El Pensante

Relaciones paradigmáticas

Idiomas y lenguaje - agosto 26, 2017

Probablemente, previo a abordar la definición de las Relaciones paradigmáticas, sea pertinente pasar revista sobre la propia noción de Lenguaje, así también como sobre cada una de las entidades dicotómicas que lo conforman, a fin de entender la naturaleza de la entidad lingüística en donde tienen lugar este tipo de relaciones.

Imagen 1. Relaciones paradigmáticas

Definición de Lenguaje

Por consiguiente, en cuanto al concepto de Lenguaje se puede comenzar diciendo que este es definido por la Lingüística como su principal objeto de estudio. Así mismo, esta disciplina científica apunta que el Lenguaje puede ser visto como un sistema de signos lingüísticos, en donde cada uno de los elementos del sistema cobra valor debido a relaciones de oposición con sus semejantes: es /r/ porque no es /p/ o /t/. Igualmente, el Lenguaje se encuentra constituido por dos entidades o dimensiones dicotómicas, que a un tiempo se oponen, y a otro se necesitan y requieren de forma constante, y que a su vez son conocidas de la siguiente manera:

Lengua

En este sentido, la Lengua será entendida por su lado como una dimensión abstracta, en donde residen cada una de las normas y mecanismos, por los cuales se rigen los hablantes de una Lengua. Así también, la Lingüística ha indicado un conjunto de rasgos que pueden ser considerados como los atributos de la Lengua, y se son descritos tal como se verá a continuación:

  • Intangible: debido a que la Lengua solo existe como una entidad abstracta, la Lingüística ha destacado su naturaleza Intangible, lo cual quiere decir que solo existe a nivel mental.
  • Colectiva: igualmente, la Lingüística afirma que la Lengua pertenece de forma simultánea a todos y cada uno de los miembros de una comunidad lingüística.
  • Inabarcable: en base a esto, su carácter intangible, así como su posesión colectiva, hacen que la Lengua también resulte inabarcable, es decir, que ningún hablante o grupo de hablantes se encontrará jamás en la posibilidad de comprenderla por completo, o incluso conocerla a fondo.
  • Inmutable: en consecuencia, esta imposibilidad de abarcar la Lengua hace que esta también resulte una entidad inmutable, ya que ningún hablante o grupo de hablantes puede realizar cambios a su antojo. Esto sin embargo, no quiere decir que la Lengua no vaya sufriendo cambios con el paso del tiempo, pero estos se dan como procesos naturales evolutivos, no por iniciativa deliberada de un particular.
  • No dinámica: así mismo, debido a que en la Lengua no se producen gran cantidad de cambios, la Lingüística también ha determinado que esta instancia puede ser entendida como una dimensión no dinámica.

Habla

Por otro lado, el Habla es explicada por la Lingüística como la dimensión concreta del Lenguaje, así como la realización de la Lengua por parte de los hablantes. De igual forma, esta disciplina científica ha indicado una serie de atributos, los cuales constituyen por su parte las características del Habla, y que pueden ser resumidos como se muestra seguidamente:

  • Tangible: al producirse en la realidad, el Habla se erige como una dimensión concreta, medible y registrable.
  • Individual: así mismo, la Lingüística afirma que no existen dos hablantes que hablen de la misma forma, por lo que se entiende entonces que el Habla corresponde también a una dimensión individual.
  • Abarcable: por consiguiente, esta individualidad y carácter concreto hace que el Habla sea también una entidad abarcable, puesto que sí se puede llegar a registrar, estudiar y conocer de forma completa cómo habla un individuo.
  • Mutable: en otro orden de ideas, el Habla de un individuo va sufriendo cambios a lo largo de su vida, algunos impulsados incluso de forma consciente, por lo que a diferencia de la Lengua, el Habla sí cuenta con un carácter mutable.
  • Dinámica: finalmente, esta gran cantidad de cambios que pueden ocurrir en el Habla, hacen que esta entidad también sea considerada una dimensión bastante dinámica.

Relaciones Paradigmáticas

Teniendo estas definiciones presentes, tal vez resulte mucho más sencillo aproximarse a la explicación que brinda la Lingüística sobre las Relaciones Paradigmáticas. En este sentido, esta disciplina científica ha sido enfática en señalar que la Lengua es una entidad en donde sus elementos establecen a un tiempo oposiciones, así también como relaciones. En el caso de estas últimas, se distinguen entre Relaciones Sintagmáticas y Relaciones Paradigmáticas.

Así como las Relaciones Sintagmáticas son explicadas como la relación que establece cada signo lingüístico y cada palabra, con las palabras con las que se combinan, a través del carácter lineal de la lengua, de forma sucesiva y en el tiempo, la Lingüística indica que las palabras pueden establecer relaciones simultáneas, que no se ven afectadas por la linealidad ligada al tiempo, sino que ocurren en la dimensión psíquica, sin que pueda establecerse un orden o límite específico, y que son conocidas a su vez como Relaciones paradigmáticas o asociativas. De esta forma, cuando el hablante está enfrente a una palabra específica, así como se activa dentro de él la huella acústica y la imagen mental que comprenden el signo lingüístico relacionado con esa forma, al tiempo se activan cientos de relaciones paradigmáticas, que relacionan dichas palabras con otras: por ejemplo, con las familias de palabras generadas en base a esta, con palabras que se le parecen, con aquellas que le son contrarias, e incluso con las propias percepciones que el hablante tiene en referencia a estas palabras.

Un ejemplo de este tipo de relaciones puede ser el caso de la palabra /casa/ la cual puede establecer Relaciones paradigmáticas con otras formas, como por ejemplo la familia de palabras que se origina de ella: casita, caserón, casota, casas, caseta. Así mismo, la forma casa, se puede relacionar con palabras que se parezcan en su forma: Casimiro, castillo, cáscara, al igual que puede establecer Relaciones paradigmática con aquellos significados que en cada quien evoque la palabra /casa/: hogar, protección, familia, comodidad, seguridad. Por consiguiente, las Relaciones asociativas serán todos aquellos nexos simultáneos y sin orden o límite, que establezca el hablante, en su dimensión psíquica, en relación con una forma lingüística específica.

Imagen: pixabay.com