Carros eléctricos están reduciendo la demanda de petróleo más rápido de lo esperado

Oro negro

Durante el siglo XX, el petróleo fue rey. Era un insumo crítico para las economías de todos los países, e incluso llevó a que muchos pueblos fueron a la guerra sólo por conseguir un poco de su tan necesitada energía. Japón, por ejemplo, entró en conflicto con los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial por la necesidad de mantener control sobre los pozos petroleros en Indonesia. Y cuando los países árabes decidieron embargar a occidente en la década de los 1970’s la economía de medio mundo literalmente se fue al piso.

Aún a principios del milenio el petróleo sigue siendo crítico, y una de las teorías de conspiración más populares de este siglo afirma que la guerra de Irak, o mejor, la invasión de Estados Unidos a Irak, ocurrió precisamente con la intención de apoderarse los pozos petroleros de aquel país.

Pero en cualquier caso, a finales de la década pasada una silenciosa revolución está en curso y cambiaría para siempre la historia de la producción petrolera: la extracción de crudos de esquisto, o fracking.

Fracking

Este mecanismo, inventado en Estados Unidos, consiste esencialmente en romper la roca por debajo del suelo para liberar petróleo y gas natural que de lo contrario habría permanecido enterrado en el suelo.

Si bien la tecnología parece tener serios costos ambientales, este país la adoptó de manera masiva y con ella consiguió aumentar de manera impresionante su producción de petróleo y gas natural, permitiéndole por primera vez en medio siglo a Estados Unidos comenzar a exportar petróleo. Esto llevó (junto con una reducción de la demanda en China) al desplome de los precios ocurrido en el año 2014.

Pero esto no es todo. Una revolución mucho más profunda que el fracking se perfila en el horizonte: la revolución de los carros eléctricos y las energías renovables.

Aquí es visible la caída de los precios del petróleo desde octubre

Los carros eléctricos

En el año 2008 la empresa japonesa Nissan sacó la venta su primer vehículo eléctrico: el Nissan Leaf. En este momento se demostró que un vehículo eléctrico era posible.

En el año 2010 la empresa estadounidense Tesla comenzó a la producción del eléctrico deportivo de lujo Tesla Roadster. Y así demostró que un eléctrico no sólo era posible, sino que podía competir en desempeño con un carro a gasolina.

Y si bien en este momento los carros eléctricos eran aún extremadamente costosos, su precio ha ido bajando año tras año, al punto que se espera que en menos de cinco años se alcance paridad con el segmento medio del mercado de vehículos a gasolina.

Y los efectos de esto ya están siendo visibles.

En actualidad, más de millón de vehículos eléctricos ruedan por las calles del mundo. Su crecimiento ha sido exponencial, por lo que esta cantidad podría aumentar significativamente en los años por venir. En el momento en el que se alcance paridad de precios la mayor parte de las empresas de transporte local optarían por la solución eléctrica, pues estos motores son mucho más eficientes y la electricidad mucho más barata que la gasolina.

Entretanto, más y más consumidores se suben a esta nueva modalidad de transporte y el número no hará sino aumentar. Se calcula que en unos 20 años alrededor de 30 millones de vehículos eléctricos rodaron por las calles del mundo… y es un estimado que año tras año se va incrementando.

En la actualidad, todos los vehículos eléctricos del mundo reducen el consumo de petróleo en unos 300.000 barriles diarios. No es tanto, es más o menos el equivalente al consumo de un país como Grecia… pero es mucho más del estimado realizado en 2016 (que era más o menos la mitad).

Y más importante aún: más carros eléctricos incrementaran estos números. Así mismo, debido que los carros eléctricos pueden cargarse en cualquier momento del día representan una solución al principal problema de las energías renovables: el hecho de que no producen cuando su electricidad se necesita. Pero con el desarrollo de las llamadas “redes inteligentes” es posible pensar en un carro eléctrico que se conecte con el parqueadero y se cargue inmediatamente en el momento en el que la generación solar o la fotovoltaica estén produciendo más. Debido a que estas energías están bajando de precio, esto también significaría que electricidad sería aún más barata para estos conductores.

Nada de esto augura un futuro brillante para el petróleo. Mientras su principal consumidor, el transporte terrestre, migra hacia otras fuentes de energía, la generación de electricidad también obtiene alternativas más económicas. Por supuesto, estamos aún muy lejos de tener aviones impulsados por algo que no sea combustible, pero el transporte marítimo también parece estar migrando hacia un futuro de grandes buques nucleares que tampoco requerirían petróleo para funcionar. Esto significa que los nichos del petróleo en el futuro serán cada vez menos.

Está por verse el impacto que esto tendrá en la economía, pero sí tenemos en cuenta que el petróleo es una de las principales causas de la actual problemática climática y que ha favorecido la expansión del islam radical en gran parte del Medio Oriente, es fácil suponer que un futuro con menos petróleo será más brillante para todos.

Fuentes:

  1. https://www.bloomberg.com/opinion/articles/2018-11-16/oil-demand-for-cars-and-transportation-is-already-falling?utm_source=quora&utm_medium=referral
  2. https://www.forbes.com/sites/markpmills/2018/11/19/saudi-arabia-and-the-future-of-oil-prices-look-to-what-robots-will-do-not-what-trump-tweets/#5b028ed77346

Imágenes: 1: fool.com, 2: nytimes.com, 3: dailynewsegypt.com

Carros eléctricos están reduciendo la demanda de petróleo más rápido de lo esperado
Source: Sociedad  
noviembre 22, 2018
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