El Pensante

Historia de las galletas funerarias

Imagen 1. Historia de las galletas funerarias

Se tiene referencias que la tradición de compartir alimentos y bebidas en los funerales, no fue una invención propiamente de la época Victoriana, de hecho, la costumbre parece remontar a tiempos más antiguos, en los que se acostumbraba llevar la pena comiendo. Pero parece ser que los victorianos, le dieron ese toque fino y elegante, con algo de superstición para hacer del duelo todo un evento social.

Aunque podrían variar en su forma y diseño, las galletas funerarias eran el acompañamiento perfecto durante los velorios. Los dolientes solían compartirlas para conmemorar al fallecido y hacer un pequeño tributo; el sabor de susodicho postre podría variar: la mayoría se encontraban hechas a base de mantequilla, azucaradas y en ocasiones con sabor a melaza o jengibre. Se les solía decorar con una cruz en relieve, un corazón, un querubín o una calavera.

Las galletas se volvieron comerciales

Imagen 2. Historia de las galletas funerarias

En algunos periódicos se publicaron anuncios de galletas funerarias preparadas comercialmente, inclusive se llegó afirmar: “El mundo debe girar como de costumbre, y la gente debe comer y beber incluso cuando los mejores y más cercanos están ocultos. Todos somos conscientes de que la fabricación de galletas funerarias es una preocupación bastante floreciente.”

Las galletas se volvieron tan populares que igualaron los pedidos de los pasteles de boda. Tanto fue su aceptación con el público que en los envoltorios de las galletas se solía imprimir un anuncio de la panadería que las hacía, y en ocasiones se solía publicar citas bíblicas o poemas que servían a modo de recuerdo. Uno de ellos decía: “el año rueda y se va el soplo que primero dio. Hagamos lo que hagamos, donde sea que estemos, estamos viajando a la tumba.”

La moda de las galletas incursionó en otro tipo de presentaciones como los famosos dedos de damas, un postre que también servía en las funerarias, aunque en otras partes del mundo, las galletitas también se disfrutaran a la hora del té, un artículo del New York Times señaló lo siguiente: «Se dice que la moda estadounidense de servir dedos de dama en el té de la tarde es una fuente de sorpresa para los ingleses, porque los pasteles pequeños se conocen generalmente en Inglaterra como galletas funerarias. y se sirven en distritos rurales a los dolientes después de su viaje al cementerio.

Fuentes:

  1. https://hmong.es/wiki/Funeral_biscuits
  2. http://historiccamdencounty.com/ccnews153.shtml

Imágenes: 1. historiccamdencounty.com

Unas galletas para acompañar el dolor

Imagen 3. Historia de las galletas funerarias

Se tiene referencias que la tradición de compartir alimentos y bebidas en los funerales, no fue una invención propiamente de la época Victoriana, de hecho, la costumbre parece remontar a tiempos más antiguos, en los que se acostumbraba llevar la pena comiendo. Pero parece ser que los victorianos, le dieron ese toque fino y elegante, con algo de superstición para hacer del duelo todo un evento social.

Aunque podrían variar en su forma y diseño, las galletas funerarias eran el acompañamiento perfecto durante los velorios. Los dolientes solían compartirlas para conmemorar al fallecido y hacer un pequeño tributo; el sabor de susodicho postre podría variar: la mayoría se encontraban hechas a base de mantequilla, azucaradas y en ocasiones con sabor a melaza o jengibre. Se les solía decorar con una cruz en relieve, un corazón, un querubín o una calavera.

Las galletas se volvieron comerciales

Imagen 2. Historia de las galletas funerarias

En algunos periódicos se publicaron anuncios de galletas funerarias preparadas comercialmente, inclusive se llegó afirmar: “El mundo debe girar como de costumbre, y la gente debe comer y beber incluso cuando los mejores y más cercanos están ocultos. Todos somos conscientes de que la fabricación de galletas funerarias es una preocupación bastante floreciente.”

Las galletas se volvieron tan populares que igualaron los pedidos de los pasteles de boda. Tanto fue su aceptación con el público que en los envoltorios de las galletas se solía imprimir un anuncio de la panadería que las hacía, y en ocasiones se solía publicar citas bíblicas o poemas que servían a modo de recuerdo. Uno de ellos decía: “el año rueda y se va el soplo que primero dio. Hagamos lo que hagamos, donde sea que estemos, estamos viajando a la tumba.”

La moda de las galletas incursionó en otro tipo de presentaciones como los famosos dedos de damas, un postre que también servía en las funerarias, aunque en otras partes del mundo, las galletitas también se disfrutaran a la hora del té, un artículo del New York Times señaló lo siguiente: «Se dice que la moda estadounidense de servir dedos de dama en el té de la tarde es una fuente de sorpresa para los ingleses, porque los pasteles pequeños se conocen generalmente en Inglaterra como galletas funerarias. y se sirven en distritos rurales a los dolientes después de su viaje al cementerio.

Fuentes:

  1. https://hmong.es/wiki/Funeral_biscuits
  2. http://historiccamdencounty.com/ccnews153.shtml

Imágenes: 1. historiccamdencounty.com