El Pensante

Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Biografía - enero 24, 2010

Imagen 1. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Las esculturas de Rothéneuf

Como decía mi abuelo “Si es que hay gente para todo”… incluso para esculpir acantilados. Este es el caso de Adolphe-Julien Fouéré, más conocido en la zona francesa de Rothéneuf como “El ermitaño” o “el Ex rector”, y esta es su peculiar historia.

Adolphe-Julien Fouéré nació en Saint Thal (Francia) en el año 1839. De su juventud no hay nada que sea de destacar. En 1863, con veinticuatro años, fue ordenado sacerdote  y asignado a Rothéneuf, situado entre Mont-Saint-Michel y el estuario de Rance, en la Bretaña francesa.

Imagen 2. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantiladosAdolphe Julien Fouéré

En 1870 sufrió un accidente cerebral que le dejó sordo y mudo, y por tanto incapaz de seguir ejerciendo su ministerio sacerdotal. Aceptando lo que consideró un designio divino se retiró como ermitaño a la Costa Esmeralda, a unos cinco kilómetros de la localidad de Saint-Malo.

Gran aficionado a la historia, se empapó durante años de la historia local, en la que abundaban los mitos relacionados con piratas, contrabandistas y nobles sanguinarios, muchos de ellos relacionados directamente con la familia Rothéneuf, conocida en toda la región desde final del siglo XVI y que incluso le ha dado nombre a la zona. El clan Rothéneuf fue conocido mucho más allá de la Bretaña por sus hazañas y fechorías. Contrabandistas, ladrones  y traficantes sin escrúpulos que durante muchísimas décadas fueron dueños y señores de toda la cosa entre Mont-Saint-Michel y Saint-Malo, hasta que fueron exterminados por las tropas revolucionarias. Incluso existe una leyenda que cuenta que el jefe del clan murió luchando contra un monstruo surgido de las olas.

Imagen 3. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantiladosFotografía de bardespecheurs

Imagen 4. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantiladosFotografía de carycrusiau

Imagen 5. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantiladosFotografía de cpichon1965

Así, enamorado de la historia del lugar y tras casi veinte años viviendo como ermitaño, Adolphe-Julien Fouéré decidió un día, cincel y maza en mano, esculpir las rocas que le rodeaban y plasmar en ellas a todos los personajes y seres que había conocido sobre la historia de Rothéneuf.

El Ex rector dedicó los últimos veinte años de su vida, hasta su muerte en 1910, a culminar su monumental obra, que lo llevó a esculpir sobre las rocas y los acantilados más de trescientas figuras, entre personajes de aspecto grotesco y criaturas fantásticas.

Además de las figuras esculpidas en bajorrelieve en la roca, originalmente pintadas de vivos colores, Fouéré también talló una serie de esculturas de madera, entre ellas un dragón, varios tótems, figuras de santos y mascarones de proa; no obstante, las figuras de madera desaparecieron misteriosamente en 1940.

El “jardín de piedra” del Ermitaño se extiende a lo largo de más de medio kilómetro sobre los acantilados de la costa, e incluye desde figuras monumentales a conjuntos escultóricos de pequeño tamaño. Casi todas las figuras están realizadas sobre la base de los contornos naturales de la propia piedra, cuyas formas, relieves y recovecos aprovechó para tallar los relieves, en algunas ocasiones trasladó hasta su ubicación actual aquellas piedras que por su forma convenían a sus propósitos.

Aunque el lugar estuvo abandonado durante unos años, ahora está rehabilitado y acondicionado para las visitas. Para llegar hay que recorrer unos cinco kilómetros por carretera desde Rothéneuf y allí buscar las indicaciones hacia la playa.

Imagen 6. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 7. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 8. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantiladosFotografías de Docnico

Imagen 9. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantiladosFotografía de Juergen Kurlvink

Imagen 10. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 11. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 12. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 13. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 14. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 15. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 16. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantiladosFotografías de bardespecheurs

Imagen 17. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 18. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantilados

Imagen 19. Adolphe Julien Fouéré, el ermitaño que esculpía acantiladosFotografías de waswoutch

Fuentes:

art-maniac.over-blog.com

Guía de arquitectura insólita, de Natalia Tubau. (Editorial Alba)

ARCHIVO DE LUGARES SORPRENDENTES DE T.E.M