El Pensante

Los demonios más temidos del cristianismo

Los demonios son seres sobrenaturales, que están presentes en la mayoría de cultos religiosos. Se les atribuyen facultades malvadas y oscuras, que perjudican a toda la humanidad. Cuando una persona es presa de sus influencias, se dice que se encuentra poseída o demonizada. Los primeros escritos bíblicos los describen como «bestias horripilantes». Existen cientos y quizás miles de demonios descritos por demonólogos antiguos, pero en esta ocasión, veremos «los demonios más temidos del judeo-cristianismo».

Imagen 1. Los demonios más temidos del cristianismo

Adramelech

Es conocido como uno de los máximos ayudantes de Satán. S representa con el cuerpo de un asno, con torso humano y una imponente cola de pavo real. Se cree que antiguamente se le consideraba como «el dios sol», en algunas partes de Babilonia y se quemaban niños en su honor.

Asmodeus

Aparece en el libro de Tobías, del Antiguo Testamento. Es más conocido como el demonio de la lujuria y es el encargado de llevar a las almas a cometer infidelidad y a saciar todo deseo lujurioso. En la creencia cristiana se le atribuyen poderes como la venganza y la protección de los homosexuales.

Lilith

Algunos escritos dicen que fue la primera esposa de Adán, quien abandonó el Edén por voluntad propia y se unió con algunos demonios, que le dieron un aspecto muy bello, el cual usaba para raptar niños y robar la energía de los hombres. Es una de las figuras femeninas más temidas.

Belial

Es un demonio que aparece en el Antiguo Testamento. Es conocido por ser el «portador del deseo, la lujuria y la confusión». Algunas fuentes aseguran que se trata del padre de Lucifer. También se le conoce como «el señor del orgullo».

Azazel

Es un ángel caído, más conocido como «el chivo expiatorio». Es uno de los demonios más misteriosos de las creencias judeocristianas. Es mencionado en  Levítico 16:8-10 y muchas creencias coinciden en que fue el encargado de enseñar a los hombres a forjar armas.

Belcebú

Conocido como «el señor del abismo». Es un personaje que se describe con el rostro hinchado, con dos cuernos amenazantes sobre sus cienes, una corona de fuego, peludo y con alas de murciélago. Muchos expertos en demonología aseguran que es la encarnación de Baal. Está estrechamente relacionado con el orgullo y la gula.

Satanás

Aparece en el Nuevo y el Antiguo testamento. Es uno de los demonios más poderosos y se cree que fue un ángel, que por pretencioso y codicioso, fue arrojado de los cielos. Cuando cayó a la tierra, se encargó de conducir a la humanidad hacia la desgracia. Seduce a los hombres para que cometan toda clase de pecados y es una de las entidades más malvadas del cristianismo.

Moloch

Fue una deidad que en la antigüedad era adorada por los sirios. Luego de ser un dios, cuentan las milenarias escrituras, se convirtió a la oscuridad y desarrolló poderes malignos. Aparece en el Antiguo Testamento y se le describe con cuerpo de humano y cabeza de becerro. Está sentado sobre un trono y algunos demonólogos aseguran que su poder se acentúa en el mes de diciembre. También se relaciona con el símbolo del búho.

Baal

Es «el rey del infierno». Se halla al mando de 66 legiones de demonios y es el ser de este tipo más peligroso, según los demonólogos. Se caracteriza por su crueldad y en la Biblia se le conoce como un falso Dios. Aparece más de 50 veces en el Antiguo Testamento y era adorado por los hebreos.

Leviathan

Muchos aseguran que se trata del mismo Satanás. Es un ser monstruoso que emerge del mar, de acuerdo con las descripciones del Apocalipsis. Algunas antiguas creencias aseguran que es la reencarnación de la serpiente que tentó a Adán y Eva en el paraíso. De acuerdo con la Demonología, se halla al mando de la tercera parte del infierno.

Imagen: wikipedia.org