El Pensante

El origen del arte prehistórico

Historia - marzo 30, 2017

El Arte prehistórico se puede definir como las distintas expresiones artísticas realizadas por el hombre prehistórico, es decir, todo tipo de manifestación, independiente de su técnica, tema u  origen geográfico, hecha por el hombre antes de la invención de la escritura, e incluso anterior al advenimiento de la tecnología.

Imagen 1. El origen del arte prehistórico

Características

Pese a que la Prehistoria del hombre en realidad es un período de miles de años, no se puede hablar de un solo tipo de Arte prehistórico, pues este fue desarrollado en paralelo por individuos y poblaciones que ocuparon distintos momentos, lugares, organizaciones y visiones del mundo, por lo tanto decir Arte prehistórico puede parecer un poco injusto con este tipo de individualidades. Sin embargo, la expresión se usa, y es empleada precisamente para nombrar a todas las expresiones prehistóricas que cumplan con dos características fundamentales: Marcado realismo, Arte rupestre exterior y presencia de Megalitismo global (leer más en El arte prehistórico).

Origen del arte prehistórico

Al ser anterior a la escritura, no se puede tener una idea clara de en qué momento y lugar tuvo lugar la primera expresión artística, por parte del hombre primitivo, así tampoco las causas que lo produjeron, pues a lo sumo se pueden contar con hallazgos arqueológicos como las pinturas hechas sobre la piedra, así como las construcciones megalíticas.

En este sentido, según estudios hechos en la última década por la Universidad de Bristol (Reino Unido) las evidencias de arte rupestre más antiguas son las halladas hasta el momento corresponden a la cueva de El Castillo, formación rocosa ubicada en la costa cantábrica española, y que se cree data de al menos unos 40 mil 800 años de antigüedad. No obstante, lo sorprendente de estas marcas de manos impresas en la piedra es que se cree que fueron hechas por hombres neandertales, una especie de homínido que llegó a convivir con el homo sapiens (especie de la que proviene el hombre actual) y que se cree se extinguió unos 23 mil años atrás.

En cuanto a pinturas figurativas, el lugar de las más antiguas se las llevan los dibujos hechos por hombres primitivos hace 37 mil años sobre las paredes de la cueva francesa de Chauvet, y que retrata escenas de caza, con un gran nivel de representación. A estas manifestaciones se unen las obras mobiliarias, de las cuales las más comunes son las venus, las cuales eran esculpidas en pequeños fragmentos de piedra, teniendo un carácter móvil, y que se estima surgieron como manifestación artística en el  Paleolítico. Así mismo, se encuentran las construcciones megalíticas (monolito, dolmen y crómlech) los cuales también son encontrados en varias latitudes, en especial a lo largo del Mediterráneo occidental y la Europa atlántica, y que se cree empezó en el Neolítico, extendiéndose hasta comenzada la Edad de Bronce.

Motivación del Arte prehistórico

No obstante, cabe preguntarse qué fue lo que motivó al hombre primitivo a tomar una piedra, entre otros elementos, y transformarla con un sentido artístico representativo. La respuesta a esta pregunta casi siempre viene ligada a una razón mágico-religioso, pues al parecer, según las distintas teorías, el hombre de las cavernas comenzó a realizar este tipo de pinturas (escenas de caza) a fin de invocar su deseo en la realidad, creyendo entonces que al pintar una escena de caza exitosa, los dioses le favorecerían teniendo una idéntica en la vida real. Igualmente, se cree que el acto de esculpir venus era una invocación a la fertilidad de la madre tierra, así como de las mujeres del grupo, puesto que las formas voluptuosas de este tipo de figuras les han sugerido a los científicos que puede ser inspirada en una idealización de las formas femeninas y de la maternidad como tal. En el mismo sentido, se presume que las construcciones megalíticas tenían igualmente un sentido mágico-religioso, e incluso –en el caso de los tumultos- una función funeraria.

Por consiguiente, se puede ver que más allá del deseo de representar el mundo que tenían a su alrededor, según las teorías científicas al respecto, en realidad se trataba justo de lo contrario, pues con la pintura o la escultura realizada, el hombre prehistórico buscaba plasmar en la realidad lo que sus manos habían hecho en la piedra. Así mismo, se cree que la realización de estas pinturas o esculturas buscaba también invocar el favor de las deidades. De esta forma, la Ciencia ha sugerido entonces que la principal motivación del Arte prehistórico no es artístico, sino mágico-religioso.

Imagen: fragmento arte rupestres, cuevas de Altamira / Fuente: pixabay.com