El Pensante

Historia de la Educación

Historia - marzo 27, 2017

La Educación puede ser definida como el proceso por el medio del cual una persona –o grupo de personas- transmiten sus conocimientos, ideas, valores, creencias, mitos y habilidades a otro u otros individuos, a fin de dotarlos –por medio del aprendizaje de estas áreas- de los saberes necesarios para enfrentar determinada etapa de la vida, o por qué no, de la vida en general.

Imagen 1. Historia de la Educación

Educación en la sociedad

En la actualidad, la Educación se ha convertido en una institución más del Estado, siendo en la mayoría de los países de carácter obligatorio. Así mismo, aquellos individuos que sienten pasión por la enseñanza, deben realizar estudios formales de Pedagogía, a fin de adquirir las herramientas necesarias, que le permitan generar las estrategias adecuadas para la Educación de los estudiantes que tendrá a cargo.

Sin embargo, tal como apuntan algunas corrientes filosóficas, en todo momento el ser humano se encuentra en un proceso de aprendizaje-enseñar, pues como ser social que es, al relacionarse con sus semejantes, siempre estará aprendiendo de ellos, así como enseñándolos, por lo que se podría decir que dentro de las sociedades o comunidades siempre hay un constante intercambio de conocimientos entre los individuos, pues como su propio concepto lo dice, cuando se habla de Educación no sólo se habla de ámbitos académicos, sino de la transmisión de conocimientos de un individuo a otro, a fin de volverlo más apto para la vida. En consecuencia, se puede considerar Educación tanto el que un profesor enseñe las tablas de multiplicar a un niño, como que le enseñe a sembrar, a reparar un auto, o incluso a administrar los recursos económicos, pues estas habilidades, el día de mañana, le servirán en su vida cotidiana.

Etimología del término

Con respecto al origen etimológico del término “educación”, las distintas fuentes aseguran que éste proviene del vocablo ēducātiō, el cual puede traducirse literalmente como “entreno”, “educo”. Así mismo, se cree a su vez que esta voz latina, ēducātiō constituye a su vez un vocablo derivado de la forma ēdūcō, la cual es considerada una palabra compuesta, conformada por la partícula ē, la cual puede interpretarse en español como “afuera de”, mientras que la partícula dūcō, refiere en español a formas como “guiar”, por lo que ēdūcō puede ser traducida a su vez como “sacar fuera de”.

No obstante, los especialistas en Lenguas han señalado que además de las formas ēducātiō y ēdūcō, dentro del Latín, en referencia al término Educación, se puede encontrar igualmente las voces ēdūcere y ēdūcāre, las cuales siendo la segunda un término producto de la derivación de la primera son traducidas de forma literal como la acción de “promover el desarrollo del educando”, obviamente en términos cognitivos e intelectuales. Es decir, propiciar en el estudiante todas aquellas habilidades que le permitan desarrollar al máximo su capacidad intelectual.

Historia de la Educación

Al igual que toda creación humana y social, la Educación es una institución y hecho humano que ha pasado por varias etapas y concepciones, a través de la evolución que ha tenido desde su nacimiento en el seno de la cultura humana hasta la actualidad, así como la que tendrá en el futuro, etapa sobre la cual solo se pueden hacer proyecciones. En este sentido, la Educación no queda exenta de esta realidad, contando con distintas realidades y formas de ser entendida a lo largo de los siglos. De esta manera, resulta pertinente revisar de forma breve cuáles han sido las distintas etapas históricas por las cuales ha transitado la Educación:

Prehistoria

De acuerdo a lo que han señalado la Antropología, la Educación está presente en la sociedad humana desde sus más remotos principios, pues al ser un grupo social, los mayores trataban de enseñar a las nuevas generaciones las habilidades necesarias para la supervivencia: la caza, el manejo del fuego, el uso de pieles, los alimentos comestibles, cómo pescar, cómo luchar, cómo pedirle a los dioses, así como los mitos de esa Cultura, entre otros conocimientos que eran transmitidos a través de la tradición oral y la imitación, a fin de dotar a quien los recibiera de conocimientos que garantizaran su vida.

Antigüedad

Sin embargo, con el advenimiento de la Agricultura, en el Neolítico, también vino una era de cambios radicales en la civilización humana, la cual abandonó las cavernas para comenzar a vivir en casas construidas por sus manos, las cuales les permitían cuidar sus cultivos. Así mismo, el hecho de poder controlar la producción de alimento, así como almacenarlo, y no tener que depender día a día de lo que conseguiría trajo en el hombre otro tipo de estabilidad, e incluso un poco más de tiempo libre, el cual usó para preocuparse y desarrollar otras áreas, como por ejemplo las artes.

Es así como, después de algunos siglos, exactamente en la Grecia del siglo 330 a.C. se pueden encontrar personajes como Platón, quien siendo estudiante directo de Sócrates, el primer gran filósofo clásico, fue quien fundó la primera institución de educación superior del mundo antiguo occidental, la cual se conoció con el nombre de la Academia. Esto no quiere decir que antes de Platón no existieran filósofos o humanos interesados en cultivar su intelecto, pues desde la invención de la escritura, la humanidad entró en una fase por tratar de entender el mundo que le rodeaba a través del conocimiento, sin embargo, Platón sí fue el primero en crear un sitio dedicado únicamente a la formación intelectual del discípulo, lugar donde se formaría por ejemplo Aristóteles.

Así mismo, los historiadores llaman la atención sobre otros sucesos de gran importancia que se dieron lugar durante la Grecia antigua, como lo es la construcción de la Biblioteca de Alejandría, lugar en donde se archivaban la mayor cantidad de textos del conocimiento humano. Igualmente, se tiene idea de que por lo menos hasta la caída del imperio romano y el advenimiento de la Edad Media, el mundo antiguo contaba con buenos índices de alfabetización, los cuales caerían en desgracia durante los largos y oscuros siglos del medioevo.

Por su parte, más o menos en la misma época, el continente asiático, en específico China, contaba también con la figura de Confucio, filósofo chino, que vivió entre el 551 y el 479 a.C., y al que se le considera creador del Confucionismo, filosofía oriental que habla sobre la conformación de un ser integral, con conocimientos sobre el devenir de la vida, y la acción de la naturaleza sobre la propia vida. Igualmente el Confucionismo veía la importancia de que el gobernante del país siguiera estos preceptos, como garantía de un buen gobierno. Esta filosofía tuvo tanta trascendencia, que realmente fue adoptada por el Estado, y convertida como parte esencial de la Educación.

Edad Media

Pese a la luz que acompañó al mundo antiguo, la Edad Media en cambio es descrita como una época de oscurantismo y analfabetismo. De acuerdo a lo que señalan los historiadores, esto puede tener sus principales causas en el gran poder que adquirió la Iglesia católica durante los años del Imperio romano, y cómo después de la caída de éste, se convirtió en el nuevo poder instituido.

De esta forma, aun cuando a la figura del emperador, le sucedieron la de los reyes, en realidad era la Iglesia la dueña del poder, y también del conocimiento. En consecuencia, por un lado capitalizó todo el conocimiento, quedando este signado sólo para las clases poderosas, es decir, la realeza, el alto clero y la nobleza, mientras que las otras clases, como la de los caballeros, vasallos o esclavos eran condenados a la ignorancia. No obstante, a estos privilegiados también les eran censurados algunos conocimientos, pues la Iglesia también se encargaba de esconder o destruir algunos de los textos que contradecían lo que este poder consideraba correcto y cónsono con sus creencias, por fortuna algunos libros fueron conservados por sociedades secretas, que asumieron la vital importancia de conservar estos conocimientos.

Sin embargo, no todo fue negativo, pues fue esa misma Iglesia la que comenzó a abrir sobre suelo europeo algunas escuelas catedráticas, en donde los miembros del Alto clero, entre otros afortunados, podrían ir a formarse intelectualmente y entregarse al estudio, sucediendo entonces que algunos de los educandos, más que verdaderos sentimientos vocacionales, usaban el ordenarse como religioso para tener acceso al estudio. Con el tiempo, estas escuelas religiosas se convirtieron en algunas de las más importantes universidades europeas, por lo que se puede decir que la Iglesia sembró las primeras semillas de lo que serían las universidades actuales. Entre sus paredes, pese al oscurantismo, se produjeron importantes descubrimientos científicos, así como tesis filosóficas y teológicas, que siguen teniendo gran peso en el pensamiento occidental.

Edad moderna

Pero como no todo es para siempre, la Humanidad hubo de ver también el fin de la Edad Media, la cual expiró cuando el viejo mundo fue capaz de atravesar el océano y ser consciente de la otra mitad del planeta, así como de la forma circular de éste. Durante esta época, tiene lugar también el Renacimiento, momento en que puede decirse que Europa se quitó la venda de los ojos, y comenzó a leerse a sí misma, desde la fuente clásica grecorromana. El hombre comenzó a ser también el centro del Universo, y se concibió de nuevo la importancia de la Educación y el ejercicio intelectual como parte fundamental del desarrollo del alma. Así mismo, se sucedieron épocas y movimientos como por ejemplo el Humanismo y el Barroco, los cuales siguieron manteniendo a la Educación y la razón como uno de los valores más altos.

Edad contemporánea

Durante esta etapa, en específico durante el siglo XIX, los humanos de las generaciones que se han sucedido desde entonces se han sumado a la discusión de cuál es el mejor método de enseñanza, imponiéndose casi siempre el modelo de educación prusiano, el cual dictamina que es el Estado el que debe encargarse de que el sistema funcione, así como de los parámetros bajo los cuales funciona.

Así mismo, desde la segunda mitad del siglo XX se ha venido discutiendo también la necesidad de considerar la Educación como un Derecho Humano, categoría que obligaría a las distintas instituciones y gobiernos a propiciar recursos, centros y métodos, para que todos los niños y –en algunos casos- adultos cuenten con los medios necesarios para adquirir una Educación que les dote de herramientas para afrontar y sobrevivir al mundo en donde les toca desenvolverse. Es así como en el año 1966, la Organización de Naciones Unidas (ONU) da un paso al frente reconociendo la Educación como un Derecho, a través del artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, lo que ha hecho que cada día sean más los estados que consideran su obligación impartir educación a sus pueblos, al menos la educación básica y secundaria, quedando todavía en discusión cómo asumir la Educación universitaria, si desde la Universidad privada, o la Universidad pública.

De igual forma, el siglo XXI se inauguró con el debate de cómo debe afrontar la Educación el advenimiento de las nuevas tecnologías, así como de los nuevos espacios y las características de las nuevas generaciones, en un proceso que intenta dejar atrás antiguos método educativos, para apostar a otros un poco más empíricos, como el método Montessori, o de estrategias mucho más dinámicas, lúdicas y tecnológicas.

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