Historia de la Independencia Coreana. Parte I

Antecedentes: El despliegue japonés

Durante la segunda mitad del siglo XIX, la provincia de Corea seguía siendo súbdita de la Dinastía Qing. Aunque tenían cierta autonomía y algunas redes de comercio con Japón. Corea era fiel al Emperador chino. Desafortunadamente para los chinos, la restauración Meiji trajo consecuencias a la soberanía milenaria y una prueba que llevaría a los chinos a perder parte de su territorio.

Y es que, desde el final de las Guerras del Opio, China estaba debilitado y las leyes inglesas, así como la influencia occidental, ocasionaron cambios políticos que impedían que el Imperio chino siguiera el camino con la misma fuerza de antes.

En el caso japonés, la amenaza de ser absorbidos por otras naciones o quedar en peligro por las potencias industriales que se abrían campo en este periodo imperialista, trajo la filosofía de construir un Imperio japonés imponente. Por ello, desde 1868, Japón inició un proceso de modernizar su cultura con los aprendizajes artísticos y de las ciencias que estaban de moda en Europa y EEUU.

Japón como mencionamos tenía comercio con Corea por medio de Tsushima, en ese momento. El miedo de que otra nación se adueñara de esa provincia, desató el plan de invadirla o por lo menos de separarla de China. Aunque es necesario mencionar que las minas de carbón y hierro, eran el objetivo material que ayudaría a la nación nipona en su propio proceso de industrialización.

Corea no deseaba abrirse al comercio con más naciones. Su estatus aislacionista hacía que el reinado de Gojong estuviera en peligro por sus vecinos y por EEUU. Ellos codiciaban comercializar y establecer intereses nacionales o imperiales en su territorio. En 1871, EEUU intentó entrar a Corea, pero fue rechazado.

Igual pasó en 1868, donde a un daimio enviado por el gobierno japonés pretendía establecer una misión diplomática en ese territorio. En 1876 Japón envío el buque de guerra Un’yo a las costas coreanas y lo anclaron para solicitar agua y provisiones. Los coreanos respondieron con fuego y el buque destrozó las fortificaciones coreanas a cañonazos, eliminando a su paso civiles, militares y viviendas.

Como estrategia, funcionó a Japón establecer el Tratado de Kanghwa donde obligó la apertura de tres puertos a los japoneses. Con estas negociaciones Corea dejó de tributar a China y empezó a sentir la influencia administrativa de los japoneses que implantaron su ley, de la manera en que los EEUU lo hicieron a su vez, con los japoneses en el Tratado de Kanagawa. Con este evento, Corea quedó en independencia de la China imperial.

La hambruna de 1882 y la reacción militar

Con la sequia de alimentos sucedida en 1882 en Corea, se desplegó una rebelión de militares porque no les habían pagado su salario desde meses atrás. Hubo saqueos a los graneros de arroz y el palacio real, así como los cuarteles, sufrieron el descontento de la turba.

El ataque también llegó a la delegación japonesa que residía en Seúl, incluso varios murieron. El escape se produjo a Chemulpo y de ahí a Nagasaki. La represaría japonesa no se hizo esperar. Cuatro buques de guerra y un batallón llegaron a Seúl y pidieron una enorme compensación soberana y monetaria. Más de 500000 yenes fueron pagados al gobierno japonés y se permitió el establecimiento de cuarteles japoneses.

Golpe de estado y derrocamiento del gobierno coreano

A inicios de 1880 la tensión de los japoneses se hizo mayor en territorio coreano. Empezó una década sangrienta que tuvo su cenit en 1884 cuando tropas japonesas derrocaron al gobierno. El roce con China se hizo mayor y hubo derramamiento de sangre de ambas partes. Pero con la Convención de Tientsin en 1885, los chinos y japoneses acordaron en sacar sus fuerzas armadas de Corea.

Eso no acabó con la tensión. La influencia china socavaba la japonesa, pero ninguna llegaba a resentir la nobleza coreana.

Consecuencias de la Revolución Campesina de Donghak

Con el proceso de industrialización, las ansias por tener más poder y dinero hizo que dirigentes como el magistrado de la provincia coreana de Gobu, Jo Byeonggap, obligara a los campesinos a trabajar y tributar más de lo justo. Los campesinos se rebelaron contra ese régimen y se enfrentaron a las fuerzas gubernamentales que era sorda a los requerimientos.

Jeon Bongjun y Kin Gaenam fueron las cabezas de la rebelión campesina. Ellos se enfrentaron en 1894 y ganaron una cantidad de territorios que empezaron a administrar por medio de agencias conocidas como Jibgangso’s. Ante el poderío coreano en decadencia, la nobleza pidió colaboración a los chinos. 2800 soldados fueron enviados para aplastar la rebelión.

Cuando los chinos informaron a los japoneses del envío de tropas, estos a su vez enviaron soldados para cuidar sus intereses, aunque en forma hostil porque no avisaron inmediatamente sino a lo largo de tres días. La resistencia campesina terminó siendo aplastada y los diligentes revolucionarios ahorcados en masa.

La tensión entre China y Japón en esos años creció enormemente. Más de 10000 japoneses fueron enviados por todo Corea, y China envió solo 2000 a Yashan. En 1894, en junio, los japoneses empezaron preparativos para la guerra. Compraron cantidades de carbón al Imperio Británico y bonos de guerra. Además varios espías japoneses descifraron el código telegráfico chino.

La llegada de las tropas japonesas y el derribamiento del rey coreano, permitió la expulsión de chinos por medio de la violencia y el establecimiento de un gobierno títere projaponés. Los chinos al no reconocer la artimaña japonesa declaran la guerra y envían tropas a la provincia coreana

El motín de la Flota Beiyang

La tensión explotó cuando una de las cuatro flotas más moderna de la China Imperial, la Flota Beiyang, enfrentó a unos policías japoneses en un motín. Los chinos no se disculparon y los japoneses prepararon sus buques de guerra.

El 25 de julio de 1894 la armada japonesa destruyó un buque chino sin ningún aviso. Más de mil soldados de élite chinos murieron y presagiaron lo que sucedería después

Primera Guerra Sino-Japonesa

China sentía orgullo de su tropa naval por la modernización de armamento, aunque pronto su frota sufrió derrotas sin precedente.

De septiembre de 1894 hasta febrero de 1895, China fue derrotado en Pingrang, Rio Yalu, Lushun y Weihaiwei. Las tropas chinas fueron despejadas de todo Corea y Japón aprovechó para invadir otros puntos importantes del nororiente de China.

Aunque los chinos tenían un mejor armamento y una artillería envidiable (la japonesa era un poco más), sus soldados no estaban instruidos y no sabían manejar las armas. Los japoneses eran soldados de verdad. No se devolvían y enfrentaban de manera ofensiva a sus enemigos que solo se replegaban o escapaban de los obuses japoneses.

Con el tratado de Shimonoseki, los chinos tuvieron que reconocer la superioridad japonesa en el campo de batalla que dejó una derrota humillante a los pocos soldados con vida que quedaron. Con el triunfo y la indemnización de guerra, Japón se consolidó en el continente asiático y empezó a sentir la hostilidad de los rusos que no vieron con buenos ojos, la llegada del invasor. Los rusos ayudaron a los chinos con bonos para soldar la deuda con los japoneses aunque el Imperio Qing quedó muy descompuesto luego de todos los años que había sufrido en guerra.

Fuentes:

  1. www.jstor.org/stable/40312509
  2. es.wikipedia.org/wiki/Primera_guerra_sino-japonesa
  3. military-history.fandom.com
  4. https://history.state.gov/countries/korea

Imágenes: 1. es.wikipedia.org 2. efemeridespedrobeltran.com

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Bibliografía ►

El pensante.com (julio 29, 2022). Historia de la Independencia Coreana. Parte I. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://elpensante.com/historia-de-la-independencia-coreana-parte-i/