El Pensante

Causas y consecuencias de la caída del Imperio Romano

Civilizaciones - diciembre 18, 2018

Imagen 1. Causas y consecuencias de la caída del Imperio Romano

El Imperio Romano

Roma nació como una pequeña ciudad ubicada en las llanuras del Tíber en lo que actualmente es Italia. Por siglos la ciudad crecería basada en su ejército ciudadano y para el siglo I a.C. derrotaría a su principal competidora, Cartago, ciudad africana fundada por comerciantes fenicios.

A partir de ese momento sería sólo cuestión de tiempo que esta ciudad conquistara la totalidad del mundo mediterráneo y expandiera considerablemente sus fronteras hacia el norte. Durante este periodo profundas reformas en la sociedad romana llevaron a que cambiara su modelo de gobierno a uno más centralizado y entrenara una fuerza profesional de soldados para no tener que recurrir a la leva del ejército ciudadano. Y así nació el Imperio Romano.

Durante siglos esta entidad gobernó, con diverso éxito, la práctica totalidad del mundo mediterráneo. Pero todo imperio ha de morir y para el siglo V d.C. el Imperio estaría dando sus últimos respiros. Su colapso marcaría para siempre la tradición occidental y se convertiría en una especie de trauma colectivo que no sería superado definitivamente hasta el periodo del Renacimiento.

¿A qué se debió su caída? ¿Y qué implicaciones tuvo para occidente? En este artículo hablaremos de estos temas.

De la grandeza al estancamiento: la crisis del siglo tercero

Hay un consenso respecto a que la mayor gloria del Imperio se alcanzó bajo el Emperador Trajano (98-117d.C.). Trajano gobernó un poderoso Imperio que se extendía desde Armenia hasta las Islas Británicas y desde el actual Marruecos hasta parte de lo que hoy de Sudán. Gracias a sus complejas redes comerciales era capaz de cobrar una gran cantidad de impuestos para mantener una burocracia organizada y un poderoso ejército permanente.

Imagen 2. Causas y consecuencias de la caída del Imperio Romano

El Imperio en tiempos de Trajano

En este periodo los emperadores se caracterizaban por elegir antes de su muerte a un sucesor que ya fuera adulto, evitando así la inestabilidad asociada al periodo de transición. Pero poco tiempo después este modelo se erosionaría y el Imperio comenzaría a presentar más y más inestabilidad a la hora de pasar de un emperador a otro. Así mismo, la llamada Plaga Antonina resultó desastrosa en las ciudades romanas, centro del economía industrial y comercial de esa sociedad, llevando a que en importantes centros como Alejandría muriera un 62% de la población.

Tras un breve periodo de estabilidad en el que la autoridad imperial se erosionó más y más ocurrió lo que se conoce como la crisis del siglo tercero, en la que hubo 25 emperadores en un lapso de medio siglo. Mientras las autoridades eran incapaces de controlar el territorio y mantener en pie la fuerza del ejército el comercio comenzó a decaer, llevando a que las grandes haciendas dejaran de producir materias primas para la industria urbana y comenzarán a producir sus propios bienes al interior o en las cercanías de su ubicación. Es aquí donde hemos el nacimiento del modelo que se generalizará en todo el territorio europeo durante la Edad Media.

Por lo general se dice que el Imperio Romano colapsó debido a las invasiones bárbaras. Sin embargo, en el pasado Roma había resistido invasiones mucho peores e incluso contraatacado y conquistado los territorios. Las causas de su debilidad en el siglo V realmente pueden rastrearse a esta crisis, cuyas consecuencias nunca fueron solucionadas de manera definitiva.

Imagen 3. Causas y consecuencias de la caída del Imperio Romano

Durante la crisis del siglo III en un punto el Imperio se dividió en 3

Cambio climático y la crisis de Adrianópolis

Pero sí con esto fuera suficiente, estos siglos vivieron una reducción en la humedad de la tierra que resultó en menores lluvias, mayor variabilidad y cosechas menos estables. Esto no sólo debilitó el imperio en su interior sino que llevó a que las regiones pobladas del norte no tuvieran suficiente alimento para abastecer su gente y se vieran obligadas a mirar al sur en busca de recursos, impulsando las invasiones mencionadas.

En este periodo también se vivió la ruptura definitiva del imperio en dos partes, occidente y oriente, pues era a efectos prácticos imposible para un solo Comandante defender los dos territorios al tiempo. Hay que aclarar que la caída del Imperio Romano se refiere específicamente a la caída del Imperio Romano de Occidente, pues el Imperio de Oriente florecería por varios siglos más y sobreviviría, en forma de una Ciudad Estado, por casi un Milenio.

Bueno, saltemos entonces algunos años. La Crisis del Siglo III terminó oficialmente en el año 284, cuando el Emperador Diocleciano subió al poder y ejecutó algunas reformas importantes. La situación fue relativamente estable por algunos años, pero las condiciones económicas generadas por la crisis se mantuvieron. Ya no había un vasto comercio que llenara de manera permanente las arcas del estado y forzara a las regiones a permanecer unificadas.

Y más o menos un siglo después, en el año 378, ocurriría en la batalla de Adrianópolis uno de los peores desastres de la historia militar romana: la destrucción de un ejército completo en guerra contra los invasores godos.

En otros tiempos habría sido fácil para el imperio reemplazar los soldados perdidos. Sin embargo, en este periodo las crisis económicas y demográficas habían llevado a que la disponibilidad de soldados y el dinero para pagarles disminuyeran de manera considerable. En este contexto los romanos comenzaron a recurrir a contingentes de soldados extranjeros, a quienes se ofrecía tierra cerca de la frontera a cambios apoyo militar. Sería éste el último gran error del Imperio.

Imagen 4. Causas y consecuencias de la caída del Imperio Romano

Batalla de Adrianópolis

La caída de Roma

Estos soldados extranjeros representarían la ruina de Roma.

Sin más lealtad que a sus generales y sin una tradición que los vinculara con los orígenes mismos del Imperio los soldados extranjeros estaban dispuestos a venderse al mejor postor. Peor aún, al contrario que sus contrapartes romanas tenían tradiciones diferentes de gobernanza y a la hora de conseguir algo independencia preferían sus gobiernos tribales la institucionalidad del imperio.

Hacia principios del siglo V, con diversos enemigos rondando las fronteras (recordemos el artículo El Azote de Dios), estos soldados eran más importantes que nunca. Y de hecho, en varias ocasiones evitaron la ruina y salvaron el imperio sus enemigos. Pero lo cierto es que en el marco de la inestabilidad y las constantes guerras civiles que asolaban a Roma los soldados extranjeros terminarían por ser su ruina.

Por lo General, se marca el año 476 como el año de la caída. Fue entonces cuando Odoacro, comandante germánico, depuso al entonces emperador Rómulo Augusto y se posicionó él mismo como líder de occidente.

Por supuesto, para quienes vivieron aquella época Roma aún tenía un emperador y aún manejaba un gobierno más o menos unificado. Pero en este momento se marca lo que será la decadencia del gobierno imperial de occidente y el surgimiento de diversos reinos más humanos independientes en lo que hoy es España, Francia, Italia e incluso el norte de África.

Sin embargo, aún cuando la entidad política conocida como el Imperio Romano de Oriente dejó de existir por estos años, el mundo construido por el Imperio Romano se mantendría por algunos siglos más… hasta la llegada de un nuevo actor a la región.

Imagen 5. Causas y consecuencias de la caída del Imperio Romano

Odoacro entrando a una Roma derrotada

El Mundo Romano y la aparición del Islam

Sí, es cierto que la autoridad imperial se había roto y que visigodos, francos, vándalos y lombardos gobernaban territorios que otrora perteneciesen a Roma.

Pero el Mediterráneo seguía en manos del Imperio de Oriente (bautizado mucho tiempo después como Imperio Bizantino), y la autoridad de este Emperador seguía siendo respetada en los nuevos reinos germánicos. Incluso, varios de estos reyes eran súbditos de jure del Basileus bizantino: le pagaban impuestos y usaban sus monedas para manejar su propia economía, aunque por lo demás se gobernaran de manera completamente independiente.

El comercio, aunque nunca alcanzó los niveles del siglo II, seguía rondando los mares y caminos romanos, y aún en las Islas Británicas (que apenas si habían sido gobernadas por Roma de manera superficial) se encontraban monedas y objetos romanos. Estamos en un periodo de decadencia, pero la catástrofe que podría haber sucedido con la caída del Imperio se había evitado.

Pero esto cambiaría con la aparición de un nuevo profeta, Mahoma, y una fe que no conciliaba con el cristianismo.

Verán, hasta entonces, la mayor parte del Imperio Romano de Oriente era cristiana, y también se habían cristianizado los nuevos reinos germánicos (al menos de manera superficial). Cuando las tropas musulmanas atacaron de súbito al Imperio y lo privaron de todos sus territorios africanos, el mundo romano quedó dividido.

El Mediterráneo dejó de ser un sitio seguro para el comercio, y las relaciones entre los nuevos reinos germánicos y el Imperio Bizantino desaparecieron. El proceso comenzado casi 5 siglos antes, por la Crisis del Siglo III, se volvió una generalidad, y los señores feudales se volvieron prácticamente autónomos en sus territorios, produciendo todo lo que necesitaban y generando levas y una clase nobiliaria de caballeros para proteger sus dominios.

Y así nació el feudalismo.

Lo que siguió fue un colapso demográfico de Europa Occidental, la caída de los reinos Vándalo, Visigodo y Lombardo y la destrucción de la sociedad romana, así como la finalización del comercio mediterráneo. Solo los francos sobrevivirían, muy disminuidos, a las invasiones musulmanas, pero su propio reino sería dividido más adelante entre los tres hijos de Carlomagno.

Y pasarían varios siglos antes de que Europa Occidental se reconstituyera y recomenzara un proceso de crecimiento. Para entonces, sería un mundo nuevo en el que poco quedaría de la herencia política y económica romana, aunque el idioma (latín) y la filosofía seguirían influenciando por siglos nuestra civilización.

Fuentes:

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/Fall_of_the_Western_Roman_Empire
  2. https://en.wikipedia.org/wiki/Crisis_of_the_Third_Century#The_problem_of_succession_and_civil_war
  3. https://www.quora.com/Why-did-the-Roman-Empire-fall-2
  4. https://www.quora.com/Roman-Empire-What-would-the-world-be-like-today-if-Rome-had-never-fallen

Imágenes: 1: youtube.com, 2: eufratesrevistadehistoria.es, 3: wikipedia.org, 4: mihistoriauniversal.com, 5: ocesaronada.net