El Pensante

Científicos franceses descubren que el maíz vuelve caníbales a los hámsteres

Misterio, hechos insólitos - febrero 6, 2017

Imagen 1. Científicos franceses descubren que el maíz vuelve caníbales a los hámsteres

Hámster

Todos conocemos los hámsteres, esos pequeños ratoncillos desprovistos de cola que se han convertido en tiempos recientes en mascotas bastante populares. Y todos conocemos también el macabro hábito que suelen tener de comerse a sus propios hijos.

Pues bien, un estudio reciente de una variedad francesa de Hámster encontró que estos pequeños animalitos parecen responder no al encierro, o al estrés, sino a la dieta. Y que un componente particular en su dieta podría estar causando que recurrieran a este tipo de medidas desesperadas.

Maíz

Originario de América y hoy por hoy el cultivo más importante del mundo, el maíz es fundamental en todo tipo de alimentos, en la industria de los endulzantes (por el sirope de maíz, usado por muchas empresas en Norteamérica) y en el negocio del biodiesel. Sin embargo, parece que su éxito podría ser un peligro para estos pequeños roedores.

En efecto, un grupo de investigadores de la Universidad de Estrasburgo, preocupados por la progresiva desaparición del hámster europeo, comenzaron a estudiar los efectos de su alimentación en estos animales. Y lo que encontraron fue, cuanto menos, interesante.

Contrario a sus congéneres en campos de avena, trigo o cebada, los hámsteres que vivían en cultivos de maíz parecían tener serios problemas para criar exitosamente a sus crías. Mientras que en sus homólogos en otros campos hasta un 80% de las crías podía sobrevivir, en los campos de maíz menos del 5% llegaba al mes de vida… la mayor parte, devorada por sus propias madres.

No era solo el canibalismo. Los hámsteres adultos mostraban patrones erráticos de comportamiento, lenguas inflamadas y una sangre tan densa que era imposible tomar muestras con una jeringa.

Niacina

El problema, que también afecta a los seres humanos, es que el maíz tiene una deficiencia en niacina (vitamina B3), lo que causa problemas de nutrición y deriva en una enfermedad llamada pelagra, que involucra este tipo de comportamientos erráticos.

Los hámsteres que vivían en estos cultivos, al no tener más fuentes de alimento, eran particularmente vulnerables a la enfermedad, que también ha afectado sociedades humanas en tiempos pasados. En particular Mesoamérica, al ser tan dependiente del maíz, requería de cultivos alternos y cuando una mala cosecha hacía que los indígenas no tuviesen más que el grano dorado comenzaban los brotes de locura.

Por ahora, los científicos recomiendan, por el bien de los hámsteres (y de muchas otras especies) que los cultivos se hagan en parches más pequeños favoreciendo la variedad y permitiendo así, además, el descanso de los suelos.

Imagen: sciencealert.com