El Pensante

El reinado de la gasolina: General Motors y la conspiración de los tranvías en Estados Unidos

Historia - septiembre 12, 2018

Imagen 1. El reinado de la gasolina: General Motors y la conspiración de los tranvías en Estados Unidos

Nueva York y sus tranvías

El rey petróleo y los tranvías

A finales del siglo XIX comenzó a perfilarse lo que sería la industria que manejaría el mundo el siglo siguiente. Avances en la industria química permitieron a los pozos petroleros del occidente de los Estados Unidos convertirse en los principales proveedores de queroseno par la iluminación de los hogares y, posteriormente, de varios tipos de combustibles para los motores que en aquel momento estaban siendo inventados.

Sin embargo, como vimos el artículo Autos a gasolina vs. Autos eléctricos, en aquel momento el reinado del petróleo aún no estaba seguro. La tecnología del vapor y la tecnología eléctrica avanzaban rápidamente, y no sería hasta la segunda década del siglo XX que el motor a combustión interna se convirtiera en el ganador decisivo de estas tecnologías

Cuando esto ocurrió las ciudades en los Estados Unidos estaban llenas de tranvías: sistemas de pequeños vagones cargados sobre rieles y jalados por caballos, o bien impulsados por electricidad. Estos tranvías habían ido ganando fuerza a medida que las ciudades crecían y caminar hasta lugar de trabajo se volvía más y más difícil, y ofrecían una manera práctica y económica de atravesar los centros urbanos. Pero para las empresas petroleras y vendedoras de vehículos existía un problema: no compraban motores ni consumían gasolina.

Por esta razón, las compañías automovilísticas estaban muy interesadas en sustituir los tranvías por otro tipo de transporte (específicamente, por buses).

La Gran Depresión

Si bien para 1920 muchas empresas de tranvías ya estaban presentando problemas, el negocio seguía siendo rentable, sobre todo en los centros densos de las ciudades donde muchas personas tenían que transitar por espacios estrechos. Sin embargo, en este periodo más y más ciudades comenzaron a extenderse de manera desaforada, lo que hacía imposible la extensión de los tranvías hasta los lejanos suburbios que se habían ido construyendo.

Y en este contexto ocurrió el peor choque económico que han sufrido los Estados Unidos (y en general el mundo): la Gran Depresión. El desastre económico llegó a todos los hogares del país y causó una disminución en el uso del transporte público, el cual de por sí ya estaban una condición precaria.

Imagen 2. El reinado de la gasolina: General Motors y la conspiración de los tranvías en Estados Unidos

Y fue en este contexto que se abrió la oportunidad perfecta para que las empresas de vehículos pudiesen comenzar a intervenir un sector cuya existencia presentaba una amenaza para sus ventas.

General Motors y la compra de tranvías

Si bien ya desde la década anterior el gigante de los vehículos estadounidenses: la General Motors (GM), había comenzado mostrar interés por comprar compañías de tranvías, en este periodo el avance no había sido mucho.

Pero partir de la Gran Depresión estas compañías quedaron muy debilitadas, con grandes deudas y bajos ingresos y en ocasiones incluso perdiendo dinero. Fue aquí cuando apareció la empresa National City Lines, fundada a principios de la década anterior como una empresa de buses pero reorganizada en este periodo con el objetivo de transformar las operaciones de los tranvías eléctricos a buses a gasolina. Con este propósito se comenzó a comprar a precios irrisorios la operación de muchas empresas que se encontraban en mal estado financiero.

Como si no fuera suficiente, en este periodo el gobierno del país pasó una serie de leyes que impedían que una empresa que manejará tranvías vendiera al mismo tiempo electricidad. Se suponía que esto impediría los monopolios, pero en la práctica únicamente sirvió para empeorar la situación de las empresas de tranvías, muchas de las cuales generaban su propia electricidad y la vendían. En esto, hay que aclararlo, no hay evidencias que las empresas de vehículos hayan tenido algún tipo de influencia, pero sigue siendo una posibilidad.

Entre 1930 y 1950 la práctica totalidad de tranvías bajo la jurisdicción de GM fue cerrada y sustituida con operaciones de buses ordinarios. En la década de los 1970’s la empresa tendría que enfrentar juicios por monopolio y manipulación del mercado, pero para este punto los tranvías ya verán un recuerdo de la historia.

Imagen 3. El reinado de la gasolina: General Motors y la conspiración de los tranvías en Estados Unidos

¿Conspiración o economía?

Está claro que GM compró los tranvías, y está claro que los cerró poco después. Sin embargo, algunos argumentan que esto no se debió a motivos monopolísticos, si no a la simple realidad de que los buses eran más baratos que los tranvías.

Este argumento se basa en la noción de que los tranvías aparecieron cuando las ciudades eran densas, pero se volvieron muy poco competitivos a medida que las ciudades del país se volvían más y más extensas. Un tranvía es barato de operar, pero tiene un costo de inversión bastante alto (la construcción de los reales) y como tal no es un mecanismo eficiente para comunicar los lejanos suburbios de las ciudades norteamericanas. En cambio, una ruta de buses únicamente necesita una estación y puede modificarse en cualquier momento.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que las ciudades se expandieron precisamente a causa de los automóviles y buses, que hacían viable vivir en las afueras y manejar todos los días al centro. Por esta razón, es difícil determinar cuánto de la desaparición de los tranvías fue conspiración y cuanto fue realmente economía.

Pero en cualquier caso el daño estaba hecho. La mayor parte de las ciudades estadunidenses no sólo carecen de un transporte público eficiente, sino que están organizadas de tal manera que crear un transporte de este tipo es extremadamente difícil y costoso.

Fuentes:

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/General_Motors_streetcar_conspiracy
  2. https://www.cbsnews.com/news/the-gm-trolley-conspiracy-what-really-happened/

Imágenes: 1: baycrossings.com, 2: streetcar.org, 3: wikipedia.org