La Antigua Sumeria y la aparición de los primeros bancos de la Historia

Bancos

En la actualidad, los bancos son uno de los elementos centrales del sistema económico mundial, sin los cuales toda la estructura colapsaría. Su trabajo, esencialmente, es canalizar el ahorro de las personas y empresas y convertirlo en inversiones para otras personas y empresas, es decir, actuar como intermediarios en el sistema para que las personas puedan acceder a sistemas de ahorro y/o crédito.

Además de ello, los bancos comenzaron a cumplir otro papel en un periodo relativamente reciente de la Historia: el brindar un “papel de cambio” que una persona pudiese llevar consigo y le fuese recibida en otro lugar. A este sistema de “papel moneda” se le debe mucho de la economía moderna, aunque en la actualidad los encargados de organizarlo son principalmente los bancos estatales.

Si bien la banca “moderna” nace en la Italia Renacentista, allá por el siglo XIV, lo cierto es que para entonces ya había existido una larga data de actores económicos caracterizados por comportarse como un banco, prestando dinero, realizando cambios y dándole confianza a las personas en un sistema monetario basado en los metales que en su momento fue tan novedoso y revolucionario como el papel moneda.

Intercambio

Gracias a las exploraciones arqueológicas sabemos que desde el principio de la sociedad misma han existido mecanismos de intercambio. Sin embargo, no fue hasta el advenimiento de las sociedades agrarias que comenzaron a aparecer verdaderos sistemas de intercambio, basados por lo general en un bien de alto consumo y alta producción: el trigo, la cebada, animales, y en otros lugares cosas como pescado seco (en Europa del Norte) o cacao (en Mesoamérica).

Estos bienes tienen la característica de ser relativamente duraderos, fáciles de transportar y útiles; sin embargo, hay un límite a la cantidad de granos que una persona puede almacenar antes de que comience a sufrir de plagas o corra un riesgo demasiado alto de que una gotera en su granero le arruine su “riqueza”. Por esta razón, muchas sociedades pasaron de un sistema de intercambio basado en un puñado de productos “deseados” a un sistema basado en algo más fácil de manipular y más duradero: los metales.

Y es aquí cuando entramos a Sumer.

La Antigua Sumeria

Como muchos sabrán, Sumer marca el inicio de la Civilización Urbana, la primera sociedad que creció y se estructuró en torno a ciudades. Para el III milenio a.C. esta sociedad ya había evolucionado a grandes y poderosos imperios que gobernaban vastas regiones y había desarrollado un complejo y eficaz sistema escrito que nos permite saber mucho de su historia. Incluyendo, por ejemplo, la manera en que funcionaba su economía.

Verán, una de las características que había en cada ciudad era la presencia de un Templo. Dicho templo recibía las ofrendas, pero en él también se ubicaban los edictos reales en los que se hablaba de las equivalencias: por ejemplo, una cabra equivale a 10 kilos de cebada, que equivalen a 13 kilos de trigo. Y así.

Gracias a estas tablillas sabemos, por ejemplo, que el oro no era el material más valioso en el Antiguo Sumer. Materiales como el estaño, el cobre y el lápizazul eran más valiosos… pero sobre todos ellos estaba la plata, reina del sistema monetario sumerio, metal de metales en la Antigua Mesopotamia.

Fueron los templos quienes comenzaron a “convertir” los productos de los campesinos y comerciantes a plata (cobrando, eso sí, una comisión del 3,5%). Pero el tema es que la plata misma no habría sido aceptada tan fácilmente como mecanismo de pago si no fuera porque también estos templos la recibían para obtener otros productos. En esencia, los templos sagrados de la Antigua Sumeria fueron los primeros bancos, y crearon confianza en un sistema basado en los metales de una manera semejante a como los bancos italianos crearían confianza en un sistema de cheques y certificados (eventualmente dando pie al sistema monetario moderno).

Y en aquellos tiempos, valga decirlo, no había monedas. Se trataba de anillos de plata de unos 8 gramos de peso que las personas podían portar en sus dedos para así evitarse la necesidad de cargar un recipiente o bolsa, y que podían dividirse en partes de 2 gramos para facilitar la contabilidad. Esta tradición “bancaria” de los templos estaba tan extendida que ya en tiempos del Código de Hammurabi (1.754 a.C.) se indica cuál debe ser la normatividad del sector.

Ejemplo de las «monedas» sumerias

Para tiempos del Imperio Persa (bueno, del Imperio Aqueménida, si somos estrictos) parece ser que ya están ingresando personas privadas a un negocio hasta entonces manejado principalmente por los templos, y ya en tiempos de la Antigüedad Romana existían los argentarii, comerciantes prestamistas y que servían como “seguro” para los ahorros de una persona.

Pero todo esto comenzó mucho tiempo atrás, en las planicies de Mesopotamia, donde los primeros sacerdotes, curiosamente, fungieron también como los primeros banqueros. Interesante relación entre la religión y el dinero aún en sus principios, ¿no creen?

Fuentes:

  1. https://historiasdelahistoria.com/2017/09/19/cuando-donde-aparecieron-primera-vez-dinero-los-bancos-los-banqueros
  2. https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_banking#Earliest_forms_of_banking

Imágenes: 1: youtube.com, 2: ancientcivilizationsworld.com, 3: pinterest.com

La Antigua Sumeria y la aparición de los primeros bancos de la Historia
Source: Historia  
febrero 13, 2019
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