El Pensante

La trágica historia de Vladímir Mijáilovich Komarov, el primer hombre en morir en el espacio

Biografía - enero 20, 2017

Imagen 1. La trágica historia de Vladímir Mijáilovich Komarov, el primer hombre en morir en el espacio

Lo que quedó del astronauta luego del trágico accidente

Carrera espacial

Hacia finales de la Segunda Guerra Mundial comenzó una serie de conflictos entre la Unión Soviética y los Estados Unidos que sería catalogado como “Guerra Fría”. Entre los conflictos estaba el control de países mediante gobiernos aliados, la carrera armamentística (en particular en su variante nuclear) y la llamada carrera espacial.

En aquellos tiempos se confiaba en la capacidad del hombre para atravesar fronteras nunca antes cruzadas y ambas superpotencias esperaban que sus respectivas sociedades fueran las primeras en lograr romper la barrera del atmósfera. Hacerlo, se suponía, era demostrar la propia superioridad.

URSS

La Unión Soviética fue la primera en tomar la delantera. Con el envío del Sputnik I en 1957 los soviéticos demostraban que eran capaces de superar el ingenio norteamericano y que podían tomar la delantera. Sin embargo, con el paso del tiempo los Estados Unidos comenzaron a realizar sus propios avances y la carrera llegó a una especie de empate técnico. Quien primero enviase un hombre a la Luna, ganaría.

Y la Unión Soviética estaba muy interesada en ganar.

Soyuz 1

Vladímir Mijáilovich Komarov era uno de los más reputados cosmonautas soviéticos y fue seleccionado para el lanzamiento de la cápsula Soyuz 1. En aquel momento la URSS parecía llevar algo de la delantera, habiendo derrotado a los Estados Unidos en el lanzamiento del primer satélite, el primer ser vivo y el primer hombre al espacio. Sin embargo, los Estados Unidos y su programa Apolo se veían cada vez más amenazantes.

Así, para los líderes de la Unión Soviética era fundamental que el programa funcionara. Y para hacerlo decidieron pasar por alto las críticas de varios expertos, de Yuri Gagarin y del mismo Komarov.

La misión se lanzó sin vuelos de prueba. Se suponía que una vez en el espacio esperaría el lanzamiento de la Soyuz 2 y ambas naves se acoplarían, lo cual permitiría que futuras misiones fueran más lejos (siendo la luna, claro, el destino predilecto). Sin embargo, pronto quedó claro que la Soyuz 1 no estaba en condiciones de permanecer mucho tiempo en el espacio.

Pero todo salió mal. La batería no era suficiente, y el panel solar sencillamente no tenía capacidad de generación. Además, los motores se dañaron y le impidieron al cosmonauta dar vuelta para orientarse hacia el sol. Tras 19 revoluciones alrededor de la Tierra se hizo una entrada de emergencia a la atmósfera.

Lamentablemente, los fallos de la sonda eran más de los pensados. El calor de la entrada a la atmósfera fundió los compartimientos de los paracaídas, haciendo que esta se estrellase a 200 km/h contra el suelo. Komarov hizo lo posible por salvarse, pero la irresponsabilidad de los líderes soviéticos lo había condenado a muerte.

Imagen 2. La trágica historia de Vladímir Mijáilovich Komarov, el primer hombre en morir en el espacio

El sacrificio de Komarov

Todos los cosmonautas rusos sabían que se estaba realizando un vuelo de alto riesgo y que era probable que quien saliera primero al espacio no volviera con vida. Así, Komarov se ofreció como voluntario porque no quería que su buen amigo, Yuri Gagarin, pereciera en el espacio.

Incluso, antes de que comenzaran los problemas que llevarían a su muerte, envió un mensaje de voz despidiéndose de su familia.

La muerte de Komarov fue un duro golpe para los soviéticos. Fue su primer fracaso y les demostró a los líderes que no podían pasar por encima de la vida de las personas. Para muchos, en este momento la URSS perdió la carrera espacial, pues la desmoralización habría de apoderarse de su equipo.

Y no es para menos. Komarov era uno de los miembros más respetados y apreciados del grupo. Su ausencia pronto se hizo sentir.

Imágenes: 1: unrecuerdodehistoria.blogspot.com.co, 2: paseosporeluniverso.blogspot.com.co