El Cenote de Zací

Ubicado en la ciudad de Valladolid, México, es uno de los sitios más populares para bañarse en sus aguas cristalinas y refrescantes en las que se pueden encontrar una gran variedad de peces de color negro y sin ojos, llamados Lub. El cenote de Zací es un símbolo de la ciudad de Yucatán: un sitio lleno de historias y enigmas que guarda la leyenda de un amor trágico.

Flor blanca y rayo de sol

Había una joven llamada Sac-Nicte (flor blanca), nieta de una bruja (un dato que hay que tener en cuenta para más adelante). La mujer mayor amaba mucho a su nieta, pues ella reflejaba sus dos amores: la hija que había perdido durante el parto y Sac-Nicte, que había venido a éste mundo a darle alegría a su vida.

Resulta que la chica se encontraba enamorada del hijo del cacique del pueblo, Hul-Kin (rayo de sol). Tal como Romeo y Julieta, las familias de los jóvenes estaban en guerra lo cual impedía que la pareja pudiera estar unida. Entre ambos bandos se lanzaban acusaciones: maldiciones, ataques violentos y odio se veían en la disputa. Los clanes, se peleaban por el control de ‘Zací’, hoy Valladolid.

Los enamorados tenían que andar a hurtadillas, sin revelar a nadie lo que verdaderamente sentían, y sus salidas las realizaban en el cobijo de la noche. Finalmente, la chica quedó embarazada pero no hay secreto que pueda permanecer oculto mucho tiempo, fue así cuando el padre del joven se dio cuenta de la relación, decidió mandar a su hijo a otro pueblo para que contrajera nupcias con otra mujer.

Ya podrán imaginar la tristeza de Sac-Nicte al verse separada de la persona que amaba y fue aún más la tristeza de la abuela de la joven al ver como una guerra absurda le había arrebatado la alegría a su nieta que con el pasar de los días se estaba desvaneciendo en su melancolía. La anciana decidida conjuró un hechizo, que esperaba que surtiera efecto y ocasionara el retorno del joven Hul, mas lo sucedido terminó en un final agridulce.

Un hechizo que salió mal

Durante varias noches la mujer quemaba copal y pedía a los dioses su intervención, pidiendo la presencia de Hul-Kin para devolverle la alegría a Sac-Nicte. El tiempo pasó y la chica se enteró que la persona que amaba se casaría pronto, y fue así que una noche antes de la boda de Hul, Nicte se amarró una piedra en sus largos cabellos negros y se arrojó al cenote. En ese instante Hul sintió un fuerte dolor en el pecho y esa noche no durmió, partiendo durante el amanecer hacia Zací.

Cuando llegó a su hogar tuvo una fuerte discusión con su padre y luego se dirigió al cenote, donde encontró a la abuela de Nicte llorando y reclamándole por el suicidio de su nieta. El joven, preso del remordimiento por lo sucedido, terminó arrojándose junto con su amada, la mujer miró lo sucedido y clamó: Sac-Nicte, te he cumplido, he traído a Hul y está contigo para siempre.

Cada año como parte de los hechizos y maldiciones se ahoga un mancebo y a los tres días salen los cuerpos, pero jamás se han visto los despojos de Hul y Nicte.

Fuentes:

  1. https://www.mexicotravelclub.com/cenote-zaci-en-valladolid-yucatan

Imágenes: 1: masleyendas.com, 2: lapalabramaya.wordpress.com

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El Cenote de Zací

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