El Pensante

Del origen de los prejuicios: el Experimento de la Cueva de los Ladrones

Ciencia - octubre 23, 2017

Imagen 1. Del origen de los prejuicios: el Experimento de la Cueva de los Ladrones

Experimentos sociales

Los experimentos sociales son un tema de estudio fascinante que puede, en ocasiones, llevar a conclusiones bastante perturbadoras. Hemos hablado aquí del Experimento de la Prisión de Stanford, así como de los experimentos del Doctor Asch y el del Doctor Milgram. Hoy nos referiremos a un caso un poco menos oscuro, pero igualmente interesante: el Experimento de la Cueva de los Ladrones.

Este experimento fue realizado por el psicólogo Muzafer Sherif, reconocido por sus aportes al campo de la psicología social. Esencialmente, Sherif buscaba entender por qué conceptos abstractos de identidad pueden generar conflictos entre grupos de personas por lo demás semejantes entre ellas.

Para hacerlo, Sherif ideó un sencillo experimento que involucró dos grupos de niños de 11 años. Fue llamado el Experimento de la Cueva de los Ladrones.

El Experimento

El experimento era bastante simple. Se construyeron dos grupos de jóvenes Boy Scouts, cada uno con 11 miembros, y se les indicó que debían realizar ciertas actividades en un área rural. Por supuesto, los jóvenes estaban bien entrenados en el manejo de recursos naturales y no presentaron problemas.

Tras varios días, ambos grupos se enteraron de la existencia del otro y comenzaron una serie de pruebas que ponían a competir a los dos equipos. Pese a que los muchachos no se conocían (y por lo tanto no había vínculos de amistad que les dieran sentido de pertenencia), pronto los dos grupos comenzaron a actuar de manera violenta, con insultos y peleas físicas que llevaron a que el investigador suspendiera la fase de competencias.

Imagen 2. Del origen de los prejuicios: el Experimento de la Cueva de los Ladrones

La buena noticia es que tras esto se realizaron actividades conjuntas y esto solucionó de manera casi permanente los conflictos. Cuando no estaban compitiendo, sino cooperando (en tareas que no podrían hacer por sí mismos) el conflicto cesó y comenzaron a socializar.

Conclusiones

Si bien hoy podría parecer un tanto superficial, este experimento se realizó en 1954, por lo que se trató de uno de los primeros esfuerzos para comprender el funcionamiento de la mente de los seres humanos en un contexto social. Los investigadores concluyeron que en cualquier circunstancia en que un colectivo se encuentre en una situación de suma cero (esto significa que si ellos ganan será a costa de otros y viceversa) es inevitable que surjan conflictos de algún tipo. Así mismo, cuando dos grupos, aún enemigos, se encuentran en necesidad de colaborar, es de esperarse que los conflictos se diriman.

Experimentos realizados posteriormente demostraron que aún en circunstancias en las que los grupos tenían claras divisiones (ejemplo, dos grupos con niños musulmanes y cristianos), la “conciencia de grupo” fue mucho más fuerte que cualquier otra noción de pertenencia y los conflictos aparecieron.

En la actualidad, el experimento de la cueva de los ladrones es visto como un aporte fundamental a la psicología social, uno que nos enseña que los humanos somos particularmente afines a unirnos ante un enemigo común y, por el contrario, dividirnos cuando no existe dicho enemigo (o en su defecto, una meta). Dicha meta en la actual Teoría del Conflicto Realista es bautizada como “meta superordinada”.

Así que ahí lo tienen. Si queremos paz, necesitaremos una “meta superordinada” de algún tipo que nos permita unirnos. Hasta entonces, seguiremos separados.

Fuentes:

  1. https://www.simplypsychology.org/robbers-cave.html
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Robber%27s_Cave
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/Muzafer_Sherif

Imágenes: 1: youtube.com, 2: integratedsociopsychology.net