Johann von Schönenberg: el verdugo de Trier

Johann von Schönenberg fue Arzobispo de Trier y uno de los causantes de los juicios más grandes de la historia europea, juicios en las que gran parte de la población fue sometida a la tortura y vejación por parte de un hombre que decía trabajar para Dios, cuando en realidad lo que estaba amasando era una gran fortuna. También trabajaba a la par con otro cazador de brujas del cual ya hemos hablado en este portal: Peter Binsfeld.

Sus estudios y recorrido eclesiástico

Estudió en la Universidad de Heidelberg y en la Universidad de Friburgo: el 31 de julio de 1581 fue nombrado por el cabildo de la catedral de Trier como nuevo arzobispo de Trier. El Papa Gregorio XIII confirmó su nombramiento el 26 de enero de 1582, y fue posteriormente consagrado como obispo por Ludovico Madruzzo el 12 de agosto de 1582.

Los juicios de Trier

Su influencia ocasionó uno de los juicios más grandes en toda Europa, llevando a más de 1000 personas al cadalso. El gran número también se debía a que en esa época se tenía la creencia que, la esterilidad era sinónimo de brujería, así fue como más uno terminó siendo acusado. Fue tal el desorden causado que en los pueblos que se celebraron los juicios, llegó a quedar una sola mujer. Ni el rango social podía salvarte de las llamas de la hoguera, hasta los nobles vieron sus familias y bienes desmoronarse:

“Una pestilencia más terrible o un invasor más despiadado difícilmente podrían haber devastado el territorio de Trier que esta inquisición y persecución sin límites: muchas eran las razones para dudar de que todos fueran realmente culpables.”

Las personas que se opusieron a las torturas y las masacre terminaron muriendo: cuenta la historia que un rector de una universidad, Dietrich Flade, que renegó de tales juicios, murió ahorcado, y con la muerte del intelectual se acabaron las opiniones de los detractores.

Corneluis Loos fue otro académico que intentó apelar contra las autoridades e inclusive escribió un libro en que redacta lo siguiente, aunque hay que aclarar que cuando fue arrestado fue obligado a retractarse en sus mismos escritos quedando algo así:

«En primer lugar, revoco, condeno, rechazo y censuro la idea (que tanto de palabra como de escrito he afirmado a menudo y ante muchas personas de manera pertinaz, y que quise ser cabeza y frente de esta mi disputa). que las cosas que están escritas sobre el transporte corporal o la traslación de brujas, hombres y mujeres, son totalmente fantasiosas y deben considerarse superstición vacía; [y me retracto de esto]»

Y así fue con otros puntos de su declaración en los que traía a la duda y al debate como las confesiones eran dudosas, ya que la mayoría de condenados confesaba ser brujas o hechiceros cuando eran torturados, si admitías tu crimen te dejaban tranquilo:

«Pues (y de esto en segundo lugar me retracto), en las cartas que he enviado clandestinamente a diversas personas, he alegado pertinazmente, sin razones sólidas, contra la magistratura que la huida [aérea] de las brujas es falsa e imaginaria ; afirmando, además, que las miserables criaturas se ven obligadas por la severidad de la tortura a confesar cosas que nunca han hecho, y que por la cruel carnicería se derrama sangre inocente y por una nueva alquimia el oro y la plata acuñados de sangre humana.»

Como era de esperarse, el cazador de brujas amasó una gran fortuna, no se demoró en vérsele cabalgando finos caballos y vistiendo ropas ribeteadas de oro. Murió en Coblenza el 1 de mayo de 1599. Está enterrado en la Catedral de Trier, lo que trajo cierta paz en todos los alrededores.

Fuentes:

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/Bamberg_witch_trials

Imágenes: 1: wikipedia.org, 2: statues.vanderkrogt.net

Johann von Schönenberg: el verdugo de Trier

Bibliografía ►



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