El tratamiento para un Psicópata

El debate de crianza vs naturaleza

El ADN de los seres humanos define cada una de las particularidades con las que nacerá, un mapa genético que determinará ciertos rasgos físicos heredados a través de las generaciones: el color de cabello, la forma de los ojos, la altura, en fin. Esa compleja cadena de aminoácidos que guarda nuestras características y su posible manifestación a lo largo de nuestra vida también puede guardar nuestros sentimientos y el estilo en que nos comportaremos, pero esa configuración afectiva y social podría verse afectada por nuestro entorno y las personas que nos rodean, lo que conlleva a una pregunta: ¿si un niño nace con una disposición cerebral que rompe los paradigmas de lo ‘normal’, lograría una buena crianza corregir lo que se considera anormal en un sujeto?

Los padres son la primera referencia y ejemplo de cómo debemos comportarnos, los guías que nos ayudarán en gran parte de nuestra vida, y es la crianza que ellos dispongan hacia nosotros lo que nos dará las herramientas que usaremos para afrontar la adultez. Asumir un rol parental no es tarea fácil, pues la mayor preocupación será ¿estoy haciendo todo bien? Las palabras, actos y la relación que tengamos con un infante influirán en el camino que éstos decidan, por eso un padre o madre deberá estar en la capacidad de asumir un papel subjetivista, mirando que opciones son las mejores para dar bases a un infante que está navegando el mundo, no hay que confundirse no es asumir un papel alcahueta con los hijos, es ser conscientes que ellos están aprendiendo al igual que nosotros y que debemos enseñar lo que sabemos, jamás convertirnos en sus opresores.

Y aunque para la mayoría de los progenitores sus vástagos no presentarán mayores conflictos a los habituales, habrá otros que tendrán que asumir otro tipo de situaciones: enfermedades físicas o crónicas, accidentes, muerte temprana y el que nos interesa para el desarrollo de éste texto. comportamientos psicópatas en la infancia, un área de estudio reciente que ha despertado el interés de muchos, pues lo que antes se creía que era mala conducta debido a una crianza negligente, en realidad esconde todo un mundo distinto, que puede variar de persona a persona.

¿Niños psicópatas?

Tener a un miembro de la familia que presenta este tipo de personalidad, en especial un infante, no debería ser tomado con miedo por el progenitor: ser psicópata no es igual a convertirse en un criminal y si se reconoce a un miembro del hogar que muestre esos rasgos es posible dar un apropiado manejo para que crezca como alguien funcional para una sociedad.

Essi Viding, docente del University College London y autora del libro Psychopathy: A Very Short Introduction, ha dirigido varios estudios enfocados a las conductas de los menores en los cuales se buscaba diferenciar entre un conjunto de sujetos a los niños y niñas con aptitudes sociales, que por lo general son el resultado de una formación poco exigente y disciplinada, mientras que por otro lado tenemos impúberes insensibles o no emocionales, con una vulnerabilidad genética fuerte, apunta la investigadora. Aunque, ella también destaca que esto no es señal de ser antisociales o estar destinados a serlo, “estos infantes son personas más vulnerables a las influencias ambientales que desencadenan el comportamiento antisocial”.

“Aun así, nada es perfecto. Y es que en la esfera de las cosas fáciles y sencillas no se
encontraban ni mi madre ni mi tía. Mi vida transcurría como un cojín aplastado por las
nalgas de ambas. Y mis ruegos de que me liberaran de esos traseros que me
ahogaban no servían de nada.”

Yu Jin- El buen hijo.

Tratamiento psiquiátrico o psicológico

Esta más que claro que el tratamiento para un paciente, en este caso psiquiátrico, depende de muchos factores si quiere lograr su cometido: diagnóstico, médico tratante, la voluntad del paciente y la intervención de la familia. Son esos dos últimos puntos los que requieren gran trabajo, pues si en primer lugar el sujeto no es consciente de su enfermedad, la mejoría se dificulta y se pueden presentar trabas por parte de éste a la hora de medicar o recurrir a métodos psicoterapéuticos y el individuo tratado deberá contar con una red de sólida que lo apoye, su familia y demás que personas que entiendan la naturaleza de su enfermedad.

Ponernos en el lugar de los otros, comprender sus conflictos y buscar la forma de ayudarlos a superar para lograr una vida estable es una tarea importante para el médico, que en este caso sería un psiquiatra. para responder la pregunta inicial de éste escrito ¿una buena crianza puede ayudar a un sujeto con disruptivas mentales a tener una vida normal?

Dicen que los jóvenes no tienen por qué entender los problemas de los más viejos, pues ellos todavía no han vivido esa etapa, pero los más viejos si deberían comprender a los más jóvenes ya que ellos ya han vivido esa etapa. Si los padres son conscientes de la situación de su hijo, primero deben aceptar que no es culpa de ellos que el infante tenga esas anomalías, pues una crianza pobre no es sinónimo de un trastorno mental. La psicopatía no es una enfermedad, es una forma de ser, una variante del ser humano que acarrea ciertas características como la falta de empatía, una pobreza emocional (siente más emociones positivas que negativas) y falta de remordimiento.

El papel de los padres

Aparte de uno mismo, las otras personas que saben o conocen más de nosotros son nuestros padres y ellos al presenciar nuestro día a día pueden ver con mayor claridad que es lo más conveniente para nosotros. En definitiva, podemos concluir que el ADN humano todavía guarda muchos misterios para nosotros, y aunque gran parte de su tarea sea ofrecer un mapa de nuestras características físicas, no debemos pensar que éste también definirá nuestra psique, pues la influencia del entorno social dará gran forma a nuestro comportamiento y acciones. Ya lo dijo alguna vez Aristóteles “somos animales sociales”, somos seres inmaduros que nacemos con la necesidad de tener a alguien en un modo absoluto, nuestros padres nos ayudan a sobrevivir y madurar, y haciendo énfasis en cómo debe ser la crianza de un progenitor: ésta jamás debe estar fundada en el miedo, es normal que le tengamos miedo a lo desconocido, pero ese sentimiento puede acarrear muchos otros como la ira, el rencor y el odio, por eso el miedo jamás debe estar en el vocablo de un adulto que tenga a su cargo a un pequeño, por más que las cosas se tornen complicadas.

Un ser humano no debería ser marcado por la forma en la que está cableado su cerebro o por la conformación de ácidos nucleicos de las células, ha quedado demostrado en más de una ocasión que nuestra voluntad puede influir muchos aspectos de nuestra vida, etiquetar a alguien siendo joven puede condenarlo de por vida a una vida de ostracismo y al final convertirlo en un monstruo al cual tenerle miedo.

El afecto y la razón, deberían ser dos aspectos a tener en cuenta a la hora de criar a un niño: amor en exceso puede traer a un adulto vago y razón extrema puede dar como resultado un individuo vacío como una cáscara. Los padres no necesitan ser perfectos para sacar adelante a un niño, todos vivimos en constante aprendizaje y el poco conocimiento que podamos ganar debería darnos la capacidad mental de discernir que herramientas y aspectos son útiles para un hijo, en especial si éste es clasificado como psicópata.

Una posible terapia: el subjetivismo

El subjetivismo, visto como las ideas y apreciaciones que uno tenga de su entorno, debe ser tomada como base para elaborar tratamientos para pacientes con algún tipo de psicopatía. Es verdad: nadie sabe lo que pasa por la mente del otro, el ser humano es impredecible, y aunque se haya desvalorado el subjetivismo en la psicología por anular la labor de profesionales en ésta área, se debería estar en la capacidad de poder crear puentes que permitan sacar de la psique de un individuo todo lo que está pensando, darle un desahogo emocional a sus inquietudes, por medio de actividades sanas, un buen programa de psicoterapia, en donde la mejoría del paciente sea el eje central.

Medicamentos y tratamientos bien dados pueden ser realmente beneficiosos, la psicología conductual puede ayudar a muchos, pero como lo hemos mencionado desde antes todo tiene que ser en constante equilibrio y cada uno de los involucrados debe dar su aporte, sí en especial el individuo psicópata es un infante, pues se sabe que son los padres los mayores detonantes de sus comportamientos.

Por último, hay que decir que, aunque la mente y el comportamiento humano sea impredecible y su estudio sobre la enfermedades y posibles curas sea igual de inestable, siempre hay avances y descubrimientos constantes que la van cambiando, estos no se convierten en dogmas que definan como tal a una persona, pues nadie tiene marcado su destino en piedra.

Fuentes:

  1. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-519X2008000400009
  2. Observatoridiscapacitat.org

Imágenes: 1: womans-soul.com, 2: xlsemanal.com, 3: psychologytoday.com, 4: brightside.me

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El tratamiento para un Psicópata

Bibliografía ►



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