 de febrero de 1996 ocurrió un hecho histórico. Por primera vez en la Historia un ordenador fue capaz de derrotar a uno de los grandes maestros del ajedrez: Gary Kásparov, quien previamente había mostrado su escepticismo sobre la posibilidad de que una máquina (fabricada por un hombre que no era un maestro del ajedrez) derrotase a un verdadero maestro.

Desde entonces, los programadores del mundo pusieron sus miradas sobre el último juego de tablero. Conocido como Go, se trata de una actividad milenaria en China de gran simplismo y, sin embargo, increíble complejidad. Se calcula que mientras que el ajedrez tiene 1060 combinaciones posibles, el Go tiene unas 10700.

En esencia, el Go consiste en un juego de tablero en el que fichas negras y blancas buscan “arrebatarse” el espacio, con la regla dada de que una vez un espacio está encerrado en fichas de un único color, ese espacio le pertenece. Al final, no es el número de fichas, sino el número de espacios vacíos “capturados”, lo que indica al ganador.

Y hace poco tiempo, por primera vez, Google creó un programa capaz de vencer a un jugador profesional de Go.

La máquina de Google

Se trata de una hazaña impresionante… pero más impresionante es el hecho de que, con todos los avances en computación, nos tardáramos 20 años en construir un programa capaz de jugar Go. O bueno, capaz de vencer a los maestros humanos en este aspecto.

El programa en cuestión se llama AlphaGo y fue capaz de derrotar en un impresionante 5 a 0 al campeón europeo Fan Hui, algo inesperado pues hasta ahora ningún programa había podido derrotar a un jugador que fuera algo más que un aficionado: los expertos en el tema afirmaban que tomaría más de una década para que esto sucediera. AlphaGo, sin embargo, no ha superado la prueba suprema, que ocurrirá en marzo en un torneo contra el campeón mundial: el coreano Lee Sedol considerado el mejor jugador de la década.

Su sistema es bastante diferente al de Deep Blue, la máquina que en su momento derrotó al gran maestro Gary Kásparov. Ésta se basaba en la naturaleza probabilística del ajedrez y analizaba todas las posibles jugadas con ánimos de determinar cuál era más viable: al tener cada ficha un número limitado de posibilidades, y estar en una casilla específica del tablero, era relativamente fácil – o al menos posible – calcular todas las posibles permutaciones y evaluar cuál tenía mayores probabilidades de resultar en una victoria.

Imagen 2. La I.A. conquista el último tablero de la Humanidad: Google enseña a una máquina a jugar Go

Las cosas con el Go son diferentes. Las partidas son muchísimo más largas (teniendo más de 100 rondas, a comparación de las 20 o 30 que tiene el ajedrez como máximo), el tablero más grande (19×19 en lugar de 8×8) y las fichas no comienzan allí, sino en las manos de las personas que pueden ponerlas en cualquier lugar que gusten. Por esta razón, la cantidad de permutaciones se vuelve demasiado grande y hace difícil utilizar la “fuerza bruta” (esto es, la pura capacidad de cálculo) para calcular el mejor resultado.

Quienes afirmaban que el Go jamás sería dominado por las máquinas consideraban que requería una intuición, un tipo de raciocinio que no está al alcance de los seres inanimados, sólo de los humanos. Y fue precisamente pensando en ello que Alpha Go fue diseñado: el programa, como muchos programas modernos, se especializaba en aprender.

Se trataba de un software en blanco, listo para adoptar los conocimientos que le brindasen. Tras programas las reglas de juego los autores comenzaron a mostrarle juegos de maestros, con lo cual el mismo “aprendió” las mejores maneras de jugar, y luego comenzó a evaluar cómo enfrentar determinados problemas.

Así, el computador no se recarga en la “fuerza bruta”, sino que usa lo que podríamos llamar intuición para tomar decisiones. El experimento, desde todo punto de vista exitoso, nos pone un paso más cerca de la creación de la Inteligencia Artificial.

Imagen 3. La I.A. conquista el último tablero de la Humanidad: Google enseña a una máquina a jugar GoEl logo del programa de Go creado por Google

¿Y ahora?                                                                                                                                       

Según los expertos, tomará más de una década para que lo utilizado en AlphaGo alcance el mundo “real”, por decirlo de alguna manera. Sin embargo, cada vez nos encontramos más y más cerca de la llegada de un mundo en el que algunas decisiones puedan ser tomadas por una máquina.

No hay mucho que decir al respecto. Los efectos, como bien lo indicó el Foro Económico Mundial del 2015, son imposibles de predecir. Lo que haya de venir, vendrá.

Fuente de imágenes: 1: wsj.com, 2: nature.com, 3: deepmind.com