Miguel Pablo: el mexicano que salvó al bisonte americano

Calaveras de Bisonte en las llanuras estadounidenses

Muerte en las Llanuras

Cuando los primeros europeos llegaron a América del Norte, se calcula que en las llanuras de este territorio pastaban entre treinta y setenta millones de bisontes.

Por un par de siglos la situación se mantendría estable, pues los europeos poco se aventuraban a las regiones del interior. Pero a partir de la Independencia de los Estados Unidos, y en particular a partir de aquello que llaman la “Conquista del Oeste”, la población de bisontes en el país comenzó a disminuir de manera dramática.

El asunto se debió tanto a la caza excesiva como a la destrucción de las praderas, con algo de influencia de enfermedades contagiadas desde el ganado doméstico introducido. En esencia, el bisonte ofrecía carne de buena calidad a un precio irrisorio, ideal para alimentar  los trabajadores que se encontraban en aquellos momentos en la frontera realizando, por ejemplo, construcciones en el ferrocarril. Pero incluso los mataban por diversión, pues se encontró que eran claves para la supervivencia de las tribus indígenas enemigas de Estados Unidos, y que acabarlos servía para doblegar estas tribus a las intenciones estadounidenses.

Y por esta razón, el número de bisontes pasó de varias decenas de millones hacia 1800 a apenas 541 en 1886.

Miguel Pablo

En este periodo la inminencia de la desaparición del bisonte ya había hecho sonar todas las alarmas en la sociedad estadounidense. Varias personas habían pedido al gobierno que comenzara a proteger la especie, pero en este periodo la solicitud no fue tomada con mucha seriedad.

Fue en aquel contexto que Miguel Pablo, mexicano que vivía en Estados Unidos, recibió una considerable suma de dinero, no está claro si como herencia o como pago por sus servicios, y la usó para comprar una de las últimas manadas de bisontes. Junto con su compañero Charles Allard compró una gran parcela de tierra y soltó allí sus 13 animales, lanzando la advertencia de que mataría a cualquiera que se atreviese a dispararles.

Y con esto, y algunas compras más aquí y allá, consiguió incrementar el tamaño de su manada hasta superar los 800 animales. No se sabe si en un principio lo motivaba la posibilidad de salvar el animal, pero lo cierto es que para 1906 el mexicano comenzó a pensar en sacarle algo de ingresos a su peculiar inversión.

Canadá                                         

En este periodo Canadá se encontraba bastante afectado por la pérdida de este animal. Si bien el bisonte ya estaba protegido en su territorio los animales generalmente morían al cruzar la frontera con Estados Unidos y no retornaban jamás a sus pasturas del norte.

Y con ánimos de reconstruir sus manadas, el gobierno canadiense le ofreció a Miguel 250 dólares por cabeza de bisonte puesta en aquel país. Los 800 animales del mexicano eran casi todo lo que quedaba en Estados Unidos, y Miguel no tenía ningún problema en enviarlos todos a Canadá. Tras muchos sufrimientos y luchas porque los animales eran difíciles de transportar, el hombre consiguió que 679 animales llegasen a tierras canadienses, dejando apenas 109 en Estados Unidos.

Estados Unidos

Y fue aquí cuando, por fin, los estadounidenses despertaron y decidieron comprarle los animales restantes y crear una reserva propia. Estos animales, más un puñado que habían sobrevivido en otros lugares (como por ejemplo los 23 de Yellowstone) se convertirían en los padres del medio millón de bisontes que actualmente ronda las planicies de América del Norte.

Y es perfectamente posible pensar que de no haber sido por la sagacidad e interés de un indígena mexicano, este animal podría haber desaparecido para siempre.

Fuentes:

  1. https://es.quora.com/C%C3%B3mo-se-salv%C3%B3-de-la-extinci%C3%B3n-al-bisonte-de-Estados-Unidos
  2. https://allaboutbison.com/bison-in-history/michel-pablo/

Imágenes: 1: naukas.com, 2: allaboutbison.com

Miguel Pablo: el mexicano que salvó al bisonte americano

Bibliografía ►



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