El Pensante

Ramas del Capitalismo

Se conoce con el nombre de Capitalismo a un sistema económico basado en la tenencia y administración de los medios de producción de bienes y servicios en manos privadas, las cuales pueden accionar de forma independiente, dictando las leyes por las cuales se regirá dicha producción, así como la comercialización de sus productos en los mercados.

Imagen 1. Ramas del Capitalismo

Libre mercado

De esta forma, la subsistencia de las empresas de producción capitalistas depende exclusivamente de los ingresos que se obtienen del mercado al que son sometidos sus productos y servicios, en donde estas compañías buscan además obtener la máxima ganancia con la mínima inversión de recursos. Sin embargo, se supone que este espacio de comercio, llamado Libre Mercado, por el Capitalismo, funciona de forma armónica e ideal para los intereses del sistema, siendo manejado por una “mano invisible” que se encarga de distribuir la riqueza, ordenar las leyes de la oferta y la demanda, los precios en los que se comercializan los productos, los márgenes de ganancia, así como las formas de relación entre empresas-productos-consumidores.

Etimología del término

En referencia al origen etimológico del término “Capitalismo”, las distintas fuentes económicas han recalcado que éste se origina directamente del vocablo “Capital”, el cual es usado a partir de 1848, año en que es acuñado por el filósofo ruso Karl Marx, para señalar la acumulación de medios de producción y dinero en manos privadas. Al menos doce años después, en 1860, el término Capitalismo comienza a ser utilizado directamente para referirse a una corriente económica como tal, caracterizada por la posesión privada de medios financieros y de producción, los cuales se encuentran insertos dentro de un libre mercado de intercambio.

Ramas del Capitalismo

Sin embargo, con la aplicación de este orden económico en los distintos territorios, el Capitalismo fue derivando a una serie de distintas ramas y visiones, que difieren entre sí, por tener formas distintas de entender los modos de relación que se establecen entre obreros y patrones, medios de producción y Estado, medios de producción y Sociedad, medios de producción y libre mercado, libre mercado y patrones de consumo, entre otras de las múltiples relaciones que se establecen dentro del metabolismo del Capital, es decir, dentro de las dinámicas de relación e intercambio propias del sistema capitalista.

No obstante, pese a estas diferencias, las distintas visiones económicas que defienden su pertenencia a una visión capitalista, enarbolan las banderas de la propiedad privada de los medios de producción, así como la producción de bienes y servicios para beneficio propio del productor,  cuyo principal estímulo es la obtención de la máxima ganancia después de ofertar sus mercancías dentro de un mercado de intercambio. En este sentido, resulta pertinente entonces señalar algunas de estas ramas que se han formado dentro del modelo económico del Capitalismo, a continuación algunas de ellas:

Mercantilismo

Llamada también Proteccionismo constituye una de las ramas más antiguas del Capitalismo, cuyo origen es señalado por algunos historiadores en el remoto siglo XVI, es decir, unos cuatrocientos años antes de que Karl Marx estipulara el concepto de capital. De acuerdo a lo que indican las distintas fuentes económicas, las bases del Mercantilismo apuntan a los esfuerzos que realiza el Estado imperialista para impulsar y establecer empresas nacionales en el extranjero, basándose en la idea de que la riqueza de una nación está basada en su capacidad de hacer que la exportación de sus productos sea mucho mayor al número de importaciones que esta realiza.

Capitalismo de libre mercado

Por su parte, esta rama del Capitalismo centra su funcionamiento totalmente en la teoría de la mano invisible que maneja y controla el Mercado. De esta forma, el Capitalismo de libre mercado pretende que la producción de sus bienes de consumo y las leyes de intercambio y comercialización de estos sean actividades que se rijan por las leyes propias de la oferta y la demanda, mecanismos que tienen el Mercado para autorregularse, sin que ningún factor externo pueda intervenir. En este sentido, el Capitalismo de libre mercado es enfático en que ni siquiera el Estado de la nación en donde se ejerza este modelo económico puede participar en la legislación de normas y procedimientos, y mucho menos como órgano vigilante, siendo su única función la de velar y proteger los medios de producción que se encuentren en manos privadas.

Economía social de mercado

Aun cuando esta rama del Capitalismo persiste en la propiedad privada de los medios de producción de bienes y servicios, así como sus formas de comercialización a través de las dinámicas establecidas por la oferta y la demanda, concibe la participación del Estado de la nación en donde se realiza de un modo diferente, pues además del rol de protector sobre la propiedad privada y de la participación mínima y limitada dentro de las leyes por las cuales se rige la Economía de dicha nación, el Estado entra a servir como un garante de la seguridad social de los miembros de la clase obrera, creando mecanismos de seguridad social, leyes sobre materia laboral en pro de los derechos del trabajador, así como mecanismos que puedan atenuar el fenómeno social del desempleo. No obstante, todos estos planes diseñados por el Estado, se colocan en práctica a través de negociaciones colectivas, en donde participan los patronos y la clase obrera, sin que las decisiones tomadas en ella perjudiquen en manera alguna el metabolismo propio del capital ni la propiedad privada.

Capitalismo corporativo

Dentro del Capitalismo, van surgiendo distintas empresas privadas, que compiten por conquistar un espacio dentro del mercado de intercambio, puesto que los recursos obtenidos en éste son los que finalmente garantizan su subsistencia. Sin embargo, esta competencia no siempre se da entre iguales, es decir, que por lo general no todas las empresas que producen un bien o servicio específico cuenta con iguales dimensiones de capital, bienes inmuebles, mano de obra o alcances de distribución, por lo que se pueden encontrar para un mismo producto grandes empresas, medianas y pequeñas, siendo estas dos últimas las que más esfuerzo necesitarían para competir e imponerse ante los grandes medios de producción privados. No obstante, las dificultades existentes, surge para desgracia de las medianas y pequeñas empresas, el llamado Capitalismo Corporativo, sistema que plantea la utilización del Estado, por parte de los grandes capitalistas, a fin de que éste genere leyes que beneficien la instauración de monopolios, dentro de la economía de una nación, de los medios de producción más dominantes, valiéndose de estrategias como la creación de leyes que van aniquilando la oportunidad de competencia de sus similares, así como la entrega de subsidios y otros beneficios a las corporaciones de mayor renombre e importancia.

Otras formas de Capitalismo

Así mismo, según reportan algunas fuentes económicas algunos autores como los canadienses Randall K. Morck y Lloyd Steier han estipulado que durante las primeras décadas del siglo XXI se han venido estableciendo cuatro formas principales de Capitalismo, las cuales pueden ser descritas brevemente de la siguiente forma:

  • Capitalismo de accionistas: dentro de este sistema, los medios de producción pertenecen a manos privadas, aun cuando las acciones de las compañías –consideradas como propiedad privada intangible- son sometidas también a un mercado de intercambio, siendo adquiridas posteriormente por consumidores privados. Sin embargo, estos últimos sólo son poseedores de las múltiples acciones de la empresa, sin que tengan injerencia sobre las decisiones de la compañía, las cuales siguen estando en poder de su junta directiva y propietarios.
  • Capitalismo familiar: es cuanto a este tipo o rama del Capitalismo, los autores citados señalan que es una de las formas más extendidas de capitalismo, basándose principalmente en la concentración de los medios de producción de bienes y servicios en las manos privadas de las familias más poderosas de una nación, e incluso del mundo.
  • Capitalismo bancario: así mismo, existe un tipo de Capitalismo en donde los consumidores terminan por depositar su dinero en el banco, entidad que aprovecha esta situación para invertir en el mercado de acciones. De esta forma, los bancos se erigirían como los grupos económicos más poderosos, pues tomarían el lugar de los accionistas, así como el de las familias con mayor acumulación de capital.
  • Capitalismo de Estado: finalmente, Randall K. Morck y Lloyd Steier distinguen un tipo de Capitalismo en donde el Estado se erige como máximo tenedor del capital, el cual adquiere a través del pago de impuestos, invirtiéndolo en medios de producción de bienes y servicios, los cuales se encuentran bajo el control del Estado, beneficiándose con un sistema fiscal complaciente para cada caso.

Como conclusión, añaden estos autores, ningún país en el mundo cuenta en su Economía con la aplicación de una sola rama del Capitalismo, sino que por el contrario, cada nación cuenta con un sistema mixto, compuesto por varias de estas ramas, en donde el factor común es básicamente la propiedad privada sobre los medios de producción y servicios, así como la dominación del mercado sobre el Estado de cada nación, el cual es signado al papel de mero protector de dichos bienes privados, sin que pueda intervenir en controles o leyes en materia económica, pues es la mano invisible que maneja el mercado, la cual se encargará de dictar las normas por las cuales se manejará el metabolismo del Capitalismo.

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