Los hombres de Georgia: el eslabón perdido

El sueño de Darwin

Seguramente Darwin estaría muy feliz si siguiera vivo. Los  descubrimientos arqueológicos de los humanos en el último siglo parecen completar los eslabones faltantes en la evolución humana que no se encontraron en el siglo XIX.

Con los nuevos descubrimientos, los investigadores tienen mayores pistas de cómo ocurrió el proceso de desarrollo humano. Las hipótesis que se generan con nuevos hallazgos, reconstruyen el camino que hizo el primate primigenio para convertirse en hombre sentipensante.

El caso del hombre de Georgia, ayudó a la comunidad científica para construir nuevas hipótesis del advenimiento de una especie humana que vivió hace 2 millones de años. No se conoce con exactitud cómo llegaron tan al norte del planeta.

Entre las planicies del país asiático georgiano, un equipo de científicos encontró esqueletos de un eslabón perdido. Los cráneos de estos antepasados humanos tienen distintas medidas, fueron más pequeños que los del homo erectus, por lo que se cree que fueron antecesores de ellos.

Aunque su cráneo es más grande que el de su antecesor, el homo floresciencis, éste mide solamente 650 cm³, mientras que el homo erectus tiene 900 cm³. Además su estatura máxima es de 1.40 m. Los homo erectus medían hasta 2 metros.

Cerca a la región de Dmanisi, se encontraron distintos fósiles pertenecientes al Pleistoceno tardío desde los años ochentas. Animales de gran envergadura como rinocerontes, mastodontes y jirafas se hallaron en la planicie georgiana.

Allí llegó el homo georgicus que encontró este lugar propicio para vivir. Su desaparición se debió posiblemente a la explosión de un volcán que dejó toda la meseta de Dmanisi repleta de material basáltico, allí mismo murieron los hombres que aparecieron 2 millones de años después.

El geólogo Reid Ferring de la Universidad de Norte de Texas, dice que los homínidos ocuparon esta meseta durante 10 mil años, pero las erupciones volcánicas y la lava con las lluvias de ceniza, terminaron con los individuos que vivían en esa zona.

El proceso de destrucción parece que fue muy rápido en esta zona, estratégica para alimentar a muchas especies y el agua se hallaba en tres ríos alrededor del área de Dmanisi. Estas erupciones volcánicas ocurrieron hace 1’780.000 años.

El otro problema que se presenta es: ¿cómo llegaron los grupos humanos a Georgia y cuáles intereses motivaron la primera migración humana?

Consumo de carne

Las hipótesis contenidas por los arqueólogos de Dmanisi dan cuenta de la primera gran migración humana. Antes de esto, se creía que la primera migración fue hace millón de años por los homo erectus, que tenían piernas largas y preparadas para correr y andar distancias.

Como toda migración obedece a una escasez de recursos, los investigadores creen que los homínidos persiguieron la carroña dejada por otros depredadores. Con el tiempo nuestro antepasado también empezó a cazar.

Esta hipótesis del paleontólogo de la Universidad de Florencia, Lorenzo Rook, ayuda a comprender porqué el humano migró del África hacia Asia. La migración homínida fue causada por la búsqueda de nuevas fuentes de alimentos que no fuera sólo frutas. Así mismo, aprendió a usar las manos.

La carne, alimento esencial para el desarrollo humano, fue sustancial en las regiones fuera de su territorio primigenio a las que arribó con el tiempo. En Georgia, donde las estaciones están más diferenciadas y no hay frutas todo el año, la carne pasa de ser un gusto a convertirse en un recurso necesario.

Es la investigadora Martha Tappen de la Universidad de Minnesota la que investigó los huesos en Dmanisi y planteó la teoría de la búsqueda de carne como motivadora de los grandes viajes humanos.

El hallazgo paleontólogico

En una cueva se encontraron cuatro cuerpos fósiles de homínidos con distintos rasgos. Uno era más joven y otro más viejo. El de mayor edad no tenía dientes y parece que subsistía gracias a los otros miembros del grupo. Sólo tenía 40 años.

También se hallaron huesos roídos de ciervo y una piedra para destazar a los animales. Se calcula que estos homínidos vivieron al tiempo, pues parece que era una comunidad que se mantenía para sobrevivir a las otras especies.

En la planicie no sólo vivía el humano. Cohabitaba con grupos de animales peligrosos como el felino dientes de sable, hienas, lobos y algunos herbívoros como el caballo, la jirafa y el rinoceronte. La convivencia en Georgia era dura para el hombre, pero le proporcionaba alimento.

Todos estos datos describen una población variada. Las especies tenían que convivir en distintos climas, así que cuando llegaba el invierno, cazar animales era la única fuente segura para mantenerse con vida. Esto no quiere decir que dejaron de recolectar alimentos: el proceso de caza y recolección se mezcló hasta que el humano aprendió a sembrar y domesticar.

La vida al ser tan extrema, facultó al hombre para desarrollar mayores nexos de compasión entre la misma especie. El sentido de comunidad ayudó a que los grupos humanos de la estepa, se hicieran más poderosos para continuar su proceso evolutivo.

Fuentes:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_georgicus
  2. https://www.dmanisi.ge/page?id=3&lang=en
  3. Fischman Josh. Lazos Familiares Dmanisi. En: National Geographic en Español. Abril de 2005, Pp. 18-27

Imágenes: 1: dhistorika.blogspot.com, 2: thoughtco.com, 3: dmanisi.ge

Los hombres de Georgia: el eslabón perdido

Bibliografía ►



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