La historia de la gran Sultana Kösem

De Esclava a Sultana

Ya hemos hablado en este portal de La Esclava que se convirtió en Sultana: Roxelana, quien con gran astucia llegó a convertirse en sultana y esposa legal del sultán Suleiman. Con ella se da inicio al sultanato de las mujeres y en lo que dura ese periodo existieron varias féminas que contaron con gran poder e influencia política en un mundo gobernado por hombres.

La entrada de hoy hablara de una mujer se abrió paso entre las intrigas para liderar un imperio en decadencia: madre, esposa, abuela y regente, cuya habilidad política la convirtió en la sultana más poderosa del imperio otomano. Esta mujer vivió una gran historia de amor: su deseo y lucha por proteger a su familia la llevó a convertirse en líder por excelencia y una figura amada por su propio pueblo.

Su vida antes del imperio y su llegada al harem

El nombre con el que fue bautizada fue Anastasia, su familia era de origen griego. Proveniente de Bosnia, fue la hija de un sacerdote de la Isla de Tinos. A diferencia de muchas mujeres que eran secuestradas y llevadas para ser vendidas como esclavas en el Imperio Otomano, Anastasia fue pedida exclusivamente y terminó siendo raptada de su hogar a una edad muy joven (en unas historias dicen que 13 en otras versiones tiene 15 años), aunque una versión diferente cuenta que Anastasia terminó en manos de la sultana Safiye, quien quedó impresionada por su belleza y terminó dándola a su nieto Ahmed.

Ingresó de inmediato en el harem, en donde le fue cambiado su nombre a Mahpeyker, cuyo significado era en forma de luna. Sirvió entre las concubinas y fue educada en todas las áreas que se les exigía como arte, poesía y música, decían que mientras sirvió con las demás mujeres su comportamiento era disciplinado y sumiso, pero si quieres sobrevivir en el harem muchas veces debes perder tu inocencia. Su belleza y talento le terminaron dando el puesto de favorita ante los ojos del sultán Ahmed, quien se enamoró profundamente de ella.

De su relación con el Sultán nacieron muchos príncipes y princesas, también es sabido que acogió a muchos de los hijos de las demás concubinas como si fueran los propios. Y a lo largo de su carrera como líder dentro del Imperio ostento muchos títulos: cuando llegó fue nombrada sultana sin la necesidad de haber dado a luz un varón, algo que era requisito para ganarse ese título.

Otros títulos fueron: consorte imperial, sultana madre, gran sultana madre, Regente oficial, voz del estado, entre otros. También se debe destacar su labor caritativa, principalmente reflejada en donaciones que hacía a la gente humilde; visitaba así mismo la cárcel para pagar la deuda de las personas encarceladas, abastecía a los ajuares de las hijas de las familias pobres.

Tenía una Mezquita, una escuela, y demás fuentes públicas a las afueras de Estambul, financió obras de riego en Egipto y proporcionó ayudas a los de la Meca. Liberaba a los esclavos después de los tres años de servicio.

La descendencia de Kösem

Hay varias historias que hablan de los hijos e hijas de la gran sultana, e inclusive se dice que ella llegó adoptar algunos de los pequeños que quedaron huérfanos de alguna de las concubinas, como es el caso Osman II, hijo de Mahfiruz Hatice Hatun.

Tuvo siete varones, entre los cuales dos (hijos biológicos) llegaron a convertirse en sultán, Murad IV e Ibrahim I, están también Şehzade Mehmed, Şehzade Orhan (quien se rumora que podría haber sido hijo de otra concubina), Şehzade Kasim (asesinado por su propio hermano Murad) y Şehzade Suleimán, dicen que muy posiblemente él también sería hijo de Mahfiruz.

Kösem también dio a luz a 5 hijas: Ayşe Sultan, la hija mayor de la sultana, sirvió fielmente a su madre y se convirtió en una de las sultanas más poderosas del imperio, también es la responsable de dar la venganza contra los verdugos de su madre, tenemos a Fatma Sultan, Atike Sultan, Hanzade Sultan (hay algunas referencias que la ubican a ella como hija de Mahfiruz), Gevherhan Sultan.

Primer mandato

Después de un largo periodo de intrigas y muerte, Kösem sube al poder al convertirse no sólo en Valide Sultan, sino también en regente oficial de su hijo Murad IV, durante los años de 1623 a 1632. Fue durante su reinado que dirigió el Estado, asistió a reuniones del gobierno e inclusive siguió siendo consultada cuando su hijo asumió el poder en su totalidad.

Un segundo mandato lleno de intrigas y locura

Como lo mencionamos antes, la sultana tuvo varios hijos e hijas: las niñas se vieron sometidas por un sinfín de leyes que las llegaban a degradar como personas, pero los hombres en especial los herederos al trono se vieron sometidos a la ley del fratricidio, y a pesar que Kösem intentó por todos los medios que sus hijos se vieran libres de tal atrocidad, muchos terminaron pereciendo bajo esa ley.

Fue así que, con la muerte de Murad, el siguiente heredero en sucesión fue Ibrahim quien, debido a su estilo de vida de acoso y terror, los múltiples intentos de asesinatos y el encierro al que se vio muchas veces sometido, no contaba con las habilidades políticas ni la estabilidad mental para dirigir un Imperio. El pobre nuevo sultán vivía con miedo de ser asesinado por su hermano Murad, y para calmar su ansiedad, su madre tuvo que mostrarle los vestigios del antecesor.

Su falta de orden y disciplina llevaron a que la gran sultana terminara gobernando nuevamente, pero ella cayó en desgracia al ser desterrada por su propio hijo. Como se podrán imaginar, las actitudes de Ibrahim y su vida desordenada lo llevaron a una muerte segura; sus mismos súbditos lo condenaron, inclusive su madre muy a su pesar tuvo que dar su consentimiento: “al final no nos dejará ni a ti ni a mí vivos, perderemos el control del gobierno, toda la sociedad está en ruinas, haz que se retire del trono inmediatamente»

Un tercer mandato, una rivalidad entre mujeres y el final de su vida

Cuando contaba con 12 años, una niña fue enviada al palacio de la sultana Kösem como un presente por el Kan de Crimea. Aquella niña se llamaba Turhan y fue criada por la mismísima sultana y presentada a Ibrahim como una posible concubina. La niña, que desde un principio se mostró tímida, terminó siendo una mujer ambiciosa, con grandes deseos de poder; Turhan empezó a escalar pronto por la jerarquía del Harem y terminó dando un hijo al sultán Ibrahim, después de la muerte de éste tanto suegra como nuera se vieron envueltas en una serie de conflictos e intrigas.

Sin embargo, Kösem logró afianzar su poder al convertirse en regente por segunda vez de su nieto Mehmed IV, debido a que Turhan era demasiado joven para conocer los juegos de la política, pero esto no fue impedimento para que la joven sultana ideara un plan que le otorgaría el poder: para Kösem era conocido que su nuera deseaba desterrarla, así que pensó que lo mejor era destronar a su propio nieto en favor de uno más joven, cuya madre fuera más sumisa.

El plan de la gran sultana se vio truncado: una de sus más cercanas sirvientas terminó informando a Turhan de lo que se pensaba hacer y en medio de una revuelta ocasionada en el propio Harem, la gran monarca terminó siendo estrangulada por uno de los eunucos. Dicen que usaron su propio cabello para darle fin.

El pueblo la lloró durante tres días, todo el comercio y vida en la ciudad se vio paralizado por tal suceso. Su cuerpo fue llevado al palacio de Topkapi y fue enterrado al lado de su gran amor Ahmed I.

La venganza fue servida gracias a su hija

Para narrar lo que sucedió después de la muerte de la sultana, vamos aclarar algunos grupos que tenían gran poder entre el Imperio. Los primeros de ellos eran los Jenízaros, que en turco significa nuevas tropas: eran los soldados que constituían unidades de infantería con alto nivel de entrenamiento. Entre sus deberes se encontraba servir al sultán y a los demás miembros de la dinastía.

Contar con el apoyo de las tropas era de vital importancia, pues con ello se aseguraban gran poder tanto militar como político, porque en más de una ocasión los mismo Jenízaros llegaron a deponer a un sultán o a funcionarios públicos.

Como dijimos antes, fue una de las empleadas más cercanas a la madre sultana, quien dio aviso a Turhan de los planes que tenía Kösem, aquella sierva fue Meleki, una jovencita que la misma sultana había criado y protegido desde que había sido una niña.

Meleki lo tenía todo: poder y riqueza, decían que ella era una de las mujeres más influyentes después de la mismísima sultana, así que han surgido muchas interrogantes del motivo que llevó a la dama de compañía a traicionar a su líder: el más conocido de ellos dice que Meleki le tenía mucho cariño al pequeño Mehmed IV y no quería que terminara mal.

Finalmente los Jenízaros atraparon a Meleki, a su esposo y demás allegados: los sacaron del castillo y los llevaron al jardín, donde a uno por uno los fueron desmembrando y colgando sus cuerpos en unos árboles, cuando llegó el turno de Meleki, uno de los hombres la decapitó haciendo uso de un hacha.

Por otro lado, Ayşe Sultan, hija mayor de la sultana Kösem, fue la que persiguió a todos los esclavos y siervos quienes habían traicionado a su madre. Dicen que la mujer fue cruel y despiadada dando fin a todas aquellas personas, hay varias historias que mencionan que Ayşe Sultan buscaba terminar con la vida de Turhan, pero en consideración a su pequeño sobrino decidió abstenerse de su plan

Fuentes:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/K%C3%B6sem_Sultan#:~:text=K%C3%B6sem%20era%20de%20un%20origen,a%C3%B1os%20al%20sult%C3%A1n%20Ahmed%20I.
  2. https://www.youtube.com/watch?v=–s84RDoqS8
  3. https://www.youtube.com/watch?v=ffkTr3du3is
  4. https://www.youtube.com/watch?v=KdS5_0FMkM0

Imágenes: 1: fikriyat.com, 2: pinterest.com

La historia de la gran Sultana Kösem

Bibliografía ►



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