Plantas de los dioses: La ayahuasca

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Desde hace algunos años, una poderosa planta originaria del Amazonas, utilizada por los chamanes de las tribus que allí habitan desde tiempos milenarios, ha empezado a cobrar bastante eco en el mundo entero. Se trata de la ayahuasca, o también llamado el yagé, una de las plantas de los dioses. Veamos:

La enredadera del alma

Entre los brebajes sagrados existe en el Amazonas uno para liberar el alma del cuerpo. Se llama Ayahuasca, que en quechua, la lengua de los incas, quiere decir “soga del ahorcado o la enredadera del alma”.

Además es una planta utilizada desde siglos por los grupos nativos para acercarse a los dioses. Este brebaje tiene componentes sagrados que veremos más adelante. Su fin último: llevar al poseedor del brebaje a un “reino maravilloso, un lugar donde está en permanente comunicación con sus antepasados.

Es utilizada tanto en rituales sacros por las comunidades del norte de Sudamérica, como por brujos profanos que buscan acercarse a los fantasmas para percibir los designios de ellos. Se cree que los componentes tienen sustancias divinas que otorgan poderes.

Su elaboración

Entender muy bien cómo se elabora la ayahuasca es uno de los trabajos más difíciles que un antropólogo puede realizar en la actualidad. Debemos partir de que los nativos tienen diferentes nombres para las plantas, que en su mayor parte son lianas de los árboles selváticos.

Muchos otros nombres para la planta en edades determinadas, otros nombres cuando son de un lugar específico, otros para el tipo de humedad, tipo de suelo, etc. Son estos grupos nativos altos conocedores del saber botánico e identifican a la perfección la toxicidad de cada planta.

Los grupos amazónicos como los uitotos o los ticunas, reparan en que existen diversas variedades de la bebida sagrada. La ayahuasca no siempre es la misma, pues debe obedecer a un estado específico del que la consume, por ende varían las plantas que contiene el brebaje.

Las dos plantas principales son dos especies del genero malpigáceo Banisteriopsis, llamadas caapi y inebrians. Estas lianas son cultivadas con el ánimo de tenerlas a la mano, pues la bebida sagrada hace parte fundamental del grupo indígena que la consume.

Cualquiera podría pensar que el consumo de esta planta obedece a la necesidad de algunas personas de “drogarse” por recreación, pero la verdad es más profunda, las personas que la consumen buscan conocerse, limpiar su alma y acercarse al mundo desde otro foco.

Muchos forasteros de diversos países, incluso de los países andinos (Colombia, Perú y Ecuador) han bebido la ayahuasca en busca de recreación y esto les ha ocasionado la muerte. La bebida tiene que tomarse con seriedad y en búsqueda de limpiar el alma.

Entre las plantas que buscan aumentar el poder divino está el tabaco, la opocinácea Malauetia tamaquarina, la toé negra, la marantácea, plantas de la familia del muérdago, plantas del género Cyperus, algunos helechos y otras del género Clusia.

Sus efectos psicodélicos

Los ticunas del Vaupés colombiano distinguen seis diferentes tipos de ayahuasca. Aunque es imposible hasta ahora para los occidentales reconocer las diferencias botánicas, conocemos los nombres y sus efectos.

La bebida más fuerte es Kahiriama: genera alucinaciones auditivas y anuncia eventos futuros. Es muy usada por los caciques tribales y si la usa cualquier miembro que no esté preparado, puede morir.

Méné-ka-hi-má es el segundo tipo. Aunque no es tan fuerte ella produce visiones, sus efectos son visuales y ya no auditivos. Puede generar visiones de grandes serpientes verdes. También puede ser mortal para el explorador inexperto.

La tercera es suána-kahi-má (kahi del jaguar rojo) ella produce visiones en rojo y combinada con otras plantas produce que los monos griten fuerte y uno los escuche en una revelación de la selva ante el consumidor de la ayahuasca. Los demás tipos son derivaciones de esta.

El yajé es una de las especies aplicada a la bebida con el ánimo de volverla más alucinógena. Ella se hierve junto con las otras plantas por varias horas y se toma en pequeñas dosis. Su sabor es amargo y denso.

La nausea, el vómito y el vértigo acompañan la experiencia de la bebida. Produce además estados agresivos y eufóricos donde grandes serpientes pasan alrededor del consumidor de la droga y agudos jaguares que se lanzan en la alucinación.

Dicen los indígenas que esto es con el ánimo de mostrar el lugar que ocupa el individuo en la naturaleza. Ellos toda su vida toman la ayahuasca hasta el punto en que pueden ver a los dioses y a los primeros hombres. Terminan entendiendo el lugar que ocupan en el Universo, según refieren.

La ayahuasca en Perú

Los indígenas peruanos tienen otros usos para la ayahuasca. El enfoque medicinal es el que prima. Aquí el chamán hace voces agudas pronosticando la llegada de grandes fuerzas positivas que dirán la enfermedad del consumidor.

En los grupos cohibo y shipibo, el chamán hace un largo viaje fuera de su cuerpo en una canoa tripulada por demonios en busca de las almas perdidas o robadas. La ceremonia es acompañada con danzas y grandes cánticos que acercan al enfermo a su alma y así lo sanan.

Muchas otras sagradas creencias están allegadas al consumo de la ayahuasca. La bebida que tiene altos niveles de triptaminas (DMT) genera alucinaciones sexuales junto con la harmina del caapi y el inebrians.

Debe ser muy responsable el consumo de dicha planta, pues sus efectos son maravillosos y al mismo tiempo crueles. La mejor representación contemporánea de lo que es la ayahuasca esta en la película colombiana “El abrazo de la serpiente”, ella revela algunos de los misterios descubiertos de las plantas de los dioses.

Fuentes:

  1. https://www.vice.com/es_mx/article/pp5dxg/ayahuasca-popularizacion-de-una-cosmogonia-amazonica
  2. https://www.psicoactiva.com/blog/la-ayahuasca-yage-droga-medicina/

Imágenes: 1: psicoactiva.com, 2: vice.com, 3: etermagazine.com

Plantas de los dioses: La ayahuasca

Bibliografía ►

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