Historia del Vals

Baile de Viena

Los posibles orígenes de este baile datan desde el siglo XVI, en Europa. Al respecto, tenemos de referencia al filósofo Michel de Montaigne quién mencionaba un baile que vio en 1580 en Habsburgo, donde las parejas se abrazaban tan cerca que sus rostros se tocaban.

Y aunque es inevitable no relacionar el Vals con la ciudad de Viena y el Imperio que gobernó en ella, su procedencia es más bien humilde y rural: su nombre deriva de walzen que significa en alemán girar, parece haberse derivado de un baile practicado por los campesinos en sus celebraciones, una danza llamada Weller.

Dando un salto de los campos a los salones de los palacios, el Vals dio un giro de 180 grados a la forma en que se bailaba, pues durante mucho tiempo la mayoría de los nobles solo bailaban los famosos minués, bailes con movimientos y pasos moderados, un espectáculo casi ceremonial que hacían las parejas en las fiestas.

Fue a comienzos del siglo XIX que el vals encontró su impulso entre los más jóvenes de las cortes, se convirtió “en la expresión perfecta de una nueva sociedad que había arrinconado los usos aristocráticos y había concedido el mando a la burguesía en el continente”

El escritor Johann Wolfgang von Goethe, en su libro Las penas del joven Werther (1777), nos cuenta de un protagonista que relata un baile que empieza con unos minués: «Cuando llegamos al vals comenzamos a dar vueltas unos alrededor de los otros, como si fuéramos esferas […] Jamás he bailado con mayor ligereza y facilidad. Era yo algo más que hombre. Tener en mis brazos aquella amable criatura, volar con ella como una exhalación, perder de vista todo lo que me rodeaba… «.

Un baile inmoral y pecaminoso

Como era de esperar, un nuevo baile que incitaba a la cercanía entre las parejas levantó las voces de los más conservadores e hizo que más de uno se rasgara las vestiduras. Por ejemplo, Madame de Genlis, institutriz del futuro rey Luis Felipe de Francia, afirmó lo siguiente: «Una joven dama, ligeramente vestida, se arroja en brazos de otro joven que la estrecha contra su pecho y la conquista de forma tan precipitada que no puede impedir que su corazón lata desaforadamente y que la cabeza empiece a darle vueltas. ¡Tal es el efecto del vals!»

En el año de 1833, un manual de comportamiento y buenos modales, recomendaba el vals sólo lo danzaran las mujeres casadas, porque era «un baile demasiado inmoral para ser bailado por señoritas».

Sin embargo, por más críticas y detractores que hubieran, nada detuvo al Vals para que conquistara toda Europa, proceso que comenzó con la apertura de nuevos sitios para practicarlo: las salas de baile. La cantante lírica Teresa Cornelys fundó en Londres el primer salón de baile público, el Caslisle House, el cual funcionaba como un club privado y exclusivo donde aparte de bailar se podía cenar, jugar a las cartas o escuchar las interpretaciones de una orquesta de cámara.

La sala Carlisle se convirtió en el sitio idóneo para la interacción de mujeres y hombres, quienes vieron en este local la oportunidad perfecta para bailar aquel escandaloso baile. Como podrán imaginar, cada evento resultó exitoso, especialmente los bailes de máscaras. Los jóvenes vieron en los salones la posibilidad de dejar atrás sus viejas tradiciones y pasar un rato entre los brazos de su pareja, y de paso experimentar algo de libertad.

Más adelante, en otras zonas de Europa se abrirían diferentes salones como el Sperl o la Sala de Apolo, donde veló sus armas el mismo Johann Strauss padre.

La influencia de los músicos en el Vals

Johan Strauss Padre y su hijo Johan Strauss, así como Josef Lanner, contribuyeron con sus obras musicales a la expansión del vals como género musical, dando un toque único a una danza de origen campesino otorgando obras de gran significado. Strauss hijo, marcó un gran éxito con los fascinantes valses vienes, en especial El Danubio Azul, al que se le llegó a llamar el rey del vals, aunque hay que destacar que al principio el Danubio no tuvo el éxito esperado y tuvieron que pasar algunos meses para que fuera realmente apreciado.

Franz Shubert escribiría alrededor de 100 valses para piano sólo para que la gente pudiera bailar en las salas, y Frédéric Chopin también escribiría algunas piezas. Otros compositores que se destacaron fueron Piotr Ilich Chaikovski, piezas como el «Vals de las flores» de El cascanueces, el «Vals» de La bella durmiente o el «Vals» de El lago de los cisnes, y Émile Waldteufel compuso valses tan célebres como «Los patinadores».

De un baile inmoral a una danza de gran respeto

Poco a poco el vals fue conquistando a detractores, pero su total aceptación fue gracias a Dorothea Lieven, una noble báltico-alemana que vivió entre 1785 y 1857, la cual fue esposa del embajador de Rusia en Londres y se convirtió en una figura pública de gran importancia entre los políticos y nobles del siglo XIX. Tal influencia la llevó a ser como patrocinadora de Almack’s, un club social exclusivo de Londres, donde introdujo el Vals.

Fue tal el escándalo que un artículo del London Times publicaría lo siguiente el 16 de julio de 1816: “observamos con dolor que la danza extranjera indecente llamada vals fue introducida creemos que por primera vez en la corte inglesa el viernes pasado, esta es una circunstancia que no debe pasarse por alto en silencio: la moral depende de los hábitos nacionales.”

No obstante, fueron muchos los maestros de baile que se dedicaron a promocionar sus clases particulares sobre el vals y en más de una escuela se incluía el ‘inmoral’ baile como parte del temario.

El vals y su influencia en el orden social

Conociendo ya parte de su origen, era más que obvio que el vals era apreciado tanto por las clases bajas como por las altas y que su carácter democrático rompía por completo las líneas como se organizaban las parejas: por ejemplo, en los bailes de antaño, la pareja con mayor rango social se ubicaba en la parte superior de la fila y con la llegada del vals se reorganizó el espacio dando la sensación que todas las parejas eran iguales.

¿Cómo bailar el Vals?

Es un baile de salón realizado en posición cerrada, es decir, las parejas deben acercarse, su ritmo es de 3 tiempos en un compás. El vals se baila con una pose elegante y erguida, se debe estar completamente recto y tratando de no mover hombros, brazos o caderas.

La mano del hombre se sitúa en la espalda baja de la dama, a la altura del omóplato izquierdo y la mano izquierda del hombre sujeta la mano izquierda de su acompañante, recordando que hay que dar un paso por cada tiempo musical.

Y aunque se suele pensar en el Vals como música clásica, lo cierto que puede tener muchas variantes o estilos, el primero es el vienés; utilizado en concursos del cual se derivan dos estilos: el internacional, donde las parejas mantienen enlazadas y el americano, uno más libre donde se pueden efectuar distintas figuras.

El siguiente es el vals francés o valse musette, un estilo de musical que fue muy apreciado por Luis XIV y Luis XV en el que el acordeón se convertiría en el instrumento principal. Por parte del continente americano, más específicamente de Argentina y Uruguay, tendríamos el vals tango o valsesito criollo; parte de su creación se debe a los inmigrantes europeos, pero el toque especial es gracias a la vocalización por parte de un cantante, cuyas tonadas son próximas al tango.

Desde Ecuador, tenemos el vals ecuatoriano, el cual conservó la originalidad europea y se intentaron crear canciones fieles a los mentores del viejo del continente. En Chile, se encuentra el vals Chilote, conservó las características del vals europeo, pero agregó una mayor intensidad a la hora de dar saltos y abrazar a la pareja.

Venezuela también tiene su propia versión del Vals, inclusive con dos variantes: la primera llamada «de salón», en la cual usan el piano como instrumento principal, y la segunda llamada «popular», en la que se usan los instrumentos propios de cada de una delas regiones venezolanas. Perú también cuenta con su propio estilo, donde los pasos a ejecutar son más cortos y cadenciados que en el vals tradicional.

Para concluir, en México también se pueden hallar diferentes versiones del vals, donde el baile se hizo más lento y menos vertiginoso para poder escuchar mucho mejor.

Algunos datos curiosos

– En 1825, una de las entradas del diccionario de Oxford, describiría el vals como un baile desenfrenado en indecente.

– En el libro «La historia del vals» se incluye un relato de un alemán de 1804 en el que habla de cómo desea bailar el vals para ir hacia el lado más oscuro de la habitación y poderse aislar de las miradas curiosas y chismosas.

– El cantautor boricua Chayanne destaca con su tema musical Tiempo de Vals.

– Juventino Rosas, autor del vals «Sobre las Olas», reconocido internacionalmente.

Fuentes:

  1. youtube.com/watch?v=Mba4KQvFft4
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Vals#Compositores_y_obras_destacadas
  3. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/vals-y-escandalo-baile-agarrado_12623/3

Imágenes: 1, 3 y 4: historia.nationalgeographic.com.es, 2: viajesdeprimera.com

Free Download WordPress Themes
Download Best WordPress Themes Free Download
Download WordPress Themes Free
Download Nulled WordPress Themes
lynda course free download
download micromax firmware
Download WordPress Themes
free download udemy paid course
Historia del Vals

Bibliografía ►



Ver más Artículo al azar