El Pensante

Arraquión: el deportista que fue campeón en la muerte

Personas sorprendentes - marzo 31, 2020
Imagen 1. Arraquión: el deportista que fue campeón en la muerte

Arraquión

Arraquión fue un atleta originario de Figalia que participaba en competencias como el pancracio, el cual era uno de los deportes más populares en Grecia en el que se combinaban distintas técnicas de lucha libre y todo estaba permitido.

A pesar de los riesgos que pudieran correr en el deporte, Arraquión ya contaba con experiencia, pues había sido vencedor en otras dos competencias en las que había demostrado sus dotes como luchador. Esta vez marchaba a Grecia por su tercera y última victoria.

Una competencia letal en los Juegos Olímpicos

El pancracio era como se conocía en la antigua Grecia a la lucha libre profesional. Muy similar a su sucesora, el pancracio usaba una combinación de boxeo griego antiguo casi como las artes marciales mixtas. Esta competición fue introducida en los 33° Juegos Olímpicos en el año 648 a.C. y su origen se le atribuye a grandes héroes como Teseo o Heracles.

Sus reglas no eran tan estrictas como en los deportes de ahora: los competidores podían recurrir a golpes bajos, aplastamiento de los pies y manotazos. También se aplicaban golpes en la cara, estrangulamiento o la dislocación de un miembro. Existía la penalización solo si se mordía o se metían los dedos en los ojos, nariz o boca del oponente.

Una de las ‘técnicas’ más comunes en el pancracio era la tijera, la cual consistía en enlazar al abdomen del rival con las piernas para asfixiarlo con las manos. Éste método fue el que le costó la vida a nuestro protagonista. Los deportistas estaban sumamente expuestos a los daños, pero las recompensas del triunfo muchas veces pesaban más que el bienestar físico.

Un último intento para el campeón

En la 54° versión de los Juegos Olímpicos, Arraquión se encontraba defendiendo su título contra un oponente del cual hasta la fecha no se conoce su nombre. El contrincante era un adversario de habilidades sorprendentes, pues pudo ganar la espalda del campeón e inicia una llave de estrangulamiento. La mayoría de competidores morían en la arena a menos que se rindieran alzando un solo dedo, uno podría imaginarse la presión de perder no solo su lugar como el número uno, sino también la vida.

Imagen 2. Arraquión: el deportista que fue campeón en la muerte

Desesperado y quedándose sin oxígeno, Arraquión oye como su entrenador lo vitorea: ¡que noble epitafio, nunca fue vencido en Olimpia!, con un movimiento rápido el campeón logra voltear a su adversario propinándole una patada en su pierna derecha al mismo tiempo que lanza su cuerpo hacia la izquierda, retorciéndole el pie y rompiéndole uno de los dedos.

El contrincante de Arraquión adolorido levanta un dedo para rendirse, pero durante la maniobra todavía mantiene el cuello estrangulado, así que en un movimiento repentino rompe el cuello del número uno, quien cae muerto al instante.

Público, entrenador y jueces conmovidos por lo sucedido, estallaron en aplausos y gritos, como el contrario se había rendido consideraron a Arraquión como el vencedor. Su cuerpo fue coronado con el laurel de los ganadores y su historia se volvió leyenda entre los deportistas.

Fuentes:

  1. ;

Imágenes: 1: xfit.com.es, 2: wikipedia.org

Imagen 3. Arraquión: el deportista que fue campeón en la muerte

Arraquión

Arraquión fue un atleta originario de Figalia que participaba en competencias como el pancracio, el cual era uno de los deportes más populares en Grecia en el que se combinaban distintas técnicas de lucha libre y todo estaba permitido.

A pesar de los riesgos que pudieran correr en el deporte, Arraquión ya contaba con experiencia, pues había sido vencedor en otras dos competencias en las que había demostrado sus dotes como luchador. Esta vez marchaba a Grecia por su tercera y última victoria.

Una competencia letal en los Juegos Olímpicos

El pancracio era como se conocía en la antigua Grecia a la lucha libre profesional. Muy similar a su sucesora, el pancracio usaba una combinación de boxeo griego antiguo casi como las artes marciales mixtas. Esta competición fue introducida en los 33° Juegos Olímpicos en el año 648 a.C. y su origen se le atribuye a grandes héroes como Teseo o Heracles.

Sus reglas no eran tan estrictas como en los deportes de ahora: los competidores podían recurrir a golpes bajos, aplastamiento de los pies y manotazos. También se aplicaban golpes en la cara, estrangulamiento o la dislocación de un miembro. Existía la penalización solo si se mordía o se metían los dedos en los ojos, nariz o boca del oponente.

Una de las ‘técnicas’ más comunes en el pancracio era la tijera, la cual consistía en enlazar al abdomen del rival con las piernas para asfixiarlo con las manos. Éste método fue el que le costó la vida a nuestro protagonista. Los deportistas estaban sumamente expuestos a los daños, pero las recompensas del triunfo muchas veces pesaban más que el bienestar físico.

Un último intento para el campeón

En la 54° versión de los Juegos Olímpicos, Arraquión se encontraba defendiendo su título contra un oponente del cual hasta la fecha no se conoce su nombre. El contrincante era un adversario de habilidades sorprendentes, pues pudo ganar la espalda del campeón e inicia una llave de estrangulamiento. La mayoría de competidores morían en la arena a menos que se rindieran alzando un solo dedo, uno podría imaginarse la presión de perder no solo su lugar como el número uno, sino también la vida.

Imagen 2. Arraquión: el deportista que fue campeón en la muerte

Desesperado y quedándose sin oxígeno, Arraquión oye como su entrenador lo vitorea: ¡que noble epitafio, nunca fue vencido en Olimpia!, con un movimiento rápido el campeón logra voltear a su adversario propinándole una patada en su pierna derecha al mismo tiempo que lanza su cuerpo hacia la izquierda, retorciéndole el pie y rompiéndole uno de los dedos.

El contrincante de Arraquión adolorido levanta un dedo para rendirse, pero durante la maniobra todavía mantiene el cuello estrangulado, así que en un movimiento repentino rompe el cuello del número uno, quien cae muerto al instante.

Público, entrenador y jueces conmovidos por lo sucedido, estallaron en aplausos y gritos, como el contrario se había rendido consideraron a Arraquión como el vencedor. Su cuerpo fue coronado con el laurel de los ganadores y su historia se volvió leyenda entre los deportistas.

Fuentes:

  1. ;

Imágenes: 1: xfit.com.es, 2: wikipedia.org