El Pensante

Grandes revolucionarios: Emiliano Zapata

Biografía, Personas sorprendentes - febrero 27, 2018

Imagen 1. Grandes revolucionarios: Emiliano Zapata

Su humilde origen

La leyenda de Emiliano Zapata comenzó con una injusticia nacional. El mal repartimiento de las tierras sumió a México en la desigualdad social. Muchas personas fueron esclavizadas en grandes haciendas donde un gamonal controlaba todo.

A finales del siglo XIX las tierras fértiles pertenecían a los amigos del porfiriato. Grandes extensiones de tierra fueron cedidas a los empresarios estadounidenses para exportar henequén, algodón, caoba, etc. Además los gloriosos bosques fueron cortados para alimentar los ferrocarriles.

El señor Gabriel Zapata y la señora Cleofas Salazar eran campesinos de orígenes pobres, aunque su descendencia participó en los grandes eventos militares de México: el padre había luchado de la mano de José María Morelos y sus abuelos también estuvieron en la guerra contra la intervención francesa.

A pesar de eso, la familia de diez hijos pedía comida todos los días y cada vez la situación era más precaria. Uno de sus hijos se dio cuenta que la situación en la que estaban no era gratis. Cada vez las tierras se las adueñaban una escuadrilla mandada por los terratenientes y nadie podía hacer nada.

Don Gabriel Zapata habló con sus hijos y les dijo que así era la situación. Pero su hijo Emiliano Zapata dijo: “Cuando yo sea grande, haré que devuelvan las tierras”.

Los días tristes

Aunque en su infancia vivió feliz y con la enseñanza de su maestro Emilio Vara, un antiguo soldado, la adolecencia le cobró caro. La muerte de su madre lo dejó sin ganas de vivir y un año después, cuando  tenía 16 años, su padre murió.

Ahí se dedicó a trabajar en una hacienda como labrador y arriero. Su natural rebeldía lo obligaba a nunca estar deacuerdo con sus jefes con los cuales solía reñir. Incluso raptó una muchacha de un terrateniente y le dio un hijo. Ahora la policía lo buscaba para aprehenderlo.

Fue en las fiestas de su pueblo natal, Anenecuilco (1897), donde la policía dio orden de capturarlo. El rebelde Zapata se salvó por un pelo pues su hermano Eufemio lo protegió con su revólver. Esto motivó que ambos hermanos se fugaran para Puebla.

El calpuleque de Anenecuilco

En su nueva vida trabajaron la tierra en la hacienda de Jaltepec. Allí ante la mirada de muchos Emiliano Zapata se organizó con muchos otros campesinos para impedir por medio de las armas que las haciendas colindantes invadieran las tierras de los campesinos.

Fue en el pueblo de Cuautla donde se dieron las primeras reuniones. Zapata movilizó en 1906 algunos hombres e hizo temblar muchos otros. Unos soplones dijeron a los soldados que el arriero era un rebelde y eso motivó que lo enfilaran en el ejercito.

Imagen 2. Grandes revolucionarios: Emiliano Zapata

Partió hacia el 9° Regimiento de caballería en 1908. Allí junto con su nuevo jefe el coronel Alfonso Pradillo mostró audacia para la guerra. Además era un gran conocedor de caballos por lo cual se convirtió en caballerango del yerno de Porfirio Díaz, el dictador.

Su gran poder militar le ayudó a ser el principal agrario de la región de Anenecuilco. Las personas lo proclamaron “calpuleque”, que entre los nahuatl significa lider. Es en este periodo donde Zapata se volvió el lider agrario que siempre soñó. Llego en un periodo clave para reformar el país.

Su lucha política

La situación cada vez estaba peor en el estado de Morelos. Las personas eran asesinadas cuando exigían su propia tierra y la policía junto con las administraciones locales protegían al gran terrateniente mientras que el campesino moría de hambre.

Las humildes amistades de Zapata con los líderes locales lo volvieron partícipe político. La ayuda que prestó para los deslindes de las grandes propiedades le dieron fama de valiente en el mundo mexicano. En 1910 hizo la primera expropiación de tierras, por lo cual el gobierno lo condenó como “bandolero”.

Zapata en la Revolución Mexicana

Un arriero sin estudios pero con gran poder de lucha social era este Emiliano. Y lo sabían varios. El día en que se firmó el Plan de San Luis Potosí, la ayuda que prestó a Francisco Madero fue incondicional. Le parecía que si ayudaba a Madero en la lucha contra los porfiristas podía facilitar la reforma agraria.

Obviamente debemos recalcar que el inicio no fue facil. El apoyo en la región no era tan grande y los primeros enfrentamientos fueron pérdidas. Aunque el primer lider revolucionario de la región era Pedro Burgos, a su muerte fue elegido Emiliano como nuevo jefe revolucionario maderista del sur.

Las batallas de 1911, marcaron la leyenda zapatista. En Chinameca, Jojutla, Tlayecac y Jonacatepec se vivieron los primeros enfrentamientos contra el batallón de Aureliano Blanchet. Los soldados de Emiliano no eran tan entrenados pero fueron amaestrados en emboscadas. Cuando era toma de ciudades era cuando se contabilizaban más muertos.

Finalmente tomó Cuautla con un enorme ejército entrenado por sus hombres más allegados en espera de ganar la Revolución. Madero había hecho renunciar a Porfirio y ahora era el nuevo presidente de México.

Cuando Emiliano Zapata visitó al presidente Francisco Madero y este le ofreció una hacienda gigantesca sólo para él, su reacción fue agresiva y decidida:

“No, señor Madero. Yo no me levanté en armas para conquistar tierras y haciendas. Yo me levanté en armas para que al pueblo de Morelos le sea devuelto lo que le fue robado. Entonces pues, señor Madero, o nos cumple usted, a mí y al estado de Morelos lo que nos prometió, o a usted y a mí nos lleva la chichicuilota.”

Apesar de esto, Madero nunca lo favoreció como él deseaba. En los años siguientes Zapata tuvo que luchar contra las fuerzas maderistas y desconocer a Francisco como presidente legítimo. Favoreció a Pascual Orozco.

Imagen 3. Grandes revolucionarios: Emiliano Zapata

Se postuló el Plan de Ayala. Él tenía el objetivo de que se llevaran las reformas agrarias en todo México. Varios simpatizantes de las ideas zapatistas siguieron esta ideología pues ella enmarcaba la posibilidad de un México más justo y equitativo.

El Plan de Ayala no sólo era la denuncia contra la traición de Madero hacia el ejercito del sur, era la primera reivindicación socialista que se vivió en América. La reivindicación de la diferencia social, de la pobreza en México fueron retomados y fortalecidos con este documento histórico.

La lucha contra los ejércitos federales al mando de Madero fue enorme en 1912. Los combates se hicieron por todo Morelos, incluso Cuernavaca era tomada y vuelta a tomar por los zapatistas. El ejército de Zapata era brutal a la hora de luchar.

Durante estos años, especialmente luego del asesinato de Madero por parte de Victoriano Huerta, la lucha se exacerbó por todo el país. El ejército de Zapata no quiso pactar y fusiló a los hombres de Huerta. Además todos se enfilaron hacia la Ciudad de México.

Por el norte venía Villa y por el sur Zapata. El encuentro fue memorable y quedó la histórica imagen de ambos tomando pulque en la silla presidencial. Luego se hizo la Convención de Aguascalientes donde se retomó la idea de devolver las tierras.

En la región de Morelos ya se estaban devolviendo las tierras. Los grandes hacendados habían sido pasados por el cuchillo y ahora era el turno de las otras partes del país. Era inaceptable seguir combatiendo mientras el pueblo se moría de hambre.

En 1914 el ejército zapatista contaba con más de 27.000 soldados. En Guerrero, Morelos y Puebla estaban los soldados listos para combatir aunque la lucha fuera atroz.

La llegada de Venustiniano Carranza

A la salida del poder de Huerta, Carranza no quiso aceptar negociaciones con Zapata. Incluso utilizó aviones para bombardear Cuernavaca y empezó una guerra más encarnizada que en años anteriores.

Eso no impidió que los convencionalistas siguieran repartiendo las tierras al pueblo.

La guerra se concentró en 1916 pero en 1917 la contraofensiva zapatista retomó los pueblos que le fueron quitados: Cuautla, Miahuatlán, Tetecala y Cuernavaca. No por ello comenzó a ganar poder, pues para 1918 Zapata era una sombra de lo que alguna vez fue.

Carranza envió al general Pablo Gonzalez Garza para acabar con Zapata. Esto obligó a que la guerra se volviera de guerrillas: atacaban los caminos de suministros y emboscaban a los soldados. Dejaban muertos por doquier y el apoyo popular bajó muchisimo.

La trampa mortal

Carranza se sentía ya muy fastidiado de no poder controlar el sur. Emiliano no se vencía ni era derrotado. A él sólo le importaba las tierras para los más pobres y no quería llegar a ningún beneficio personal, pensaba Carranza.

Claramente este tipo de personas que tiene sueños incorruptibles no son comprendidos por la mayoría. Es por eso que se planeó asesinarlo, pues su poder caudillista era lo único que no dejaba que perdiera fuerza su movimiento armado.

Imagen 4. Grandes revolucionarios: Emiliano Zapata

Las circunstancias del asesinato fueron así: Carranza mandó a Jesús Guajardo para hablar con Zapata. Le hizo creer que estaba descontento y para la prueba mandó a fusilar 50 soldados carrancistas (con el permiso expreso del presidente). La idea era encontrarse en la hacienda Chinameca en Morelos.

Emiliano había esquivado muchisimas emboscadas pero esta vez se sentía confiado. Llegó con una escolta de 100 hombres. A la orden de un pitido varios salieron y lo martillaron a balazos. El 10 de abril de 1919 terminaba la vida del más grande agrarista que tuvo México.

La traición no hizo que el zapatismo se acabara. Todo lo contrario, miles de personas se inspiraron en sus ideales para combatir a la masa terrateniente y actualmente existe en México un ejército indígena que comparte las ideas de Zapata.

Varias películas se han hecho de este lider revolucionario y en todas muestran la fiereza de su personalidad y la inocencia de su muerte.

Bibliografía

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Emiliano_Zapata
  2. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/2/594/15.pdf

Imágenes: 1: yavas.mx, 2: pacogaray.tripod.com, 3: mas-mexico.com.mx, 4: mexicanisimo.com.mx