El Pensante

La derrota de la Armada Invencible

Historia - mayo 20, 2019

Imagen 1. La derrota de la Armada Invencible

La Grande y Felicima Armada

Corría el año de 1585 cuando estalló la guerra entre España e Inglaterra. El conflicto había comenzado a generarse décadas atrás, cuando María I, Reina Católica de Inglaterra, murió sin dejar herederos. María estaba casada con Felipe II (rey español), quien se encontraba luchando por mantener bajo su dominio la colonia de los Países Bajos, motivo por el cual le habría sido de mucha utilidad un aliado para abastecer sus tropas en Inglaterra.

Pero con la muerte de María el trono pasó a su hermana, Isabel I, quien decidió retomar la formalización de la reforma anglicana (que separaba oficialmente la iglesia de Inglaterra de Roma) y apoyó, si bien de manera disimulada, la acción de los piratas británicos en aguas del Caribe.

Esto llevaría a que Isabel fuese eventualmente excomulgada por el papa, quien autorizó a cualquier monarca católico a destronarla. En medio del conflicto, y con España y cada vez como un enemigo, Isabel optó por dar apoyo a los rebeldes protestantes de los Países Bajos, lo que llevaría a la aparición de una guerra formal entre Inglaterra y España.

Fue en este contexto que Felipe II tomo la decisión de crear una gran armada capaz de transportar tropas españolas a suelo inglés. La Grande y Felicima Armada, como fue bautizada, sería una de las armadas más grandes jamás vistas en Europa y estaba destinada a finalizar la independencia de Inglaterra.

Preparativos ingleses

En este periodo Inglaterra era un país significativamente más pequeño y pobre que España. Sin embargo, su carácter insular le permitía mantener un ejército relativamente poco significativo y concentrar el grueso de sus recursos en su armada.

España, como Francia y Alemania después, aprendería de la manera más dura que el mar ha sido siempre el segundo hogar de los ingleses y no iba a ser fácil derrotarlos allí. Pero en ese momento, con la construcción de la armada en proceso, no era momento de dudar.

A sabiendas de invasión que venía, la reina Isabel comenzó una serie de preparativos asociados principalmente a la creación de un armada más rápida y eficiente que pudiera defender los suelos ingleses y evitar el desembarco de los soldados. Isabel sabía que sus tropas terrestres no estaban a la altura de los tercios españoles, por lo que era imperativo que las tropas no alcanzaran la isla.

Imagen 2. La derrota de la Armada Invencible

La Guerra

La flota española era sin duda alguna muy superior a la inglesa, y los ingleses bien lo sabían. Un ataque frontal habría resultado prácticamente suicida.

Pero los ingleses pudieron aprovechar la mala comunicación entre la armada y las tropas terrestres en Flandes, listas para ser embarcadas destino a Inglaterra. Esta demora impidió los españoles atacar a los ingleses cuando se encontraban atrapados en el puerto, y permitió a los ingleses sacar sus barcos a mar abierto y comenzar a atacar algunas secciones de la flota española. Sin embargo, la ventaja aún se encontraba firmemente de lado de España.

Y lo paradójico de este enfrentamiento es que las batallas fueron pocas y de relativamente poca importancia. La más importante, la Batalla de las Gravelinas, terminó apenas con el hundimiento de una nave española. En general, los ingleses entendieron bien la necesidad de evitar enfrentamientos innecesarios y concentrarse en garantizar que los tercios españoles no desembarcaran en las costas inglesas.

La estrategia funcionó. Los españoles no pudieron forzar una batalla que les diera ventaja y tampoco podían acercarse demasiado a las naves británicas cuando estás entraban a puerto, pues los cañones de las costas amenazaban sus naves. Peor aún, vientos desfavorables llevaron las naves hacia el norte y las obligaron a rodear Inglaterra en lugar de volver por el camino que habían venido. Y fueron los elementos, no los cañones ingleses, quienes realmente acabaron con la armada española.

Imagen 3. La derrota de la Armada Invencible

La Armada Invencible

El ejército y la flota españolas fueron bautizadas como “la Armada Invencible” por los ingleses, con un cierto toque de ironía. Sin embargo, la derrota fue largamente exagerada y en verdad los españoles lograron salvar la mayor parte de sus galeones (aunque perdieron casi todos sus barcos de transporte).

Así mismo, una expedición de los ingleses realizada un año más tarde fracasó igualmente. La Contraarmada fue un desastre tanto o más grande que el que había sido la Armada Invencible apenas un año antes, pero curiosamente poco se habla de ella en la historiografía popular.

Sin embargo, el fracaso de la Armada Invencible sí representó quizás la última posibilidad real por parte de España de limitar la influencia inglesa y evitar su transición completa al anglicanismo. Tras este desastre Inglaterra ratificó su independencia, logró mantenerse como un importante poder regional y siguió apoyando a los rebeldes en los Países Bajos, que próximamente se independizarían definitivamente de España.

Y con el paso del tiempo Inglaterra crecería para convertirse en la mayor potencia europea de la historia. Pero eso ya es otro cuento.

Fuentes:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Armada_Invencible
  2. https://www.armadainvencible.org/la-armada-invencible/

Imágenes: 1: nationalgeographic.com.es, 2: wikipedia.org, 3: exprimehistorias.wordpress.com