El Pensante

Los nómadas

Sociales y humanidades - septiembre 23, 2017

De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, RAE, la término “nómada” –en su primera acepción- puede ser entendido como un adjetivo, usado para describir la cualidad de un individuo, de una tribu, de un pueblo: «carente de un lugar estable para vivir, y dedicado especialmente a la caza el al pastoreo”. En consecuencia, el término “nómada” estaría refiriéndose al modo de vida –económico, social y cultural- que tiene una persona o pueblo.

Imagen 1. Los nómadas

Etimología del término

Así mismo, las distintas fuentes especializadas han indicado que el antecedente etimológico del término “nómada” puede rastrearse hasta el término griego νομάδε, palabra empleada igualmente como adjetivo, y que podía ser traducida literalmente como “el que deja los rebaños en los pastos”. De esta manera, la voz “nómada” en principio pudo estar relacionado con el sentido de movilidad o no sedentarismo que poseían estos rebaños, en su búsqueda constante de alimento. Algunas otras fuentes indican que la palabra griega νομάδε quizás guarda relación con los llamados pueblos “númidas”, tribus humanas de carácter seminómadas, que se acentaban en Numidia, Túnez, Marruecos y en Argelia, y que fueron los primeros pobladores norafricanos que establecieron comercio con los colonos de Cartago. En consecuencia, del nombre de estos pueblos y de su modo de vida, quizás se derivó el término “nómada”, usado como adjetivo para todo aquello que imitara este tipo de vida no sedentaria.

Pueblos nómadas

A pesar de que en los tiempos globalizados, cada vez las comunidades humanas se vuelve mucho más sedentarias, en la necesidad de establecer estados políticos y centros de trabajo y explotación de recursos determinados, así como el concepto de propiedad privada sobre el territorio sigue en ascenso, para las primeras décadas del siglo XXI algunas fuentes especializadas estimaban que la población nómada del planeta, distribuidas en varias tribus o pueblos, ceñidos a este modo de vida, alcanzaba al menos los 30 o 40 millones de personas, siendo algunos ejemplos de ellos los pueblos beduinos árabes, los tuaregs del Sahara, los indígenas yanomamis de Venezuela, los pueblos chichimecas en México, así como varias tribus indígenas de Mongolia y del Tibet.

Modo de vida de los nómadas

Así mismo, la denominación “nómada” implica un poco más que el simple hecho de que un pueblo o comunidad no esté asentada o circunscrita a un territorio específico, sino que determina formas de organización y economía totalmente distintas a la forma en la que se han desarrollado, al menos en occidente, aquellos pueblos que se han decidido por establecerse en un lugar en específico, convirtiéndolo en suyo. A continuación, algunos de los principales rasgos de los pueblos nómadas:

Economía

En primero lugar, y tal vez siendo la categoría más importante, se encuentra el tipo de Economía que manejan los pueblos nómadas, pues en ellos los métodos de sustento continúan siendo la caza, la recolección o el pastoreo, prácticas que precisamente los obligan a trasladarse constantemente en búsqueda de fuentes de sustento. De esta manera, los pueblos nómadas no practican la agricultura, método que en los remotos tiempos de la prehistoria hizo que el hombre primitivo dejara su carácter nómada, para asentarse en un territorio específico, en donde poder crear y cuidar sus cultivos, lo que hace que la Agricultura esté totalmente ligada al desarrollo sedentario de la mayoría de la humanidad actual. Por el contrario, los nómadas cuentan con una economía ligada a prácticas que los obligan a movilizarse a través de un territorio. Así mismo, otro de los métodos económicos o de sustento de estos pueblos es el comercio, el cual establecen entre otros pueblos –tanto aquellos que también son nómadas, como aquellos que no. Entre los productos comercializados se encuentran creaciones funcionales o artísticas.

Organización social

Por otro lado, la estructura social de los pueblos nómadas puede resultar igualmente distinta a la que poseen las sociedades occidentales sedentarias, en donde ha surgido un Estado, un aparato gubernamental y en donde la sociedad se divide en familias pequeñas, comunidades, pueblos, estados y regiones. Por el contrario, los pueblos nómadas se caracterizan por tener menor magnitud que la población de un país, además de contar con un orden social distintos, en donde los individuos se encuentran organizados en clanes, así también como en tribus. En cuanto a quien ejerce el poder del grupo, por lo general es asumido por el patriarca, hombre anciano, al que toda la comunidad respeta, y que se cree que –precisamente por su edad- es el que más conocimiento tiene sobre el territorio, sus estaciones, recursos, caminos, así como sobre la manera en que deben ser manejadas las diferente situaciones dentro de su pueblo. En tal sentido, el patriarca es obedecido y respetado por todos los miembros de este.

Cultura

Con respecto a la Cultura que tiende a identificar a la mayoría de estos pueblos, aun cuando cada uno de ellos cuenta con sus particularidades, está la de mantener una relación armoniosa con el territorio que recorren, teniendo cuidado de no explotarlo en sobre manera, sino por el contrario, respetando sus ciclos. Así mismo, otros de los rasgos más importantes de este tipo de pueblos es la ausencia o poca práctica de la escritura, bien cultura atribuido más a los pueblos sedentarios. Por el contrario, en los pueblos de tipo nómada sigue rigiendo más la tradición oral, método a través del cual se trasmite la historia de la comunidad, su literatura y sus conocimientos de generación en generación. De hecho, algunos autores consideran como irónico que lo poco que se conoce sobre los pueblos nómadas –en cuanto a su cultura, historia, conocimientos y tradiciones- haya sido precisamente escrito por pueblos sedentarios, que tuvieron contacto con estas comunidades humanas.

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