Pierre de Lancre, Inquisidor del País Vasco

La Santa Inquisición

El personaje de quien hablaremos hoy es un ejemplo claro de cómo los extremismos pueden ser peligrosos, pues los mismos historiadores lo han descrito como una persona sanguinaria y un fanático inquisidor. Pierre de Lancre fue un jurista y alto funcionario francés, miembro del Conseil d’État en la corte de Enrique IV y responsable de la instrucción de los llamados procesos de brujería de Labort de 1609. Sus crueles actos lo llevaron a cometer uno de los más grandes genocidios en los territorios que visitó y todo con el objetivo de emprender por mandato real el exterminio de las personas que dañaran la moral.

El origen de Lancre y sus inicios como cazador

Se dice que su abuelo fue un viticultor en Baja Navarra, y fue gracias a éste que la familia comenzó amasar una gran fortuna. Todos siguieron en el negocio familiar por un tiempo, con la idea de poder escalar socialmente, hasta que Lancre, fue nombrado como consejero del Parlamento de Burdeos y en 1609 sirvió como mediador en un conflicto en el cual se vieron venganzas, violencia y acusaciones.

Entre las declaraciones más graves, uno de los testimonios mencionaba como habían sido obligadas a beber una poción mágica, y aunque no era la primera vez que pasaba por la mesa el tema de la brujería y de la magia, si dio pie para que Lancre le diera un nuevo nivel de trascendencia al conflicto, y de conflicto pasara a ser una guerra banderiza.

Para su objetivo, el Inquisidor tomó como aliada a una joven de 17 años, llamada Morguy, quien decía poder identificar la famosa marca del diablo, el stigma diaboli. En sólo 4 meses, Morguy y Lancre lograron ‘desenmascarar’ a 3000 brujos y brujas.

Tratado de la brujería vasca

En el año 1613 Lancre escribió un manuscrito que trataba sobre la presunta brujería en el país vasco en el que se refería a la abundancia de hechiceros y brujas que habitaban en el lugar; también decía que “muchos ingleses, escoceses y otros viajeros que vienen a cargar vinos a esta ciudad nos han asegurado haber visto durante su viaje tropas de demonios en forma de hombres espantosos que pasan a Francia».

Y con oscuras intenciones, el verdugo aprovechó que gran parte de la población masculina se había ido de viaje relacionados con la pesca e importaciones para iniciar una masacre en el pueblo en el que se condenarían a cientos de personas a morir en la hoguera. Desde niños hasta sacerdotes perecieron, todo porque Lancre creía que el país Vasco contaminaría su ‘saludable Francia.’

Con el regreso de las tripulaciones de marineros, se detuvo la campaña de horror por parte de Lancre: “Sólo el retorno de los marinos de Baiona, que volvían de la temporada del bacalao en Terranova, logró cortar la masacre. Los arrantzales se sublevaron y el Parlamento de Burdeos llamó a capítulo a Lancre, que abandonó precipitadamente Lapurdi.”

Fueron varios los escritos que dejó Lancre sobre su cacería contra el mal: las traducciones recientes que se han hecho sobre sus libros nos permiten dar un vistazo de la ignorancia a la que se vieron sometidas varias generaciones que creyeron que el diablo era el que los corrompía, cuando en realidad eran los mismo hombres los que ocasionaban el desastre.

Fuentes:

  1. https://www.txalaparta.eus/es/noticias/1610-razia-de-brujas-vascas
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_de_Lancre

Imágenes: 1: txalaparta.eus, 2: alchetron.com

Pierre de Lancre, Inquisidor del País Vasco

Bibliografía ►



Ver más Artículo al azar