El Pensante

Sufijo -exia

Idiomas y lenguaje - enero 29, 2018

Es probable que la forma más acertada de aproximarse al sufijo –exia, sea haciendo una revisión previa de algunos conceptos, indispensables para entender esta partícula morfológica dentro de su contexto preciso.

Imagen 1. Sufijo -exia

Definiciones fundamentales

Al respecto, quizás también sea prudente enfocar esta revisión teórica a dos nociones específicas: la primera de ellas, la propia definición de Sufijos, ya que esto permitirá tener presente la naturaleza de este tipo de morfema. Por otro lado también será necesario lanzar luces sobre el concepto de Sufijos de procedencia, por ser esta la categoría en donde se encuentra clasificado el sufijo –exi. A continuación, cada una de estas definiciones:

Sufijos

De esta manera, se comenzará por decir que los sufijos han sido descritos por la disciplina lingüística como un tipo de morfema, caracterizado principalmente por ser tónico, así como por anexarse siempre de forma posterior a los diferentes lexemas, con el propósito de crear una nueva palabra. Sin embargo, estas nuevas formas pueden nacer de distintas motivaciones morfológicas, según los sufijos estén ejerciendo las siguientes funciones:

  • Funciones flexivas: en primer lugar, los sufijos podrán cumplir tareas de tipo flexivas, uniéndose entonces a diferentes lexemas con el fin de crear algunas de las diversas formas que las palabras toman en la medida en que dan respuesta a los accidentes gramaticales, que sufren en su contexto lingüístico.
  • Funciones derivativas: por otro lado, también sucederá que algunos sufijos ejerzan tareas derivativas, es decir, que se unan de forma posterior a los diferentes lexemas, con el fin de crear nuevas palabras, la cuales se caracterizarán por contar con plena independencia gramatical y semántica, respecto a las palabras que le han servido de origen.

Así también, la Lingüística ha señalado que los sufijos podrán ser entendidos como uno de los cinco afijos existentes en las Lenguas naturales, de ahí que se le consideren en el mismo grupo de partículas morfológicas como los prefijos, infijos, interfijos y circunfijos, de los cuales sin embargo se diferencian –más allá del lugar preciso en donde cada partícula se une con el lexema- por ser los sufijos los únicos morfemas con la capacidad de inferir y modificar la categoría gramatical de la palabra a la cual se anexan.

Sufijos según su procedencia

Por su parte, será también menester pasar revistas sobre el concepto de los Sufijos de procedencia, los cuales son entendidos de forma general por la Lingüística como un tipo de morfema tónico, que se une de forma posterior a las palabras, para crear nuevas formas, y cuya principal característica es la de proceder directamente de alguna lengua clásica, como por ejemplo el Latín o el Griego. Igualmente, este tipo de sufijos cuentan con su propia carga semántica, la cual se anexa al nuevo término creado, orientando su sentido.

Sufijo –exia

Teniendo presente estas definiciones, tal vez sea mucho más sencillo abordar una explicación sobre el sufijo –exia, el cual es descrito por las diferentes fuentes de Morfología del Español como un sufijo, es decir, un morfema tónico que se anexa a los lexemas de forma posterior.

Además, los especialistas señalan que la partícula –exia podrá ser entendida también como un sufijo de procedencia, cuyo origen se ubica en la voz griega –exíā, la cual puede ser traducido directamente como “estado”. No obstante, en el Español, esta partícula es interpretada como “trastorno o enfermedad”, por lo que su uso se da básicamente en el terreno de la Medicina.

De igual forma, los lingüistas señalan que el sufijo –exia es empleado en el Español para crear neologismos, es decir, palabras que todavía no se encuentran lexicalizadas o incorporadas en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, pese a que su uso sea extendido. Algunos ejemplos del uso de esta partícula en el Español serían los siguientes: Anorexia, Alexia, Dislexia, Ortorexia.

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