Biografía de Trota de Salerno

Otra mujer olvidada en el mundo de la medicina

La famosa Trota, Trocta o Trota di Ruggiero nació en Salerno, ciudad italiana de gran influencia europea y arábica, considerada uno de los centros de estudios médicos más importantes del siglo XI y XII. En este lugar, las personas tenían oportunidad de aprender, tanto hombres como mujeres y era acá donde las salernianas, mujeres que practicaban la medicina como curadora, forjaban su camino al mundo de la medicina en diversas especialidades.

Aunque se sabe que dificilmente las mujeres podían llegar a un cargo tan elevado como era ser médico y más en un mundo donde a la mujer no se le permitía saberes especializados fuera de la crianza y el gobierno del hogar, acá en Salerno, al sur de Nápoles, las mujeres podían especializarse en ginecología y obstetricia.

Existen varias hipótesis acerca de la vida de ella: se cree que se casó con Giovanni Plateario y habría tenido dos hijos, quienes se habrían convertido en médicos. Se ha indagado de que ella pertenecía a la noble familia de Norman de Ruggiero, famoso por haber donado parte de sus posesiones para la construcción de la Catedral de Salerno. Gracias a su familia, pudo acceder a mejores oportunidades para aprender e instruirse como médica aunque el apoyo de su marido le sirvió para no recaer en los comentarios machistas de la época.

La Universidad en la que ingresó era independiente de la iglesia, lo que permitía que árabes y judíos ingresaran al instituto enriqueciendo en el proceso, los conocimientos y cultura de Scola Medica Salernitana. La ubicación estratégica al sur de Nápoles, permitió fusionar datos greco-romanos con la tradición islámica y judía.

También sabemos que no fue la única mujer. Las alemanas Constanza y Calenda, la judía Rebeca Guarna y la musulmana Abella, eran compañeras y todas fueron el símbolo femenino de los saberes de la escuela. El arte de curar se enriqueció por la multidisciplinariedad que traían todas ellas.

Sus aportes y legado para las mujeres del mundo

Fue precisamente gracias a la ciudad en la que nació y a su gusto innato por aprender, por lo que Trota pudo destacarse como una de las pocas curadoras en dejar sus descubrimientos por escrito y ser una profesora que instaba a sus alumnos a observar a sus pacientes, antes de ir prescribir un tratamiento, algo básico en una investigación y un tratamiento médico.

Además, tuvo la posibilidad de no depender de los saberes religiosos que imponía la glosa bíblica y los supuestos teóricos propios de la dietética medieval. Es cierto que muchos de sus comentarios e investigaciones no podrían hoy en día ser usados por errores comunes de su época, pero la experticia le atrajo la posibilidad de tener un don innato para el arte de dar a luz.

También fue una de las pocas galenas de su época, que instaba a sus alumnos y pacientes a una higiene, dieta balanceada, ejercicio, entre otras actividades para liberar un poco el estrés. Sin embargo, su público objetivo fueron las mujeres. Como se podrán imaginar, los tratamientos médicos para las féminas brillaban por su ausencia, en especial en situaciones tan importantes y delicadas como el embarazo. Pero Trota cambiaría el rumbo de esta ausencia.

Gracias a todos sus estudios sobre el cuerpo de las damas, se podría considerar a Trota como la primera ginecóloga de la historia. Una base sólida de conocimientos y tratamientos, que se podían aplicar en cuanto a la fertilidad, el parto y la concepción, inclusive se atrevió a mencionar y argumentar que los hombres también podrían ser infértiles y que la responsabilidad recaía en las mujeres.

El conocimiento compartido de la infertilidad también llevó a entender que los hijos heredaban razgos de ambos progéneres y así pudo llegar a evidenciar posibles características, entre ellas enfermedades que se repetían en las generaciones.

Desarrollo varios compilados de sus escritos e investigaciones publicando en su momento “Tratamientos para mujeres” y el Practica secundum Trotam. Pero su tratado «Trotula mayor», fue reconocido principalemente porque se siguió usando por los médicos europeos durante los siguientes cuatrocientos años. Es cierto que el por mucho tiempo se concebía que la obra fue anónima, pero durante el siglo XX se le dió el título de autora junto a sus otros libros.

Dolor durante el parto, un castigo de Dios

Ya se había ganado detractores al decir que los hombres también podían ser estériles, en aquellos tiempos existía un dogma de la iglesia, en la que se creía que el dolor durante el parto era un castigo más que merecido como consecuencia del pecado de Eva. Como lo mencionamos antes, durante el parto, Trota recomendaba administrar opiáceos a las mujeres para mitigar el dolor, algo que era castigado por las autoridades.

Ginecóloga y obstetricia, su conocimiento médico dio guía no sólo a sus colegas masculinos, sino a varias parteras durante la Europa del medioevo , y aunque parte de sus estudios serían considerados obsoletos al día de hoy, habrían otros de gran utilidad que sentaron bases de la medicina medieval como: “detalles de cómo manejar un parto difícil, guiar a las partera en cómo dar vuelta al infante mientras estaba en el útero, reparar heridas usando hilo de seda o usar opiáceos para contrarrestar el dolor del parto.”

Asimismo, Trota de Salerno trató otros padecimientos como hemorroides, pero lo más interesante fueron sus tratados de belleza, donde recomendaba desde cuidados de la piel para combatir las arrugas, cómo arreglarse el cabello y los labios, así como varias recetas de ejercicio para que el cuerpo no se resintiera con los años.

Para los dientes ella recomendaba una infusión de corteza de nogal que los dejaba blancos y sanos; ideó un lapiz labial realizado con miel, jugo de remolacha, calabaza y agua de rosas. Además, recabó la importancia de la salud al mantener el cuerpo limpio, algo no muy usual en la época donde bañarse casi llegaba a ser un pecado.

Era muy aficionada a los masajes, pues creía que el estrés cotidiano enfermaba a las personas, por ello recomendaba unos aceites especiales junto con una dieta balanceada. Todas estas recetas están en otro libro menos publicitado, pero de gran interés, llamado Trotura menor.

La vigencia de Trota hoy

Sus obras siguieron en vigencia e incluso con la llegada de la imprenta, sabemos que tuvieron publicación para 1554. Prácticamente hay incunables de sus textos. La llegada de la imprenta en el inicio del Renacimiento, hizo posible que se desplazaran varios de los mitos de la iglesia católica y los saberes individuales tuvieran mayor relevancia.

El homocentrismo sirvió en gran medida para el desarrollo de las ciencias. El rescate de textos antiguos normalmente se hacía considerando los de la civilización griega o romana, pero en la época de Trota hubo un fugaz desarrollo del pensamiento que también sirvió como base a las investigaciones de los curiosos científicos de dicho periodo histórico.

Al día de hoy, a Trota se le considera una prócer médica y la primera doctora de ginecología, pues antes no se había visto ningún interesado en temas tan íntimos y era más decente creer las persistencias y los prejuicios que proferían los ignorantes sacerdotes.

Varias obras mencionan a la médica. Aunque muchas no tienen aún traducción al español, sabemos que la médica Monica H. Green ha rescatado el saber en artículos y libros. Por mencionar dos, tenemos «Reconstructing the Oeuvre of Trota of Salerno (2007) y «The Trotula: A Medieval Compendium of Women’s Medicine (2001)

Fuentes:

  1. https://www.galenusrevista.com/?Trota-de-Salerno
  2. https://mujeresbacanas.com/trota-de-salerno-siglo-xi/
  3. https://blue-stocking.org.uk/2008/03/01/trota-di-ruggiero/

Imágenes: 1. galenusrevista 2. mujeresbacanas.com

Biografía de Trota de Salerno
Pócimas para sacar demonios En las iglesias católicas es muy usual escu...

Una fortaleza turística con cientos de apariciones fantasmales.   ...

Tradición Sabemos que cuando hablamos de “La Ley más Tonta” invaria...

Quizás lo más recomendable, antes de abordar una explicación sobre las ...

Bibliografía ►

El pensante.com (marzo 19, 2022). Biografía de Trota de Salerno. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://elpensante.com/biografia-de-trota-de-salerno/