El Pensante

Terry Davis: el hombre que pasó una década escribiendo un programa para hablar con Dios

Curiosidades - abril 26, 2016

Imagen 1. Terry Davis: el hombre que pasó una década escribiendo un programa para hablar con Dios

Terry Davis, el hombre detrás del Templo

TEMPLE OS

En el principio todo es oscuridad. Un pantallazo azul entonces se enciende, con frases encriptadas referentes al código con el que funciona la máquina. Tras unos segundos se abre la interfaz de Temple OS, un Sistema Operativo de Dominio Público construido para hablar con Dios.

La interfaz saluda al usuario con letras amarillas o negras sobre un fondo azul, con evidentes pixeles que recuerdan las primeras interfaces de Windows. Para quienes vivieron los primeros años de la computación, todo podría parecer familiar.

Pero Temple OS no es una creación dirigida a nostálgicos de los tiempos en los que manejar un sistema operativo significaba manejar códigos de programación y comprender de manera mucho más  profunda su funcionamiento. Es un programa creado – tal y como lo dice su nombre – como un templo destinado a honrar a Dios.

Terry Davis

Su creador es un hombre de 47 años al que desde los 30 se le diagnosticó esquizofrenia. Ateo durante la mayor parte de su vida, escuchó la voz de Dios hace poco más de una década indicándole que construyera un Templo para honrarlo. Su templo, sin embargo, no existiría en este mundo, o al menos no de manera física.

Se trataba de un sistema operativo construido a imagen y semejanza de las instrucciones divinas y orientado a encontrar a Dios en él. Muchas de sus características – como funcionar con gráficas de 640×480 y a 16 colores – son una especie de “arca de la alianza” digital, o al menos eso afirma Davis, quien asegura que Dios mismo le envió las instrucciones.

Una de sus características más interesantes es AfterEgypt, una aplicación creada para “comunicarse con Dios” en la que puede verse un Moisés de 16 colores escalar el monte Horeb y encontrarse con la zarza ardiente. Allí un oráculo aparece y la pantalla se ve iluminada por un versículo de la Biblia, que aparece sobre un reloj análogo que de pronto detiene su paso. El objetivo es, de esta manera, obtener un mensaje divino en la Palabra que los cristianos consideran sagrada.

Imagen 2. Terry Davis: el hombre que pasó una década escribiendo un programa para hablar con Dios

Así se ve la pantalla de inicio del Sistema Operativo

Davis es un personaje muy particular. Vive su día a día en horarios de 48 horas, de las cuales trabaja 32 y duerme 16. Pasó una década completa de tiempo completo escribiendo su Templo, el cual tiene en la actualidad más de 120.000 líneas de código, luego de vivir una experiencia terrible como consecuencia de la esquizofrenia.

De acuerdo con el programador, en 1996 comenzó a ver personas en trajes a su alrededor, que lo seguían para investigar sus actividades. Con el paso de las semanas se convenció de que era víctima de un proceso de espionaje y que el gobierno o alguna compañía estaban interesados en hacerle daño. Tras manejar sin un destino fijo en su automóvil terminó por desvalijarlo en busca de dispositivos de rastreo y lanzar las llaves al desierto.

Eventualmente terminó en un Hospital, en donde escuchó a los doctores hablar de “dispositivos” en los escáneres de rayos X y comenzó a pensar que se trataba de tecnología extraterrestre orientada a la abducción de individuos. Escapó y fue capturado tratando de robar un camión: terminó en la cárcel y luego en un instituto mental donde se rehusaba a comer, convencido como estaba de que los platos tenían veneno. En julio de 1996, con el diagnóstico adecuado y bajo medicación, pudo volver a su hogar.

Imagen 3. Terry Davis: el hombre que pasó una década escribiendo un programa para hablar con Dios

AfterEgypt

Pasarían 7 años de ires y venires constantes, con frecuentes recaídas, antes de que Davis controlara sus impulsos. Fue entonces cuando comenzó su proyecto, basado en las nuevas tecnologías de 64 bits y en los mensajes que aún recibía del altísimo. Se dedicó a ello en alma y cuerpo, y en 10 años a duras penas si realizó alguna otra actividad.

En la actualidad Davis mira con satisfacción su Templo, que afirma “muchos verán como la simple obra de un esquizofrénico”. Pero a fin de cuentas, la Teofanía se sustrae a todo aquel que no la perciba, y la obra de Davis es, al menos desde su punto de vista, una construcción Divina.

Fuente de imágenes: 1: templeos.org, 2: twitter.com, 3: slate.fr