El Pensante

Cómo convertir una unidad de tiempo en otra

Matemáticas - mayo 29, 2019

Uno de los ejercicios que pueden realizarse en torno a las Medidas de tiempo es convertir una medida particular en otra, lo cual se hace sobre todo cuando se desea sumar períodos de tiempo, que se encuentran en distintas unidades, pues lo primero que debe hacerse es homologar las medidas, para luego sumarlas entre ellas.

Sin embargo, antes de abordar una explicación sobre la forma correcta en que debe realizarse esta clase de procedimiento, se revisarán algunas definiciones, que de seguro permitirá entender cada uno de los pasos de este ejercicio, así como sus posibles casos, en su justo contexto matemático.

Definiciones fundamentales

En este sentido, también será prudente delimitar esta revisión teórica a tres nociones específicas: Tiempo, Segundo y Medidas de tiempo, por encontrarse directamente relacionadas con los procedimientos de conversión, que se estudiarán posteriormente. A continuación, cada una de estas definiciones:

Tiempo

De esta manera, podrá comenzarse por decir que la mayoría de los autores definen el Tiempo como una Magnitud física, la cual da cuenta de la duración que ha tenido, tiene o tendrá un acontecimiento específico de la vida, permitiéndole al hombre no sólo determinar estos períodos, sino organizarlos.

Por consiguiente, los expertos han señalado también que el Tiempo le permite al hombre organizar su existencia, pudiendo determinar la duración de los distintos momentos de su vida, así como saber si estos se encuentran ubicados en el pasado, el presente o el futuro.

El segundo

Así mismo, será propicio lanzar luces sobre el concepto de Segundo, el cual ha sido explicado por el Sistema Internacional de Unidades como la unidad base de Tiempo. Sin embargo, este sistema no es el único que reconoce al Segundo como tal, puesto que esta unidad es vista de la misma forma por el Sistema Técnico de Unidades y el Sistema Cegesimal de Unidades.

Según cuenta la historia, la primera definición científica de segundo se establecía en cuanto al tiempo solar, siendo entonces equivalente a  la fracción de 1/31.556.925.9747 de la cantidad de tiempo que duro el año solar, en el período comprendido entre los años 1750 y 1890.

No obstante, décadas posteriores, específicamente en el año 1967, los científicos concluyeron que el tiempo solar es bastante inestable, por lo que prefirieron el tiempo atómico, para poder definir la duración de un segundo. Desde entonces, la Ciencia considera que el Segundo puede ser entendido de la siguiente manera:

Un segundo es la duración de 9 192 631 770 oscilaciones de la radiación emitida en la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del isótopo 133 del átomo de cesio (133Cs), a una temperatura de 0 K.

Siendo el Tiempo atómico más estable que el Tiempo solar, los científicos deben realizar constantemente ajustes que permitan la concordancia entre una medida y otra. Con respecto a la forma correcta de anotar el Segundo, el Sistema Internacional de Unidades señala que a esta unidad le corresponderá el símbolo s. Al ser un símbolo deberá anotarse siempre en minúscula, pues este no acepta la mayúscula.

Unidades de Tiempo

Finalmente, será igualmente necesario traer a capítulo el concepto de Unidades de tiempo, las cuales han sido explicadas, por las distintas fuentes, como las cantidades o unidades estandarizadas, por medio de las cuales se puede medir la duración de un acontecimiento particular de la vida diaria.

Al decir que las Unidades de Tiempo son cantidades estandarizadas, se señala también que estas unidades se han producido por medio de un proceso de convención social, por lo que no es de extrañar que al revisar la Historia de la Humanidad se vea que en la antigüedad algunos pueblos produjeron sus propios sistemas de unidades de tiempo.

En la época moderna, el sistema de unidades de tiempo, de uso extendido, es el propuesto por el Sistema Internacional de Unidades, que toma como unidad base de Tiempo el Segundo (s). Así mismo, este sistema reconoce dos distintos tipos de unidades de tiempo, cuya principal característica es la forma en que se relacionan con la unidad base. A continuación, una pequeña descripción de cada una de ellas:

  • Unidades mayores de tiempo: explicada como aquellas unidades o medidas de tiempo que resultan superiores al segundo, por lo que son usadas para dar cuenta de períodos que tienen mayor duración que esta medida base. Estas unidades son las siguientes: minuto (60 s), hora (3.600 s), día (86.400 segundos o 24 horas), año (31.536.000 segundos o 365 días), lustro (50 años), década (10 años), siglo (100 años) y milenio (1.000 años).
  • Unidades menores de tiempo: por otro lado, también existen las unidades menores de tiempo, las cuales resultan inferiores en duración al segundo. Por lo general, estas unidades dan cuenta de tiempos tan cortos que no son usadas en la vida cotidiana, sino simplemente en el plano científico, para hacer medidas en forma mucho más precisa. Las unidades menores de tiempo son las siguientes: Decisegundo (1ds = 0,1 s), el Centisegundo (1 cs = 0,01 s), el Milisegundo (1 ms = 0,001 s), el Microsegundo (1 µs = 0,000001), el Nanosegundo (1 ns = 0,000000001), el Picosegundo (1 ps = 1 x 10-12 s), el Femtosegundo (1 fs = 1 x 10-15 s) y el Attosegundo (1 as = 1 x 10-18 s).

Cómo pasar una unidad de tiempo a otra

Una vez se han revisado cada uno de estos conceptos, puede que sea mucho más sencillo abordar una explicación sobre cómo convertir una unidad de tiempo en otro, lo cual puede necesitarse cuando por ejemplo se requiere sumar distintos períodos de tiempo, que originalmente sean expresados en unidades distintas.

Al respecto, las distintas fuentes han señalado que este procedimiento puede ser realizado específicamente entre las unidades Hora, Minuto y Segundo, puesto que son equivalentes entre sí. Así mismo, las Matemáticas han señalado que existen dos posibles casos:

Pasar una unidad mayor a una unidad menor

Si se quisiera pasar de una unidad de tiempo mayor a otra que resulte menor, se deberá comenzar por disponer las unidades en forma de una escalera, organizados de forma descendente desde la Hora hasta la unidad base del Segundo:

Así mismo, se entenderá que entre cada escalón de esta representación hay una diferencia de 60, al tiempo que si se desciende se deberá multiplicar por 60 cada vez que se tome un escalón. Por ejemplo, si se quisiera pasar 1 hora a segundos, se trataría de descender dos escalones, y multiplicar la medida original por 60 cada vez que se descienda un escalón:

1 h x 60 = 60 min
60 min x 60 = 3600 s

Pasar de una unidad de tiempo menor a una mayor

Por el contrario, si se deseara convertir una unidad de tiempo a una mayor a ella, se comenzará igualmente por graficar las unidades, en forma de escalera, de forma ascendente, desde el segundo hasta la hora:

Al hacerlo, se asume también que entre cada escalón hay una diferencia de 60, al tiempo que se asume que siempre que se quiera ascender por esta escala, se deberá dividir, entre 60, cada vez que se pise un escalón. Por ejemplo: Si se tuvieran 3.600 segundo, y se quisiera determinar cuál es equivalente en horas, se procederá de la siguiente forma:

3600 s : 60 = 60 min
60 min : 60 = 1 h

Imagen: pixabay.com