El Unabomber: historia de la más larga y costosa investigación del FBI

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El Unabomber luego de su captura

La primera bomba

El 25 de mayo de 1978 el Profesor de ingeniería de materiales de la Universidad del Noroccidente de los Estados Unidos  Buckley Crist recibió un anuncio en el que se indicaba que se había devuelto un paquete no entregado que él había enviado previamente.

El Profesor sospechó inmediato, pues no había enviado ningún paquete recientemente. Advirtió a las autoridades de campus que no confiaba en dicho paquete y uno de los oficiales decidió abrirlo para revisarlo. Pero al abrirlo ocurrió una explosión y el oficial resultó bastante lesionado en su mano izquierda.

El paquete era una rudimentaria bomba que se activaba al abrirse y cuyo objetivo evidentemente era el Profesor Crist. La bomba incluía pólvora y un mecanismo de ignición casero, estaba hecha de madera y no tenía mayores pistas que pudieran indicar quien había sido el responsable de su realización.

Unabomber

A la bomba dirigida al Profesor Crist siguieron otras enviadas contra varias aerolíneas y sus representantes. Sin embargo, el momento crítico llegaría cuando una bomba fallase al interior de un vuelo de American Airlines entre Chicago y Washington D.C. El mecanismo de ignición no funcionó y en lugar de estallar la bomba simplemente lanzó un montón de humo que obligó al vuelo a aterrizar de emergencia…

…pero las autoridades, una vez evaluaron el dispositivo, concluyeron que de haber funcionado habría destruido el avión por completo.

A partir de este momento las autoridades se convencieron de que se trataba de un peligro real, y en vista de que atentar contra un vuelo es un crimen federal se vio envuelto en la investigación el Buró Federal de Investigaciones, mejor conocido como FBI. Debido a que sus objetivos habían sido principalmente universidades y aerolíneas, el nombre asignado a la investigación fue UNABOMB (“University and Airline Bomber”), por lo que en los medios estadounidenses vino a ser conocido como el Unabomber.

Nuevas explosiones

Cada una de las bombas estaba cuidadosamente manufacturada, no tenía huellas digitales ni rastros de cabello que permitieran encontrar a la persona y habían sido enviadas de manera anónima con estampas que se pueden comprar en cualquier tienda del país. Peor aún, estaban hechas principalmente de madera y era imposible rastrear este material a un área de menos de unos cuantos miles de kilómetros cuadrados.

Las autoridades a veces eran capaces de dar con uno de los explosivos antes de que detonara. Sin embargo, en el transcurso de los años 80’s muchas de sus bombas lograron a llegar a sus destinos, que aún eran principalmente profesores universitarios y representantes de las aerolíneas. En el año 1985 ocurrió la primera muerte: Hugh Scrutton, dueño de una tienda de computadoras, abrió una de sus bombas y falleció producto de la explosión. Para este año ya había habido heridos serios en los atentados, pero hasta el momento ninguno había muerto.

El 20 de febrero de 1987 estalló la que muchos creyeron que sería la última bomba. Los años por venir el Unabomber permaneció en silencio y sin realizar ninguno de sus atentados. Sin embargo, el 22 de enero de 1993, tras un descanso de seis años, el Profesor de Computación en la Universidad de Yale David Gelernter recibió una bomba y poco después su hermano, genetista comportamental, recibió una llamada personal en la que le advertían que él sería el siguiente.

La cabina del Unabomber, donde vivía aislado del mundo

Dos asesinatos                                                                                                      

Posteriormente vendrían los dos atentados más exitosos del Unabomber, y los que lo devolverían a la primera plana de los medios estadounidenses.

El primero, que terminaría con la muerte del ejecutivo Thomas J. Mosser, ocurrió el 10 de diciembre de 1994. De acuerdo con una carta que el Unabomber envió al periódico New York Times, la razón del atentado se debía a que Mosser había trabajado con su empresa para limpiar la imagen de Exxon Mobile luego del incidente Exxon-Valdez.

El segundo ocurrió el 24 de abril de 1995 cuando el representante de la industria maderera estadounidense Gilbert Brent Murray abrió una carta bomba y murió. En este caso no hubo una explicación tan detallada de sus acciones por parte del Unabomber.

La Sociedad Industrial y su Futuro

En 1995 las autoridades estadounidenses recibieron una carta del Unabomber. En ella se indicaba que se publicaba en un medio importante el ensayo realizado por ese terrorista él “desistiría de sus actos terroristas”.

Tras un considerable debate, las autoridades consideraron que lo más prudente era cumplir sus deseos y el 19 de septiembre de aquel año el New York Times y el Washington Post publicaron dicho ensayo. El escrito de 35.000 palabras se llamaba “la Sociedad Industrial y su Futuro” y hablaba de la imposibilidad de nuestra sociedad para resistir los impactos de los crecientes avances tecnológicos. Para el Unabomber la única solución posible radicaba en la destrucción súbita de todo el aparato industrial, y por ello escogía sus blancos entre los miembros de dicho aparato.

Publicación del Manifiesto en el Washington Post

David Kaczynski

David Kaczynski era un ciudadano como cualquier otro que tenía un hermano ermitaño conocido por vivir en el bosque. A pesar de pasa relativamente poco tiempo con él, David lo tenía en alto aprecio e incluso había pensado en seguir su vida de asceta alguna vez en el pasado, sin embargo, había eventualmente decidido tener una vida ordinaria y se encontraba casado cuando se publicó el manifiesto.

Su esposa lleva algún tiempo diciéndole que su hermano, Ted Kaczynski, podría ser el terrorista del que hablaba en los medios, pero para David eso era imposible. Sin embargo, en el momento en que leyó el manifiesto publicado por el Unabomber de inmediato notó las semejanzas con antiguas cartas y escritos de su hermano y decidió contratar un investigador privado para ver qué estaba haciendo.

La captura

Fue este investigador quien le recomendó a David que acudiera al FBI, pues estaba claro que había una semejanza muy grande entre antiguos ensayos de Ted y el manifiesto publicado unas semanas atrás. En resumen, gracias a la información por él brindada las autoridades lograron encontrar al Unabomber, y aun cuando le fue prometido que no se revelaría la identidad del delator, un par de años después su nombre se filtró a la prensa y todo el mundo supo que él había sido quien permitió la captura de su hermano.

Una fotografía desde otro ángulo de la cabaña. Parte importante de la dificultad para hallar a este terrorista fue su vida de ermitaño por fuera de la sociedad.

En la actualidad, Ted Kaczynski permanece en la cárcel condenado a cadena perpetua sin posibilidad de apelación. Su caso ha sido uno de los más largos y difíciles para las autoridades de Estados Unidos por su voluntad de permanecer aislado y su inteligencia a la hora de cometer sus atentados.

Fuentes:

  1. https://www.history.com/news/unabomber-letter-bombs-investigation-arrest
  2. https://en.wikipedia.org/wiki/Ted_Kaczynski#Later_bombings

Imágenes: 1: thenational.ae, 2 y 3: indybay.org, 4: billingsgazette.com

El Unabomber: historia de la más larga y costosa investigación del FBI

Bibliografía ►

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