El Pensante

¿Qué es la delegación de autoridad?

Dentro del campo administrativo, se entiende como Delegación de Autoridad al mecanismo por medio del cual un superior cede un poco de su poder y responsabilidad a alguno o algunos de sus subordinados, con el fin de poder compartir tareas, y dedicarse a temas de mayor urgencia o especialización.

Imagen 1. ¿Qué es la delegación de autoridad?

Tipos de Delegación de Autoridad

No obstante, se distinguen entre dos tipos de Delegación de Autoridad, las cuales se diferenciarán entre sí, según sean tareas específicas o totales, aquellas que el directivo transfiera a la persona que haya escogido dentro de su equipo de trabajo o que haya traído desde fuera de la empresa. En este sentido, se pueden entender entonces las siguientes formas de Delegación:

  •  Total: ocurre cuando un directivo escoge a una persona para transferirle plenamente la jurisdicción que tiene sobre un departamento o empresa, a fin de que en su nombre, siga tomando decisiones, llevando a cabo procesos y velando por el cumplimiento de las metas establecidas. De esta forma, el Directivo escoge a esta persona para que lo represente plena y totalmente.
  • Tareas específicas: así mismo puede ocurrir que la Delegación de Autoridad se dé de una forma un poco más parcial, y en lugar de albergar plenamente las funciones y alcances del directivo, se refiera simplemente a tareas específicas. No obstante, aun cuando esta Delegación sea limitada al responder a una tarea en concreto, implica necesariamente que el Directivo le confiera a la persona escogida plena autoridad y libertad, para asumirla y ejecutarla.

Características, Delegación de Autoridad

Así mismo, sea una Delegación de Autoridad total o para tareas específicas, este mecanismo administrativo se distingue por rasgos específicos, entre los cuales se distinguen:

  • Aun cuando el Directivo pose sus atribuciones y misiones –total o parcialmente- en otra persona, él sigue siendo el responsable de los resultados que se generen de las funciones del escogido, puesto que a pesar de que delegue a otra persona, sigue siendo el Directivo la cabeza visible de la operación o la empresa.
  • Igualmente, en lo que corresponde a la persona o personas que han sido escogidas para delegarles funciones específicas o incluso plenas, por más libertad y autoridad que les hayan sido conferidas, siempre y en todo momento deben tener presente la responsabilidad y obligación de rendir información y cuentas al Directivo que las ha delegado, bien de forma periódica, bien si éste lo requiere en cualquier momento del ejercicio de Delegación.

De esta forma, tomando en cuenta estos dos rasgos o requisitos de la Delegación, se puede concluir cómo este proceso administrativo, a pesar de implicar que el Directivo confiere parte de su autoridad y libertad para actuar dentro del proceso, en ningún caso la Delegación de Autoridad implica el desentenderse de la gestión, siendo por el contrario responsable de éste en todo momento. Así mismo, la persona escogida no desplaza al Directivo, sino que siempre y bajo cualquier circunstancia se debe a él, y es a él a quien debe entregar informes o consultar cualquier suceso.

Ventajas y desventajas

No obstante, por mucho que el Directivo entienda la importancia de delegar y trabajar en equipo, no siempre es fácil tomar la decisión de colocar sobre los hombros de otro las responsabilidades propias, mucho más cuando las consecuencias, aun orquestadas por otros le afectarán directamente. Sin embargo, es necesario analizar cuáles son las ventajas y desventajas de este proceso específico, a fin de entender que la Delegación –antes que traer inconvenientes- puede ser el mecanismo necesario para potenciar la productividad de una empresa, al tiempo en que se estimula al máximo las capacidades del grupo humano que se ha escogido. De esta forma, se puede decir entonces que los pro y los contra de la Delegación de Autoridad son los siguientes:

Ventajas

Dentro de las ventajas más importantes del proceso de Delegación de Autoridad, se encuentran aquellas que señalan directamente a los aspectos laborales y personales que se ven fortalecidos, tanto en el Directivo como en los empleados, entre ellos destacan los siguientes:

  • En primer lugar, la Delegación de Autoridad se traduce en un ahorro de tiempo, lo cual por supuesto tiene también implicaciones en el desarrollo eficiente y eficaz de la gestión.
  • Así mismo, este mecanismo puede manifestarse en la liberación, por parte del Directivo, de presiones, puesto que al delegar en otros funciones administrativas, puede encontrarse mucho más libre para asumir la dirección de otras áreas de la empresa.
  • En este sentido, al tener mucho más tiempo y menos cargas, el Directivo puede ejercer funciones mucho más gerenciales, orientadas a la toma de decisiones en torno a la inversión o crecimiento de la empresa, por lo que se puede decir también que la Delegación de Autoridad, a la larga implica también el fortalecimiento de capacidades gerenciales por parte del Directivo.
  • Por otro lado, el empleado o empleados escogidos también se ven beneficiados por este mecanismo, puesto que en la medida en que sienten que han sido escogidos para depositar en ellos parte de la autoridad del superior, deberían sentirse comprometidos y estimulados. Por consiguiente, se puede deducir que la Delegación de Autoridad es un proceso que incentiva la Participación y la Motivación en el grupo humano de una empresa o departamento.

Desventajas

Sin embargo, no todo es color de rosas en el ámbito de la Delegación de Autoridad, proceso que puede traer consecuencias no tan deseadas si no se hace de forma adecuada, puesto que para que este mecanismo rinda sus frutos, se necesita ante todo de un buen Gerente, el cual no sólo sea responsable en todo momento de su gestión, sino que sepa escoger a las personas en las que delegará sus tareas, así como que sea lo suficientemente seguro para entender que la Delegación no implica pérdida de autoridad, ni debilidad como Gerente. De esta forma, algunas de las Desventajas de este mecanismo administrativo serían las siguientes:

  • Una de las primeras desventajas que suele encontrarse en un proceso de Delegación de Autoridad mal dirigido, es precisamente el que ocurre cuando el que Delega es un Directivo autoritario sin capacidad para delegar, por lo que aun cuando confiera a otros sus responsabilidades no se sentirá cómodo e intervendrá en cada proceso, no dejando que el delegado actúe realmente con libertad y autoridad.
  • Así mismo, puede ocurrir que la Delegación sea innecesaria o por simple comodidad de parte del Directivo. De esta forma, éste delegaría en algunos empleados parte de sus funciones, sin ejercer otras de tipo gerencial, lo cual no representaría ningún beneficio para la Empresa.
  • Igualmente, un proceso de Delegación de Autoridad mal orientado, puede llevar a la elección errónea de las personas sobre las cuales el directivo delegará sus funciones –total o parcialmente. Esto es una de las peores situaciones, puesto que puede implicar pérdidas importantes para el Empresa, así como el fracaso del Directivo, puesto que por ser un proceso de Delegación de Autoridad es él el único y último responsable del destino de su gestión.

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