Flavio Josefo, el historiador de los Judíos

Orígenes

Descendía de una familia de antiguos sacerdotes: por sus venas corría sangre noble pues su padre pertenecía a la aristocracia sacerdotal. Se decía también que su madre provenía de una casa real de los Asmoneos. Como se podrán imaginar, al pertenecer a una familia con tales altos privilegios, recibió una gran educación, su vasto conocimiento de saber hebraico en su triple expresión: farisea, saducea y esenia le salvó la vida, y ahora veremos por qué.

El conocimiento fue su mejor arma para salvarse de la muerte

Para controlar las revueltas judías que empezaban a darse debido a los constantes roces entre romanos y el pueblo hebreo, se asignó a uno de los mejores militares de Roma, Tito Flavio Vespasiano, para que finalizara los conflictos.

Las manifestaciones habían provocado muchas muertes entre ambos bandos, una de las más recordadas es la muerte de Cayo Licinio Muciano, gobernador de Siria, cuando éste trató de restaurar el orden en la zona.

Desde Roma se enviaron dos legiones con ocho alas de caballería y 10 cohortes auxiliares, toda lideradas por Tito, inclusive su hijo mayor lo acompaño. El soldado romano sabía que una de las mayores prioridades era dar captura a los instigadores de las revueltas, pues sin un líder es muy difícil que las protestas continuaran.

Y mientras Roma buscaba manejar sus pueblos sublevados, Flavio Josefo regresaba de una misión de rescate, después de mediar una situación en la que varios sacerdotes se encontraban presos y lograr con éxito su liberación. Josefo regresó a Jerusalén y la encontró en plena revuelta.

La guerra estaba a la vuelta de la esquina, pero Tito había aplacado parte de la insurrección, la mayoría de protestantes decidieron que si caían se darían muerte ellos mismos, resistieron durante seis semanas. Sin embargo, la maquinaria militar del ejército romano fue indestructible y terminó dándoles fin a muchos y capturando a otros, como a Flavio.

Como son las vueltas de la vida, Josefo fue llevado ante el mismo Vespasiano y con la intención de burlar a sus enemigos y salvarse de una muy segura muerte, Flavio le contó sobre una profecía mesiánica que llamó mucho la atención de su captor, pues el vaticinio hablaba sobre el ascenso del poder un personaje que más tarde gobernaría el mundo. Para la mayoría de personas aquellas palabras hacían una clara referencia al mesías, pero para el romano era una prueba de que el dominaría el mundo.

Parte de las suposiciones de Vespasiano se hicieron realidad, pues para el año 69 subió al trono y gobernó con el nombre de Emperador César Vespasiano Augusto hasta su muerte. A pesar de ser un pueblo que fue sometido por las crueldades romanas, muchas historias hacen mención que Tito Vespasiano fue un procurador justo y honorable.

Su vida como letrado en Roma

Vespasiano ascendió al trono y al recordar las palabras de aquel judío, decidió que lo más justo era liberarlo, lo llevó consigo a Roma y allá Flavio ascendió en la escala social, dedicándose a lo que más le gustaba: sus libros. Recibió grandes honores y regalos por parte del emperador: se le concedió la ciudadanía romana, se le dio una pensión y una casa, a eso hay que sumarle una importante propiedad en Judea.

Posible Busto de Flavio Josefo

Obras literarias de Flavio

Parte de su obra más conocida son los Siete tomos de La guerra de los judíos, los libros nos hablan de las grandes cualidades del conquistador (Vespasiano) y de cómo los rivales, algunos judíos pero no todos, fueron “fanáticos e irresponsables” que causaron grandes estragos como la destrucción de ciudades. El segundo libro toma parte de la historia del primero, y también nos narra las historias del pueblo judío desde los Macabeos hasta que estalló la guerra.

Retrato ficticio de Flavio Josefo

Los hechos de lo sucedido en el campo de batalla cuentan con el conocimiento del autor, desde su visión en el bando de los judíos hasta su captura en Jotapata, en donde sucede lo de lo de la revelación de la profecía y más tarde la liberación de Josefo de la celda.

Gracias a la información recolectada al haber estado en primera fila en los conflictos y conocer ambos lados, Flavio Josefo pudo hacer una minuciosa redacción de los hechos, aclarando siempre que fueron unos pocos los que provocaron lo sucedido y que era la mayoría que se encontraba por la paz, aunque en el camino hubo unos cuantos que lo declararon traidor.

El elemento autobiográfico de la obra dio gran peso a los escritos y fue del agrado del mismo Vespasiano que mandó a publicar la obra, animando a su autor a dar a conocer a Roma y Grecia la historia del pueblo judío. Fue así como con trabajo se erigió como historiador de su madre patria y redactó las Antigüedades judaicas, una obra que reunía una veintena de libros en los que se narraba la historia del pueblo, desde la creación hasta el reinado de Nerón.

Su legado literario se convirtió en su mayor orgullo, pues pudo dar a conocer la historia de su pueblo que para aquellos tiempos era muy despreciado por falta de conocimiento, también transporta los rasgos del Dios hebraico a los caracteres de los estoicos, algo que se tomó como intentó de halagar a sus protectores, los romanos.

Fuentes:

  1. https://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/josefo.htm
  2. https://www.youtube.com/watch?v=iLzO6prFEsw

Imágenes: 1: enlacejudio.com, 2 y 3: wikipedia.org

Flavio Josefo, el historiador de los Judíos

Bibliografía ►



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