El fantasma de Catalina Howard

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La quinta esposa de Enrique VIII

Hoy vamos a hablar de la quinta esposa de Enrique VIII (monarca que referimos en el artículo Enrique VIII y la enfermedad), quien fue usada como ficha política por parte de su familia para salir de la miseria económica en la que se encontraban sumergidos. La muy joven consorte terminó envuelta en una serie de intrigas políticas que culminaron en su asesinato, siendo condenada a morir por ‘supuestamente’ haber cometido adulterio. Se trata de Catalina Howard

La adolescente Reina Consorte de Inglaterra

Quinientos años marcan una gran diferencia y hay que ponernos en el contexto de la época para tratar de entender lo sucedido con Howard. Ella era fue la sobrina del Duque de Norfolk y era hija de los aristócratas Joyce Culpeper y Lord Edmund Howard, además era prima segunda de Ana Bolena (la segunda esposa de Enrique VIII)

El matrimonio que tuvo con el monarca fue más por conveniencia que por amor, se rumoraba que la chica estaba enamorada de un primo lejano llamado Culpeper y que tampoco se casaría con un hombre como Enrique, quien había decapitado a su prima querida, es más la chica decía lo siguiente: “la que se case con el rey debe tener dos cabezas, una para conservarse viva y la otra para ser decapitada por él.”

Catalina no gozaba con las mismas ventajas académicas que poseían sus predecesoras, tampoco contó con el apoyo materno, pues su madre murió estando ella muy joven y fue lanzada en el mundo de la corte real sin la guía apropiada. Su padre se casó dos veces y tuvo varios vástagos, por lo cual la familia se vio llena de necesidades, y la muy joven Catalina tuvo que acudir a las buenas intenciones de sus familiares y vivir lejos de hogar.

La llegada a la corte

Thomas Howard, Duque de Norfolk, le dio la oportunidad a Catalina de trabajar como dama en la corte para la cuarta esposa de Enrique VIII, Ana de Cléveris. Su juventud y atractivo cautivaron al rey, quien no perdió el tiempo en divorciarse y casarse con Howard.

Al ser tan joven y no contar con la guía necesaria, no pudo ganarse el favor de los miembros del palacio, al punto que inclusive tuvo roces con la hija mayor de Enrique, la joven María. El matrimonio de la pareja, fue fugaz y lleno de momentos alegres, que luego se transformaron en sospechas y maquinaciones para deshacerse de la joven reina.

Acusaciones, juicio y condena

Como en toda historia hay varias versiones: unas dicen que la chica era bastante promiscua desde muy joven y que tuvo relaciones con hombres bastante mayores que ella. Entre las personas se encontraba su profesor de música Henry Mannox, quien tenía 36 años cuando ella apenas era una adolescente de 13 años. Durante las investigaciones Mannox ofreció evidencia de haber tenido contacto sexual con Catalina; pero ella argumentaba que fue víctima de él: “Ante las halagadoras y hermosas persuasiones de Mannox, siendo una niña, lo sufrí en varias ocasiones para que manosease y tocase las partes secretas de mi cuerpo, lo cual no me volvió con honestidad para permitirle ni para exigirle”

La reina fue duramente acusada de mantener relaciones antes y durante parte de su matrimonio: se decía que cuando estuvo viviendo en la casa de la Duquesa viuda en Lamberth (después de librarse finalmente de los acosos de Mannox), fue cortejada por Francis Dereham, secretario de la Duquesa y que entre ambos existía un contrato prematrimonial. Se decía que Francis le dejaba encargos como si fuera su esposa y que ambos tenían planes de casarse, ésta historia salió a relucir durante los juicios.

Sí hubiera existido tal contrato, lo más probable hubiera sido que Enrique anulara su matrimonio con ella y la desterrara, salvándose ella de una posible ejecución, pero hasta el final la joven alegó que jamás existió dichoso contrato entre ella y Dereham y que más bien el hombre había aprovechado su posición de poder para sobrepasarse.

La Reina fue arrestada, los presuntos amantes fueron condenados a muerte y varios de los familiares de Catalina fueron llevados a prisión y fueron despojados de sus fortunas. Él único que se salvó del cadalso fue el mismo que puso a Catalina en el trono: Norfolk se retiró del escándalo, pidió disculpas por medio de una carta y culpo a su sobrina y la madrastra de ésta de todo lo sucedido.

En medio del podio, lista para ser decapitada, la pobre Catalina se veía en una aparente calma. En su discurso pidió disculpas y misericordia para los miembros de su familia, y mencionó que merecía unas mil muertes por haber traicionado al rey, quien siempre había sido bueno con ella. (se decía que esto era lo típico en esos casos, ya que el rey era informado de las últimas palabras de los prisioneros y así el condenado podría proteger a sus familiares)

Hay un rumor que dice que en realidad lo que dijo Catalina fue: “Muero como reina, pero hubiese preferido morir como la esposa de Culpeper”

Las presuntas apariciones y solo una posible explicación

Fue la residencia favorita del Monarca, ubicada a un poco más de 20 km de Londres. Hablamos de Hampton Court, un bello palacio distribuido en cuatro patios que cuenta con una plaza de gran tamaño con un foso, el cual es cruzado por un puente en el que se pueden ver los escudos tradicionales del Rey Jorge II.

En una de esas habitaciones fue mantenida como prisionera Howard después de que fuera acusada de cometer adulterio. Dicen que la chica logró escapar para buscar a su marido y pedirle perdón, pero los guardias la encontraron y evitaron que pudiera hallar a Enrique.

Una de sus primeras apariciones fue presenciada por el equipo de seguridad del castillo, quienes vislumbraron una figura que no poseía cara humana. Uno de los guardas mencionaba lo siguiente: «Me quedé de piedra cuando la secuencia de las cámaras del circuito cerrado [de televisión] mostraron una figura estremecedora vestida de época.”

Después de presenciar aquello, se consultó con los guías de Hampton Court (pues actualmente el lugar funciona como un museo) y ninguno reconoció las vestimentas de la aparición y negaron que hubiera alguien que vistiera así.

Se dice que cerca del aniversario de su muerte se puede notar más su presencia en el lugar: gritos desgarradores, arañazos en las paredes o pisos, puertas azotándose o puntos fríos en el lugar. Finalmente, fueron tantos los rumores que la misma Reina Isabel II ordenó a unos expertos de la Universidad de Hertfordshire, liderado por el profesor Richard Wiseman, que intentaran registrar la anormalidad (lo cual hicieron por un periodo de seis meses).

Ya pasado el tiempo dicen que lo único que se pudo concluir fue que los puntos fríos eran ocasionados por una corriente fría, pero para lo demás no se ha sabido nada por el momento.

Otros fantasmas que visitan el lugar

Otras apariciones que se han visto en el lugar, ha sido la segunda esposa de Enrique VIII, Ana Bolena, la reina consorte que fue acusada también de adulterio a pesar de que las pruebas que había en su contra jamás fueron concluyentes y lo más probable es que fueran fabricadas para alejarla del trono. Algunas personas dicen que pueden ver su cabeza “flotar” por los pasillos de Hampton Court.

Fuentes:

  1. https://www.elmundo.es/elmundo/2003/12/19/sociedad/1071871626.html
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Catalina_Howardhttps://sobreleyendas.com/2011/11/28/el-espiritu-de-catalina-howard-en-hampton-court/
  3. https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/la-reina-isabel-autorizo-la-caceria-de-un-fantasma-nid18596/ 

Imágenes: 1: noticialdia.com, 2: paranormalosorno.blogspot.com, 3: magonia.com

El fantasma de Catalina Howard

Bibliografía ►

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