Resumen de La telaraña de Charlotte

Dentro de los clásicos literarios infantiles estadounidenses, se conoce con el nombre de La araña de Charlotte (Charlotte´s Web, por su título en inglés) a una novela infantil, nacida de la pluma del escritor estadounidense E.B. White, la cual fue publicada por primera vez, en el año 1952, por parte de la editorial Harper. Las ilustraciones de esta historia corrieron por parte del artista Garth Williams.

Sobre la trascendencia de la obra

De acuerdo a la crítica, La araña de Charlotte se ha posicionada desde su publicación como uno de los libros infantiles estadounidenses más leídos en lengua inglesa, ganándose entonces ampliamente su inscripción dentro de los clásicos infantiles. De hecho, en el año 2000, la prestigiosa revista Publishers Weekly la catalogó como uno de los libros infantiles más vendidos de todos los tiempos.

En este sentido, algunos críticos han resaltado que la razón por la que La araña de Charlotte logra atrapar a chicos y grandes, más allá de su fácil y entretenida lectura, se debe a la forma sencilla y emotiva con la que aborda difíciles, pero muy humanas situaciones de la vida, como la amistad, el cariño, y sobre todo la muerte.

De esta manera, según quienes recomiendan la lectura de esta historia, La araña de Charlotte logra tocar algunos temas que pueden resultar bastante fuertes para los niños, pero los trata de una forma tan natural y tierna, que logra despojarlos del velo de la tragedia, para presentarlos tal cual son: parte del ciclo de la vida, de la cual todos somos partes. Así mismo, le da gran valor a la amistad y los sentimientos, como aquellas situaciones o valores que en realidad importan en la vida de los seres.

Resumen de La telaraña de Charlotte

Con respecto a la historia específica de esta novela infantil, se puede decir que básicamente narra la historia entre un cerdito llamado Wilbur y una araña de nombre Charlotte. Esta historia comienza cuando Fern, una niña de ocho años, ve cómo su papá toma un hacha, y se dirige al cobertizo, para matar a un pequeño cerdito, quien ha nacido muy débil, y con pocas esperanzas de sobrevivir. Ante la imagen, Fern interviene y convence a su padre de no seguir con sus planes, prometiendo que ella misma cuidará al animalito hasta convertirlo en un cerdo fuerte y sano.

Sin oponer resistencia, el padre de Fern accede. Es así como Wilbur logra salvar su vida por primera vez, quedando al cuidado de Fern, quien realmente se dedica a cumplir con su palabra, esmerándose en alimentar, proteger y acompañar a su lindo cerdito a quien coloca el nombre de Wilbur.

De hecho, son tan efectivos los cuidados de Fernn, que dos meses después, Wilbur se ha convertido en todo un joven y enorme cerdito, el cual es imposible de seguir manteniendo en la casa, por lo que esta niña se ve en la necesidad de llevar a su querida mascota, para que su tío, que posee una granja se haga cargo del lindo animal.

Siendo la primera vez en su vida que Wilbur se separa de Fernn, los primeros momentos en la granja, su nuevo hogar, resultan un poco atemorizantes. Además, los animales de la granja no le parecen del todo amables, lo cual también lo hace sentirse muy solo. Sin embargo, lo peor eran las noches, pues la soledad lo embargaba por completo. Es así cómo, una noche mientras lloraba por su suerte, escuchó una fina voz que le decía: “yo seré tu amiga, Wilbur”. No obstante, todo estaba tan oscuro que el cerdito no pudo ver quién le hablaba.

A la mañana siguiente, el cerdito se acercó hacia donde había escuchado la voz, descubriendo que se trataba de una pequeña y hermosa araña, que había tejido su red en una esquina del granero. Al presentarse, lo hace como la araña Charlotte. Poco a poco entre Wilbur y Charlotte comienza a crecer una gran amistad.

Durante el proceso de conocerse, Wilbur llega a dudar un momento en convertirse en amigo de Charlotte, cuando esta le cuenta cómo se alimenta de otros insectos, tomando su sangre. A Wilbur esto le parece escalofriante, pues él siente que nunca le haría daño a otro ser, al tiempo que no entiende cómo un ser tan delicado como Charlotte puede comportarse de esa manera. Empero, la araña Charlotte le muestra que en realidad esto es parte del ciclo de la vida, pues a ella no la alimentan como a él.

Un buen día, mientras Wilbur y Charlotte disfrutaban de su amistad, en la granja empieza a comentarse cómo el granjero ha decidido matar al cerdito, para comérselo. Esto por supuesto que crea gran terror en el animalito. Viéndolo totalmente paralizado de miedo, Charlotte idea un plan para evitar que esto ocurra. De esta manera, inventa escribir palabra con su tela de araña, para hacer que todo el mundo crea que Wilbur es un cerdito mágico, y no se lo coman.

Con el tiempo, el plan da resultado. Sin embargo, nuevamente la muerte vuelve a surgir como tema, cuando la propia Charlotte revela que en realidad las arañas no duran mucho, pero que compartir una amistad con Wilbur, y luchar por mantenerlo con vida han logrado hacer de su propia vida algo grandioso. Por su parte, Wilbur termina aceptando que ser comido algún día es algo aplazable, pero no evitable. No obstante, ambos seres comprenden también que han tenido la suerte de encontrarse, acompañarse y apreciarse.

Imagen: retrato de E.B. White, autor de La telaraña de Charlotte / Fuente: wikipedia.org

Resumen de La telaraña de Charlotte

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