El Pensante

La Guerra de Gombe: ¿qué nos enseña el único conflicto a gran escala que conocemos entre los chimpancés?

Imagen 1. La Guerra de Gombe: ¿qué nos enseña el único conflicto a gran escala que conocemos entre los chimpancés?

Guerra

La guerra es tan antigua como la historia… y más. Todas las sociedades que conocemos se han caracterizado por ejercer, al menos de manera ocasional, la violencia organizada como estrategia de dominación de otras sociedades: la única excepción son sociedades insulares lo suficientemente pequeñas para componerse de familias extendidas y, por lo tanto, en la que todos se conocían entre sí.

Y aún en estas sociedades vemos que la violencia como mecanismo para solucionar problemas siguió existiendo, si bien a nivel individual.

¿De dónde sale la violencia? ¿Por qué parecemos estar programados para hacernos daño los unos a los otros? No lo sabemos, pero ciertamente parece tener un origen antiquísimo, ancestral, o eso es lo que indica el estudio de los chimpancés y de la única “guerra” que hemos visto entre ellos.

Como nota al margen, recordemos que estos son los chimpancés comunes. Los chimpancés pigmeos o bonobos son una sociedad increíblemente pacífica y de ellos ya hablamos en el artículo dedicado al Sexo y la Paz.

La Guerra de Gombe

Pero volviendo al tema de los chimpancés comunes, son al menos tan violentos como nosotros y seguramente más. Y si bien esta violencia suele expresarse de manera recurrente en enfrentamientos personales, al menos en una ocasión han involucrado “tribus” completas en un largo plazo.

Se trató de la Guerra de Gombe, un suceso dramático y bien documentado que duró de 1974 a 1978 en Tanzania, en el Parque Nacional de Gombe. Enfrentó dos “tribus” o familias de chimpancés, una bautizada Kakasela y la otra Kahama, que ocupaban territorios en el norte y el sur del mismo parque. Pero lo interesante del asunto es que ambos grupos habían pertenecido originalmente a la misma familia.

La ruptura

Si bien el primer ataque, documentado por Jane Goodall (la famosa bióloga que estudió por años el comportamiento de los chimpancés), ocurrió en 1974, un análisis retrospectivo reveló que ya en años anteriores, posiblemente desde 1971, había comenzado una separación en dos del grupo familiar. En 1970 había muerto el líder de la familia, el “patriarca”, por así decirlo, y la estructura familiar comenzó a derrumbarse.

La muerte de Leakey (nombre dado al líder) dejó a un macho llamado Humphrey como líder. Pero Humphrey era un líder débil y pronto comenzó a recibir desafíos por parte de los hermanos Hugh y Charlie. Al final, 10 chimpancés adultos (7 machos y 3 hembras) abandonaron la familia y se asentaron al sur con Hugh y Charlie, mientras que los restantes 20 (8 machos, 12 hembras) optaron por quedarse donde estaban con Humphrey.

Imagen 2. La Guerra de Gombe: ¿qué nos enseña el único conflicto a gran escala que conocemos entre los chimpancés?

Pero lo que Jane no esperaba es que los chimpancés del grupo Kakasela (el más grande) comenzaran a atacar de manera sistemática a los chimpancés del grupo Kahama.

El primer ataque

El 7 de enero de 1974 un grupo de 6 machos adultos del clan Kakasela se adentró profundo en territorio del clan Kahama. Como los chimpancés suelen salir a buscar alimento en soledad, parece estar claro que los miembros del clan Kakasela estaban buscando una víctima solitaria… y eso fue lo que encontraron.

Un joven macho llamado Godi del clan Kahama fue la primera víctima: fue rodeado por los 6 machos del clan Kakasela y golpeado hasta morir.

Los chimpancés, al contrario que los humanos, no parecen ser particularmente eficientes a la hora de matar. Godi fue mordido, golpeado y zarandeado, pero aún así pasaron algunas horas antes de que muriera.

Los siguientes ataques

El asunto, como es lógico, no terminó allí. Los machos del clan Kakasela siguieron atacando a los machos del clan Kahama uno a uno, tomándolos por sorpresa mientras estaban solos en el bosque.

Eran actos que sólo se puede calificar como crueles. En una ocasión uno de los machos atacantes cerró sus manos y formó un cuenco en el cual recogió la sangre que manaba del rostro de su víctima para poder beberla.

No está claro por qué los machos Kahama no se organizaron, a fin de cuentas aún con una o dos bajas estaban en condiciones de tomar represalias. Así mismo, si eran conscientes del peligro, ¿por qué abandonaban la seguridad del grupo para aventurarse solos al bosque?

Imagen 3. La Guerra de Gombe: ¿qué nos enseña el único conflicto a gran escala que conocemos entre los chimpancés?

Pero en cualquier caso, uno a uno fueron cayendo ante los ataques de los machos Kakasela. En una serie de ataques realizados en 4 años la práctica totalidad del grupo fue aniquilada: primero los 7 machos, luego las 3 hembras restantes. Algunos de los nacidos en este periodo serían secuestrados y retornados al “grupo original”.

¿Qué nos dice esto?

Las motivaciones de los chimpancés para ejecutar lo que podríamos llamar “actos de guerra” parecen ser muy semejantes a las de los seres humanos: eliminar la competencia, desaparecer al “otro” y obtener más recursos para ellos mismos.

Si bien el hecho de que sean tanto como nosotros hace pensar que la violencia tiene orígenes genéticos, lo cierto es que la existencia de los bonobos (que habitan en un paraíso hipersexualizado de paz y armonía) pone a prueba esta teoría.

La violencia de los chimpancés ha sido documentada en diversas ocasiones, por lo que evidentemente el caso de la Guerra de Gombe no fue aislado. La pregunta, entonces, es ¿estamos condenados a ser una raza violenta? ¿O hay alguna manera en que podamos pasar de ser como los chimpancés a ser como los bonobos?

Fuentes:

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/Gombe_Chimpanzee_War#cite_note-morris289-5
  2. https://lflank.wordpress.com/2016/11/10/the-gombe-chimpanzee-war/
  3. https://www.unbelievable-facts.com/2017/04/gombe-chimpanzee-war.html

Imágenes: 1: altereddimensions.net, 2: newscientist.com, 3: bbc.com