La escritora feminista de la Edad Media

Un padre que creía en la igualdad marcó una gran diferencia

Tommaso de Pizzano, fue un médico de Bolonia, quien se estableció en Venecia. Allá llegó a ocupar altos cargos como consejero de la Serenísima, también se desempeñó como astrólogo y su trabajo en aquella área le trajo bastante reconocimiento. Tantos fueron sus méritos que dos monarcas los invitaron a sus cortes a prestar sus servicios: Carlos V, rey de Francia, y Luis el Grande, rey de Hungría.

Terminó aceptando la invitación del rey francés, pues a éste le precedía una reputación de intelectual y amante de la cultura. Su decisión fue más que acertada, lo recibieron con todos los honores y durante años gozó de una estable posición económica.

El erudito llegó junto con toda su familia, su esposa y sus tres hijos: Christine, Paolo y Aghinolfo, y contrario a la opinión de muchos, decidió proporcionar una educación formal a todos hijos por igual. Fue así, como Christine aparte de aprender a escribir y leer, que era lo máximo a lo que podrían aspirar las mujeres, recibió también lecciones de historia, filosofía y medicina.

Talentosa desde la cuna

Siendo todavía una infanta, Christine demostró gran talento en la composición de canciones y baladas, sus dotes literarias deleitaban a todos en la corte. Gracias a su padre contrajo matrimonio a la edad de 15 años, con otro joven de la corte, Étienne de Castel secretario del rey, al que Tommaso eligió por su posición y buen carácter.

El papá de la chica acertó y el matrimonio fue próspero y feliz, de su unión nacieron dos niños y una niña, Tristemente, la suerte de Christine cambiaría en 1387, fecha de la muerte de su padre y en 1390 fallecería su esposo a causa de una epidemia, dejándola a ella viuda con tan solo 25 años.

A su situación personal, hay que sumarle lo que sucedía en aquel momento en Francia: Carlos V había fallecido y  lo sucedería su hijo Carlos VI, quien apenas tendría 11 años y por lo tanto no tendría las capacidades para gobernar un país y lidiar con el conflicto del momento, la guerra de los Cien años.

El liderazgo fue confiado a los cuatro tíos del rey, quienes debían restituir el poder a su sobrino al cumplir los 14 años, algo que no sucedería y un Carlos VI de 21 años, lo tomaría a la fuerza.

Cuando asumió el papel de jefe del hogar

Con sus hermanos lejos y sin nadie cerca que pudiera ayudar a sostener a sus hijos y a una madre enferma, Christine pensó en algún momento que su mejor posibilidad sería contraer nuevamente nupcias.

Sin embargo, algo sucedió para que ella no tomara aquella decisión y como ella misma lo redacta en alguno de sus manuscritos: «Tuve que convertirme en un hombre», enfrentó la situación y aseguró la estabilidad económica de todos haciéndose cargo de un taller de escritura: un scriptotorium, en el que supervisaba la labor de los maestros calígrafos, encuadernadores y miniaturistas.

Y a pesar de la carga de trabajo, ella no dejó de lado su pasión por las letras y siguió escribiendo, envió baladas y sonetos a todos los personajes importantes de la época, y gracias a su talento obtuvo grandes recompensas monetarias. Su nombre se hizo a un más conocido e hizo grandes composiciones literarias como El libro de las cien baladas y recibió encargos de Felipe II de Borgoña y Juan de Valois, los hermanos del soberano, e incluso de la reina consorte Isabel de Baviera.

Uno de los debates más celebres de Francia

Para el año de 1400, se celebró uno de los debates más conocidos de la historia literaria francesa: Querelle de la Rose. El quid del asunto se relacionaba con un poema alegórico escrito casi un siglo antes, en el cual algunos de sus pasajes relegaban a la mujer a objeto de deseo, cuya función solo era complacer.

Christine realizó críticas fuertes en las que la supuesta inferioridad de la mujer no era natural, sino cultural; si las mujeres eran limitadas a un recinto y no recibían educación, cómo podría aspirar a lograr las mismas metas que los hombres.

La ciudad de las damas, un libro utópico

«Si fuera habitual mandar a las niñas a la escuela y enseñarles las ciencias con método, como se hace con los niños, aprenderían y entenderían las dificultades y las sutilezas de todas las artes y las ciencias tan bien como los hombres», escribió Christine en el libro La ciudad de las damas (1405). Su obra más conocida, con la que buscaba demostrar que el único límite para las damas, era la formación.

Su ciudad ficticia, regida por Razón, Rectitud y Justicia, y habitada sólo por mujeres de espíritu noble, llenas de saber, de fe o habían hecho contribuciones significativas, entre ellas estaba la poeta Safo; Dido y Semíramis, fundadoras de Cartago y Babilonia, o Lucrecia, la matrona romana que decidió suicidarse tras ser violada por el hijo del último rey etrusco de Roma. Guerreras, mártires, santas, poetas, científicas o reinas.

«No todos los hombres (sobre todo los más inteligentes) comparten la opinión de que es malo educar a las mujeres. Pero es cierto que muchos hombres estúpidos lo afirman, ya que no les gusta que las mujeres sepan más que ellos» argumentaba la literata.

Los últimos años de Christine y su legado en la historia

Pizan pasó gran parte de su tiempo dedicada a las letras y a la composición de grandes obras, escribió sobre su vida y sobre la situación precaria a la que se veían sometidas varias viudas, pero también dedico su tiempo a escribir sobre los cambios de la fortuna, la política y la sociedad. Produjo decenas de textos incluida la biografía de Carlos V encargada por su hermano, Felipe de Borgoña.

Para 1415, la situación de París no se vio nada favorecedora, Enrique V de Inglaterra invadió Francia y Christine decidió dejar la ciudad que la adoptó y se refugió en un convento, se cree que en Poissy, donde años antes su hija había tomado los hábitos.

Dejó de escribir durante un largo período de tiempo y sólo volvió a tomar la pluma para escribir una obra religiosa y un poema sobre Juana de Arco, convirtiéndose aquello en el único texto que fue escrito mientras la doncella de Orleans aún vivía, lo llamaría El sol volvió a brillar.

La vida de Christine llegaría su fin en 1430.

Imágenes:

  1. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/christine-pizan-feminista-siglo-xv_14729
  2. https://www.revistaesfinge.com/2015/05/cristina-de-pizan-una-feminista-en-la-edad-media/

Imágenes: 1. www.revistaesfinge.com/ 2. historia.nationalgeographic.com.es 3.

La escritora feminista de la Edad Media
Ser madre, significa mucho para una mujer. Casi toda la población femenin...

Se le creía vivo y oculto en sudamérica Las autoridades alemanas han an...

De entre los cuentos infantiles con animales El gato con botas es uno de l...

El Inquisidor Alonso de Salazar y Frías un sacerdote e inquisidor...

Bibliografía ►

El pensante.com (enero 30, 2022). La escritora feminista de la Edad Media. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://elpensante.com/la-escritora-feminista-de-la-edad-media/