El Pensante

Nombres propios

Idiomas y lenguaje - octubre 8, 2018

Puede que lo más recomendable, antes de abordar una explicación sobre los Nombres propios, sea revisar algunas definiciones, que de seguro permitirán entender este tipo de sustantivos dentro de su contexto preciso.

Imagen 1. Nombres propios

Definiciones fundamentales

En este sentido, puede que también sea recomendable delimitar esta revisión a dos nociones específicas: Sustantivos y Sustantivos comunes, por encontrarse directamente relacionadas con este tipo de palabras. A continuación, cada uno de estos conceptos:

Sustantivos

Por consiguiente, se comenzará por decir que los Sustantivos han sido explicados de forma general por las diferentes fuentes como uno de los principales tipos de palabras. Empero, puede que el entendimiento integral de esta clase de partícula lingüística pase por considerar cada una de las distintas perspectivas que tienen respectivamente las principales disciplinas lingüísticas.

Así las cosas, se dirá entonces que los Sustantivos han sido explicados por la Semántica –materia que estudia las palabras de acuerdo a su significado- como un tipo de palabra, que cumple con la tarea de referir a distintas entidades, las cuales pueden encontrarse constituidas por lugares, conceptos, objetos o personas. Es decir, que los Sustantivos pueden ser considerados como nombres, en tanto nombran entes determinados.

Por su lado, la Morfología ha señalado los Sustantivos como palabras variables, las cuales serán consideradas entonces como palabras variables, que cambian su estructura morfológica, a fin de poder concordar tanto en género como en número con las distintas entidades que señalan. Con respecto a la definición que dan de ellas la Sintaxis –disciplina que en cambio se interesa en las palabras según el lugar que ocupan dentro de la oración- los Sustantivos pueden ser entendidos entonces como el núcleo del sujeto, así como de los sintagmas nominales y preposicionales. Igualmente, la Gramática señala que los Sustantivos serán acompañados en ocasiones por los Determinantes y los Adjetivos.

Sustantivos comunes

En segunda instancia, los Sustantivos comunes serán vistos de forma general como uno de los principales tipos de Sustantivos. Así también, desde una perspectiva semántica, estas partículas podrán ser entendidas también como aquellas palabras que son usadas para nombrar entidades, pero desde su generalidad, es decir, haciendo referencia al conjunto al cual perteneces, y no a su identidad particular. Un ejemplo de este tipo de Sustantivos podría ser la palabra “hombre”, la cual será usada para referir al género masculino de este individuo, pero no a su identidad propia.

Siendo un Sustantivo al fin, los Sustantivos comunes serán explicados por la Morfología también como palabras variables, mientras que a nivel sintáctico fungirán igualmente como el núcleo del sujeto. Así mismo, la disciplina lingüística ha señalado que dentro de los Sustantivos comunes pueden distinguirse dos principales tipos, los cuales se diferenciarán en cuanto a si el hablante se refiere a una entidad que puede ser contabilizada (Sustantivos contables) o por el contrario se trata de un ente que no puede ser contado (Sustantivos incontables).

Nombres propios

Una vez se han explicado estas definiciones, puede que ciertamente sea mucho más sencillo abordar la definición de Nombres propios, reconocidos de forma general como uno de los principales tipos de sustantivos. No obstante, en este caso también será necesario profundizar en la visión particular que tiene cada una de las disciplinas lingüísticas en referencia a los Nombres propios.

En este orden de ideas, se referirá entonces que los Nombres propios han sido explicados por la Lingüística como un tipo de palabra, que cumple con la tarea de referir o nombrar distintas entidades, que pueden estar constituidos por personas, animales o lugares, los cuales son señalados, ya no desde el conjunto al que pertenecen, como lo harían los sustantivos comunes, sino desde un nombre en singular, que dota al ente que señala de una identidad particular, distinguiéndolo del resto de sus semejantes. Sin embargo, la Semántica también refiere que este tipo de sustantivos en realidad carecen de un significado lingüístico, y simplemente sirve para diferenciar un ente del resto. Entre algunos de los ejemplos que pueden traerse a capítulo sobre los Nombres propios se encuentran los siguientes:

Amelis, Paola, Diana, Camilo, Joaquín, Claudio, Mila, París, Roma, Colombia, Buenos Aires, Caracas, María, Antonio, Juan, Carlos, Gustavo, Sol, Eduardo, Soledad, Beto.

Imagen: pixabay.com