Leyendas de Grecia: la historia de amor de Psique y Eros

El amor en la Antigua Grecia

Esta es una de las pocas historias de amor rescatables que nos trae el mundo griego: acá no hay acosadores, mujeres violadas, sacrificios, transformaciones, desmembramientos u ofrendas a dioses marítimos. En esta leyenda sí podemos apreciar un poco de amor y como toda buena historia de amor hay conflictos, perdón y finalmente felicidad: esta es la historia de Psique y Eros.

Un rey en Anatolia tenía tres hijas, cada una de ellas preciosa, pero la menor sin lugar a dudas la más hermosa de todas. Como sabrán, en cualquier drama griego ser bello no es sinónimo de felicidad o  que el amor de tu vida tocará la puerta para pedir tú mano. El nombre de aquella chica era Psique, y muchos hombres se habían enamorado de ella, pero su belleza era tan indescriptible que la hacía parecer como una diosa: más de uno creyó que era la reencarnación de Afrodita.

La pobre chica se estaba llenando de frustración, pues muchos la adoraban pero pocos se atrevían hablarle. Le mandaban más tributos y regalos que a la propia diosa del amor, quien al saber que ya no la adoraban con el mismo fervor le pidió a su hijo, Eros, que lanzará una flecha a Psique para que ella se enamorará del hombre más feo y mala gente que hubiera por ahí.

Eros bajó a la tierra para obedecer a su madre, pero como podrán suponer el dios del amor se enamoró de la joven. Por su parte, los reyes de Anatolia estaban mal porque nadie quería casarse con Psique, así que desesperados le pidieron auxilio al oráculo, que predijo que Psique se casaría con un monstruo en la cima de una montaña.

Los padres ni muy cortos ni perezosos, abandonaron a su hija en una montaña y la chica entró en tristeza. La doncella lloró tanto que agotó sus fuerzas y al final se quedó dormida; mientras dormía, el viento Céfiro la transportó al palacio de Eros.

Ya en el palacio, Eros se le presentó en la oscuridad como su marido y le advirtió que no intentará de descubrir su rostro o si no la abandonaría. Así, pasaron los días y las noches los recién casados, amándose en la oscuridad. No obstante, la nostalgia le llegó a Psique y le pidió a su esposo que le dejará visitar a su familia.

La familia: la ruina de un matrimonio

Eros le otorgó el permiso con algo de molestia y le pidió al viento Céfiro que la volviera a transportar a la montaña de donde la había traído. La chica muy emocionada fue a su hogar, llevando consigo un montón de regalos y lujos, pero sus hermanas sintieron envidia de su fortuna y la atosigaron para que revelara la entidad de su marido. Finalmente la chica les dijo a sus hermanas, que jamás había visto el rostro de su cónyuge, quienes motivadas por los celos le propusieron un plan: que ella llevará una lámpara de aceite y que cuando tuviera oportunidad la encendiera.

Por la noche, finalmente en el palacio junto a su esposo, Psique aprovechó la oportunidad y encendió la lámpara para descubrir quién era su escurridizo marido y que sorpresa se dio, cuando miró lo guapo que era que su compañero. Tan anonadada estaba Psique, que una gota de aceite la lámpara cayó sobre el pecho Eros despertándolo.

El dios enfurecido, le gritó y se marchó, dejando sola a Psique. La joven desdichada por lo sucedido, después de vagar y vagar y ser rechazada por varias deidades fue a parar al castillo de su suegra, Afrodita, quien viendo su oportunidad para atormentar a la chica le puso varias pruebas.

Las pruebas del amor

La diosa le dio cuatro pruebas a Psique, la más difícil de las cules era bajar al Inframundo y pedirle un poco de su belleza a Perséfone. Psique guardaría esta belleza en una caja negra que Afrodita le dio, ya que la hermosura del inframundo es mortal al tacto humano.

Una misteriosa voz aconsejó a Psique qué era lo que debía hacer para llegar viva al Inframundo y no recurrir al suicidio, siguiendo las indicaciones Psique apaciguó a Cerbero con un pastel de cebada y pagó a Caronte un óbolo para que le llevase al Hades. En el camino, vio manos que salían del agua. Una voz le dijo que les tirase un pastel de cebada, pero ella rehusó.

Sin embargo, la curiosidad le pudo y la chica abrió la caja, pensando que si tomaba un poco de esa belleza Eros la amaría nuevamente. Para su sorpresa del interior brotó un vapor narcótico que sume en la amnesia a los muertos cuando llegan al Hades. Eros, que la había perdonado y seguido en secreto por su aventura, voló hasta su cuerpo y limpió el sueño de sus ojos.

El dios del amor les pidió permiso a Zeus y a Afrodita, para que le permitieran casarse con Psique. Los dioses le otorgaron la inmortalidad a Psique dándole a comer ambrosía: de la relación de Psique y Eros nació una hermosa niña llamada  Hedoné, cuyo nombre significa la personificación del placer sensual y el deleite.

Fuentes:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Psique_(mitolog%C3%ADa)

Imágenes: 1:

Leyendas de Grecia: la historia de amor de Psique y Eros

Bibliografía ►



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