El Pensante

Flamma, el gladiador que rechazó su libertad

Imagen 1. Flamma, el gladiador que rechazó su libertad

Gladiador

¿Qué motiva a alguien ha luchar, a enfrentarse a sus mayores miedos y ensuciarse las manos en el proceso? Para algunos, como los gladiadores, significaba un día más de vida: es por eso que estos hombres y mujeres que dejaron todo en peleas sangrientas se convirtieron en grandes héroes para su tiempo.

Con esta introducción es necesario ponernos en contexto: Roma se encontraba en pleno apogeo y para mantener a las masas tranquilas y felices el gobierno romano conocía la receta perfecta: ¡circo y sangre señores! Fue con esa intención que las luchas de gladiadores se convirtieron en los espectáculos más apetecidos y en la arena, se forjaron las leyendas de grandes y poderosos guerreros como Flamma.

Yo no quiero el rudis, yo quiero luchar

Como sucede con los gladiadores, y en especial con los que son grandes luchadores, sus hazañas trascienden las épocas. Lo malo es que poco queda registrado y lo único que nos queda son las historias orales que han pasado de generación en generación: fue esto lo que sucedió con Flamma.

Se rumoraba que cuando este luchador pisaba un coliseo se podía asegurar que todo el pueblo asistiría. Sus espectáculos eran  dignos de los dioses: Flamma se había grajeado la simpatía de la gente, era una verdadera estrella.  Fue tanta su fama, que no solo una sino 4 veces se le intentó dar el rudis, la cual era una pequeña espada de madera, que tenía grabada sus victorias y que significaba la libertad para el gladiador.

Flamma siempre rechazó tal honor, al parecer lo que él quería era seguir en la arena formándose como un combatiente.

Un final incierto

Tras haber luchado treinta y cuatro veces y haber ganado veintiún  de estas peleas, se dice que Flamma cayó bajo el acero de su contrincante y que el público esta vez no lo pudo salvar, otros dicen que al final el gladiador, que era de origen sirio, aceptó el rudis que le fue ofrecido nuevamente y decidió vivir como hombre libre, pues gracias al buen augurio de los dioses había alcanzado su objetivo: se había convertido en un dios de la arena.

Fuentes:

  1. https://marcianosmx.com/los-10-gladiadores-mas-famosos-de-roma-antigua/

Imagen: fotoalquimiada.blogspot.com.co