El «Alfiler del Sombrero», Arma de las Mujeres. Parte 2

Parte 1

Terminamos nuestra primera parte hablando de los debates que comenzó a generar el uso de alfileres, en los que se argumentaba que algunas mujeres los usaban apresuradamente, llevando a la victimización de inocentes. Lo que siguió fue uno de los debates más curiosos e interesantes de principios del Siglo XX (al menos en Estados Unidos): ¿los derechos de quién primaban? ¿Los de las mujeres, a defenderse, o de los hombres, a sentirse seguros? ¿Era la mala práctica de un puñado de damas suficiente justificación para privar a todas de su principal herramienta defensiva?

Los alfileres usados contra la policía, estrellas de cine y entre amantes

Un relato publicado por un periódico de Nueva York relató como 100 trabajadoras atacaron a varios agentes de la policía con sus alfileres de sombrero después de que estos detuvieran a dos de sus compañeras por pronunciar supuestamente discursos anarquistas. Asimismo, se conoce la historia de Mary Pickford, una de las primeras figuras del cine mudo quien fue atacada por una de sus doncellas, después de ésta haber sido despedida. La estrella fue rescatada por su chofer. Por último, está el caso de dos mujeres (la esposa y la amante) quienes se enfrentaron usando sus alfileres de sombrero, tuvieron que ser separadas y detenidas por la policía; la única que recibió una herida de gran consideración fue la esposa y como algo curioso, el marido terminó sacando de la cárcel a la amante.

Algunos hombres se encontraban realmente cansados por el uso del alfiler, hay una historia de cómo un arquitecto fue herido por un alfiler demasiado largo que sobresalía del sombrero de una chica y éste al llamarle la atención a la mujer y no recibir ninguna respuesta, sacó un alicate y dobló hacia arriba la punta del alfiler para evitar que alguien más saliera herido.

El alfiler en la política

Con todas las quejas y denuncias que se tenían por el uso del alfiler, los políticos manifestaron la necesidad de establecer leyes que restringieran el uso de esos accesorios. Pero los movimientos de mujeres se mostraron en desacuerdo con tales medidas: un ejemplo fue Nan Davis, representante de varios clubes de mujeres, quien se dirigió al a ayuntamiento exponiendo que un alfiler de sombrero es el arma de defensa de una mujer.

“Siempre me siento segura yendo a casa por la noche con un alfiler de sombrero disponible para protegerme, si los hombres de chicago quieren quitarnos los alfileres, que hagan las calles seguras. Ningún hombre tiene derecho a decirme cómo me vestiré y que me pondré,” afirmaba Davis.

Otra mujer envió cartas a los periódicos defendiendo el uso de los alfileres de sombrero: “antes de dejar un tranvía siempre llevo un alfiler de sombrero listo en mi mano hasta que estoy a salvo dentro de la puerta de mi casa, sin duda miles de otras mujeres pueden hablar desde su experiencia de como un sombrero robusto ha sido una defensa efectiva en tiempos de peligro.”

A pesar de las voces de las mujeres que se oponían a la orden de restringir la longitud o el uso de los alfileres, se dio más peso a las quejas de los hombres: se comentaba que los caballeros estaban realmente inquietos acerca de usar el transporte público, ya que todos esos alfileres de sombrero que sobresalen los hacían sentir en peligro.

La ilegalidad del uso de los alfileres

La policía ya contaba con un registro de cosas que las mujeres usaban como armas, poco tiempo después los alfileres vinieron a figurar en la lista. Finalmente, algunas ciudades tomaron medidas:  el alcalde Chicago apoyo la ley que los alfileres debían llevar una cubierta en la punta para evitar lastimar a alguien accidentalmente.

Lo que creó un nuevo mercado de cubiertas para alfileres, pero las mujeres de menos recursos no podían permitirse este gasto así que a menudo usaban trozos de papas o corcho. También se prohibió el uso de alfileres de más de 22 centímetros de longitud y en caso de usarlos las mujeres serían multadas con 50 dólares de la época (1400 dólares actuales) o en caso de no pagar serían arrestadas.

Otras posibilidades que les daban eran obtener un permiso para utilizar alfileres largos o recortarlos, motivo por el cual varias joyerías comenzaron a dar el servicio de acortamiento de alfileres. 2 años después el líder del comité de salud pedía la utilización de alfileres todavía más cortos.

Siguieron saliendo leyes semejantes que fueron replicadas y aprobadas en otras metrópolis, inclusive en otros territorios: en Australia 60 damas fueron a la penitenciaría al negarse a abonar multas por llevar lo que la ley consideraba armas asesinas en sus sombreros. Por situaciones como esta, muchos opinaban que estas leyes eran inútiles: se mencionaba que la policía era bastante introvertida para acercarse a las féminas en la calle y hacer cumplir la ley.

 Además, varios hombres simpatizaron con la difícil situación de las féminas y tampoco creían en la efectividad de estas leyes, pero ciertos apartamentos de policía hicieron unidades especiales como la policía de la metrópoli de Nueva Orleans, los cuales hicieron una unidad anti alfileres de sombrero.

La ley en oposición a los alfileres largos comenzó a ser considerada en serio en abril de 1913, una vez que se registraron diversos arrestos por su uso, aun cuando fueron numerosas las féminas que se resistieron y que se quejaron de que la policía las persiguiera a ellas en lugar de atrapar a ladrones o acosadores. En otras metrópolis como Nueva York, esta clase de legislación falló sobre; esto un concejal mencionó: “ni la policía, las fuerzas armadas, ni todos los acorazados del territorio pudieron hacer llevar a cabo esta ley.”

Aquel mismo año, ciertos jueces intentaron atender los inconvenientes de estabilidad de las damas e impusieron multas a esos hombres que las acosaban en la calle: ejemplificando en Omaha, Nebraska, un juez ordenó una lista de multas basada en los vocablos que los hombres usaban para referirse a féminas desconocidas en la calle, en el dinero de aquellos tiempos las multas fueron de 5 dólares por llamarlas gallina, 10 dólares por racimo de miel, 15 dólares por tórtola, 20 dólares por muñeca y 25 dólares por lindura o bomboncito.

Los alfileres en la música

Los alfileres de sombrero incluso inspiraron una balada que se originó alrededor de 1920 llamada Nunca salgas sin tu alfiler de sombrero, canción que fue popular en 1950 cuando fue interpretada por Elsa Lanchester, actriz y cantante recordada por ser la protagonista de la película la novia de Frankenstein.

Parte de la letra de la canción dice: “mi abuela era una anciana muy astuta, la mujer más inteligente que he conocido. Ella solía decir, ahora escúchame, Sadie hay una cosa que nunca debes olvidar: nunca salgas sin tu alfiler de sombrero, la ley no te permitirá llevar más que eso, porque si sales sin tu alfiler de sombrero puedes perder la cabeza y perder el sombrero.”

Pero pese a los esfuerzos de la Ley, en últimas fue la moda del momento, la cual terminó sacando del mercado los alfileres, al comienzo de la primera guerra mundial su uso disminuyó y desapareció por completo cuando el cabello corto y los sombreros clutch se convirtieron en la tendencia del momento.

Fuentes:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Alfiler_de_sombrero
  2. https://femmefashionforward.com/2020/09/28/the-hat-pin-fashionably-dangerous/
  3. https://www.smithsonianmag.com/history/hatpin-peril-terrorized-men-who-couldnt-handle-20th-century-woman-180951219/
  4. https://www.mentalfloss.com/article/60353/how-hatpin-became-tool-womens-liberation

Imágenes: 1: chicagotribune.com, 2: smithsonianmag.com, 3: wikipedia.org

Free Download WordPress Themes
Download Best WordPress Themes Free Download
Download WordPress Themes Free
Download Best WordPress Themes Free Download
free download udemy course
download karbonn firmware
Download Nulled WordPress Themes
udemy free download
El «Alfiler del Sombrero», Arma de las Mujeres. Parte 2

Bibliografía ►



Ver más Artículo al azar