Historia de las inyecciones de perfume. Parte II

¿De dónde salió la moda?

También se llegaron abrir muchos establecimientos en París que contaban entre sus productos con una jeringa hipodérmica, una serie de cánulas y la fórmula del producto para inyectárselo, pero con tanto gremio dedicado a esta técnica, su origen todavía sigue siendo un misterio. Entre las múltiples historias, se llegó a decir que una mujer de la alta sociedad parisina, la cual era adicta al opio notó que después de consumir la droga, su cuerpo quedaba impregnado con ese peculiar olor, con aquello en mente decide ensayar con otros productos y decide inyectarse perfume.

La dama se alegró al saber que su pequeño experimento había tenido éxito y decide mantener en secreto su nuevo aroma, pero como entre cielo y tierra no hay nada oculto, su doncella se da cuenta de las andadas de su jefa y así es como la noticia se esparce.

La idea llegó al consultorio de un médico, quien usaba el eucalipto hipodérmicamente como remedio la tisis y entre ensayo y ensayo, se dio cuenta el olor acre aumentaba fue así como dio oportunidad para probar las inyecciones perfumadas para contrarrestar el olor obteniendo un buen resultado en el proceso. El galeno contento comenzó a comercializar por el valor de 15 chelines el kit completo de jeringuillas y esencias.

Al principio el perfume era inyectado por un médico, pero más adelante se hizo costumbre que las damas se lo aplicaran así mismas o tuvieran la ayuda de su doncella. La idea era aplicarse de 3 a 5 gotas del extracto, los cuales solían ser de olores fuertes como flores de violeta o manzanas silvestres; el lugar idóneo para aplicar era dos lugares del cuerpo como los brazos debido a que llegaba directamente a las venas, ya que al retirar las agujas parecía una ligera hinchazón que más tarde desaparecía.

El aroma llegaba a los pulmones y salía a través de la respiración, por los poros. En fin, había otras ocasiones en que los brazos no eran la mejor opción, pues algunas féminas notaban como la aguja les dejaba una mancha roja en la piel que se notaba cuando llevaban un vestido escotado, indumentaria usada en eventos importantes como los bailes, así que para evitar aquello se inyectaban en las piernas o lo administraban en la parte baja del hombre, justo en el sitio donde las mangas lo cubrían.

Un comportamiento excéntrico ligado al consumo de drogas

La costumbre de inyectarse las venas con perfume llegó a considerarse una excentricidad, usada solamente por personas con inestabilidad mental o emocional, acá no valía no tu apellido para salvarte de ser considerada como una persona demente. La literatura médica de la época, decía que aquel comportamiento podía estar asociado solo con personas que consumieran opio o morfina, y por añadidura se decía que las damas que caían víctimas de aquel comportamiento solo eran aquellas que tenían mucho dinero, mucho tiempo y eran bastante incautas.

El fin del perfume en las venas

 El ocaso de perfumar la sangre había terminado con consecuencias fatales para más de uno, se reportó como varias damas habían muerto como consecuencia de ésta práctica y como otras habían visto afectada su salud. La dosis que decían los boticarios, no era suficiente para tener la dichosa aura aromática rodeándolas y entre aumento y aumento de extracto, la sangre terminó siendo envenenada. 

Uno creería, que la moda de inyectarse había sido lección suficiente, pero a finales del siglo XIX aparece en Francia una nueva moda, menos invasiva, pero realmente peligrosa: Lance- Parfum Rodo (lanza de perfume) producto basado en el cloruro de etilo de uso médico como anestesia local y que por general era conservado era vidrio o metal, el cual era portátil y de un solo uso.

Cuentan que un día, una fragancia de violeta se derramó en envase de etilo y de ahí nació la ideal del dispensador, aquella idea llamó la atención porque facilitaba la aplicación de la fragancia, ya que cuando el cloruro de etilo liquido se encuentra con el aire caliente se vaporiza, así que era perfecto para aplicar en ropa de cama, pañuelos y telas sin dejar machas. Su producción en masa se puso en marcha y se ofreció al público una variedad de aromas y de la facilidad con la que se podía usar.

Pese a su triunfo en el mercado, su peligro se hizo nota y una columna en la edición de agosto de 1911 del Manual Comercial de la perfumería moderna, resume como la química de los lanzadores genéricos da esa sensación refrescante en el cuerpo, pero como los dispositivos son peligrosos al ser altamente inflamables. Los lanzadores de perfume fueron usados en fiestas o celebraciones, considerándose en algunos casos como una forma de coquetería.

El producto fue tan popular, que su fiesta insignia fue el carnaval de Río de Janeiro en la que más de uno buscaba hacerse con algún lanzador. Lamentablemente, el producto comenzó a ser usado como droga alucinógena y para 1961 su uso fue prohibido en todo el territorio brasileño. Aunque su prohibición no ha sido suficiente para que lo siguieran usando y más que todo en épocas de carnaval.

Fuentes:

  1. https://www.em.com.br/app/noticia/gerais/2014/03/01/interna_gerais,503413/lanca-perfume-que-ganhou-os-saloes-no-inicio-do-seculo-passado-ainda-traz-lembrancas.shtml
  2. https://www.wondersandmarvels.com/2015/08/high-on-fragrance-the-nineteenth-century-perfume-launcher.html
  3. https://www.modernlanguagesopen.org/article/10.3828/mlo.v0i1.36/
  4. https://www.youtube.com/watch?v=eGAlSZZF0Ic&t=6s
  5. https://www.boasaude.com.br/artigos-de-saude/2761/-1/lanca-perfume.html

Imágenes: 1. https://www.youtube.com/watch?v=eGAlSZZF0Ic&t=6s 2. em.com.br 3. https://www.wondersandmarvels.com/

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Bibliografía ►

El pensante.com (marzo 31, 2022). Historia de las inyecciones de perfume. Parte II. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://elpensante.com/historia-del-perfume-parte-ii/